Pésima elección, si lo quieres pasar mal esta es tu tienda.
Lastima haber confiado tanto en la marca
Escogimos esta marca para comprar el vestido de novia de nuestra hija, las opiniones eran todas positivas, y además la tienda se encuentra ubicada muy cerca a nuestro domicilio, en principio todo parecía que sería el mejor sitio para un evento tan especial. La elección del vestido y la primera señal la dimos en septiembre de 2025, ya que la boda ha sido el 10 de octubre de este año, si viene de decir que el vestido era muy bonito y el diseño nos encantaba desde el primer momento, el problema ha venido a partir de la primera prueba, ha sido una serie de despropósitos, fechas que nos daban para la prueba y el vestido no estaba preparado como nos habían dicho, cierto es que al parecer han tenido algún problema en el taller con personal y también con alguna modista, pero sinceramente esa incidencia no puede recaer en el cliente. Mi hija según iba llegando el momento de la boda se iba poniendo cada vez más nerviosa, en la última prueba decidió que quería llevar velo, algo que no habíamos hablado desde el inicio, para que podáis entender de qué nivel de atención estamos hablando, desde el taller que están en frente a la tienda en la calle Velázquez, cuando vamos a que nos enseñen velos para poder elegir, nos dicen que tenemos que pedir cita, les comento que nos lo enseñen aunque sean en la web, y que como me dice de pedir cita cuando vengo de enfrente del taller, es la tercera prueba del vestido que hemos hecho, pues no hubo forma finalmente tuvimos que pedir cita. Decir también que tanto el vestido de la madre de la novia como de la hermana se han adquirido en la misma tienda, digo esto para que se entienda el importe que nos hemos gastado con la marca, en ambos vestidos además de como con el de la novia ha habido incidencias a la hora de la prueba y de las citas dadas, solamente había una persona que era el que daba la cara, un joven de nombre Jorge, que a día de hoy ya no trabaja en la marca o le han despedido o no le han renovado, un despropósito porque como digo cara a nosotros es decir los clientes era uno de los únicos que parecía que funcionaban como te podías esperar. Como imaginaba que podía pasar, dado el funcionamiento de la tienda, pensé que podría haber algún problema con los importes y facturas, preferí pagar aparte el velo, y así lo hice en el lugar donde hacíamos la prueba es decir en el taller, se pagó en su totalidad, días más tarde me dijeron que no que habían tenido un error y que habían cobrado un tanto por ciento nada más, que tenía que abonar unos cincuenta euros más. Esto ya era la gota que colmaba el vaso... El día ocho de octubre se recogió el vestido de la novia, en el taller pudimos hablar con la directora de la tienda y explicarle todas las incidencias que habíamos tenido desde el inicio, reconoció que habían tenido problemas a nivel de personal y de tiempos en los acabados, y que lo sentían mucho. Sinceramente y llevo muchos años trabajando en atención al cliente, una marca como Rosa Clará, tiene que hacer algo para que el cliente después de esto, quede satisfecho, sinceramente esperaba que tuvieran algún detalle con la novia, no hablo de hacer un descuento económico para nada, pero cualquier tipo de detalle desde un simple prendedor a una prenda en fin, algún detalle hubiera sido lo esperado, pero no hasta el último momento nuevamente dejándonos con mal sabor de boca. Espero que esto que nos ha sucedido a nosotros no pase a futuras novias, y que la ansiedad que sufrió nuestra hija en las últimas semanas no se repita con ninguna cliente. Menos mal que el resto de firmas que hemos utilizado para la celebración de la boda, han estado todos a la altura. Si me arrepiento de no haber comprado el vestido en el mismo sitio donde compré el de mi otra hija, y donde no solo no hubo ningún problema ni incidencia, sino que mostraron un interés y profesionalidad que ya quisieran en Rosa Clará. Pues ya saben, a tenerlo en cuenta.