Cristina Illán

¡Cincuenta años casados! Sí, estremece pensarlo, pone la piel de gallina y es realmente conmovedor. Aunque tú sabes que cada día, cada año, con tu amor puede ser un motivo de celebración, los que se casan jóvenes tienen la oportunidad de celebrar las bodas de plata, de oro, de platino...

Festejar que llevas cincuenta años de vida en común, de matrimonio, se llama celebrar las Bodas de oro. Existen celebraciones casi para cada año de matrimonio (papel, algodón, bronce, seda, encaje, marfil…), y un material que simboliza ese aniversario, pero las que realmente pesan, son sonadas y son todo un evento son las bodas de oro, que conmemoran los 50 años de vida en común.

Y ¿cómo celebrarlo? En primer lugar hay que plantearse qué tipo de celebración apetece, algo íntimo o bien algo que recuerde una boda por todo lo alto, quizá la que en su momento no se pudo celebrar. Un buen criterio para discernir el tipo de celebración que se va a organizar es calcular el presupuesto, aunque, en esta ocasión se puede contar con los hijos, nietos o biznietos... que seguramente se sentirán tan ilusionados o más en contribuir de alguna manera al festejo.

Si queréis una celebración íntima, podéis plantearos una comida o una cena con la familia y los amigos más cercanos. También deberíais pensar en aquellos que asistieron a la boda, quizás es un buen momento para el reencuentro. Se puede celebrar en un salón privado de un restaurante o incluso en casa con un servicio de catering. Tenéis que pensar qué os motiva más: si una gran celebración o una reunión íntima. Tened en cuenta que algunos de los invitados tendrán una edad avanzada y seguramente no les beneficiará experimentar grandes emociones.

Juan García

También podéis plantearos si la celebración se centra en hijos y nietos o se trata de una celebración que se extiende a otros miembros de la familia. Una buena opción puede ser realizar un viaje juntos, por ejemplo un crucero por el Mediterráneo. Pero también podéis renovar los votos y celebrar una ceremonia por todo lo alto, incluso celebrar la boda de vuestros sueños, la que no pudisteis celebrar en su momento. Otra posibilidad es renovar los votos en el lugar de nacimiento, en caso de que no viváis en ese lugar.

Para el evento, algunas mujeres deciden volverse a vestir de novia o incluso llevar un vestido similar al que llevaron en su gran día. Si es una gran ilusión, ¡adelante! pero siendo pragmáticas y teniendo en cuenta que las modas cambian ¡y mucho! puede que no sea la mejor opción. Lo que sí es cierto es que el protocolo marca vestirse de fiesta, de etiqueta, o incluso reformar el antiguo vestido de novia.

Y, claro, si quieres rememorar la boda, no pueden faltar, en el caso de que quieras una gran fiesta, las invitaciones que deberás enviar con la suficiente antelación para que todos tomen nota de la cita.

Una idea emotiva y participativa es hacer escribir una nota sobre la pareja a todos los que asistan a la fiesta. En los postres, leed las notas en voz alta os hará revivir los buenos momentos que habéis pasado con todos ellos.

Otra buena opción puede ser preparar un gran álbum que resuma la trayectoria de vuestra vida juntos, desde el noviazgo hasta el presente y que incluya a vuestros hijos, nietos y familiares y amigos. Si disponéis de vídeos podéis hacer un film con los retazos de vuestra vida. Ambas opciones serán un gran recuerdo para vosotros mismos y para vuestra familia.