Por mediación de unos amigos en común, Lucía y Jorge se conocieron en una cafetería cercana a la localidad de ella, se enamoraron y, tras cinco años de noviazgo, ¡se casaron! Pero antes, Jorge hincó la rodilla en un parque de la Praia América (Nigrán, Pontevedra), el día que la mujer de su vida cumplía años, mientras se encontraba sentada en un columpio. Una propuesta íntima, a la par que tradicional, que emocionó a la que le había robado el corazón a Jorge.

De esta forma y después de meses de preparativos, llegó el día del definitivo "sí, quiero". La boda contó con una ceremonia católica en la Parroquia de San Benito de Gondomar (Pontevedra) y con una celebración en Pazo Vilavella. Durante la misma se sirvieron las delicias de la empresa de catering Espacios – Catering Don Pepe, se intentó dar protagonismo a cada uno de los invitados, se cuidaron todos los detalles –especialmente de la decoración y de la ambientación del espacio de la mano de la apuesta de A Florería– y los novios bailaron un vals que terminó algo más movido, al son de Vivir la vida, de Marc Anthony. ¡Un día que la pareja y todos sus seres queridos no olvidarán! Sin duda.

Postboda en pleno encanto cubano

MSanz Photographer acompañó a esta pareja durante uno de los días de su viaje de novios y realizó la sesión postboda en la ciudad que habían elegido como destino para su luna de miel. Así, se encargó de tomar unas fotos de ensueño en diferentes zonas de La Habana, la capital de la República de Cuba. Y, para que todo saliera tal y como estos recién casados habían imaginado, trazó un itinerario e incluyó Centro Habana –municipio situado entre los distritos de La Habana Vieja y Velado– y se centró, por preferencia, en La Habana Vieja –la parte más antigua de la capital de la isla cubana–.

El evocador paseo marítimo de El Malecón habanero –una avenida con seis carriles de fama universal y un muro larguísimo que abarca ocho kilómetros–; el Paseo del Prado –localizado en La Habana Vieja y mágico por su esencia colonial–; la impresionante Plaza de la Revolución –una de las más grandes a nivel mundial, con unas dimensiones que alcanzan los 72 000 metros cuadrados–; el Capitolio Nacional –construido en 1929 y considerado una de las edificaciones más emblemáticas de la ciudad, es el origen kilométrico de la red de carreteras cubanas y uno de los mayores centros turísticos pues, según los expertos, es uno de los seis palacios de mayor relevancia mundial–; el restaurante Floridita –fundado en 1817 y muy conocido gracias al escritor Ernest Hemingway que lo frecuentaba, es un must para escuchar música en vivo y tomar los mejores daiquiris de Cuba– y La Bodeguita del medio –el bar más mítico de la isla por recoger toda la tradición cubana y estar decorado con cientos de fotos y firmas de personajes famosos y muy popular por sus mojitos– fueron algunos de los escenarios escogidos para realizar la sesión. Además, para que las fotografías fueran todavía más auténticas, contaron con ¡un clásico coche rojo! Las imágenes, tal como apunta Jorge, hablan por sí solas de la profesionalidad del experto elegido para capturar el amor rodeado del encanto urbano de Cuba

Segunda vida para los outfits nupciales

Lucía y Jorge volvieron a enfundarse sus conjuntos nupciales. Jorge, un semi chaqué gris oscuro con cuadros azules, a juego con un chaleco y combinado con camisa blanca, corbata estampada en azul y zapatos de cuero marrones. Todo, de Boxer. Y Lucía, su vestido de novia de corte sirena con escote en V –firmado por la diseñadora catalana Rosa Clará– y sus zapatos blancos de Lodi –que compró en Pattuka–. Remató su look con un recogido informal y unos pendientes lágrima con perlas. ¿Estaban impresionantes como en su día B? Indiscutiblemente.

¡No os perdáis las fotos de su reportaje postboda en La Habana! Os plantearéis contratar una sesión fotográfica de este estilo en el destino de vuestra luna de miel. ¡Seguro!