El error de nuestra boda fue elegirlos.
Nuestra boda fue en noviembre de 2024.
Contactamos con Lemos para el vídeo de la boda en febrero 2024.
Contratamos 2 videografos (desde principio a fin de la boda) + dron. En ese momento pagamos una señal de 300 euros.
Nos dijeron que la entrega del vídeo nos la harían para Navidad dado que era temporada baja y que nos lo entregarían en una cajita personalizada con nuestros nombres y la fecha de la boda.
Viviendo en el extranjero (aunque la boda era en España) acordamos que haríamos varias videollamadas para concretar los detalles.
Cuando se fue acercando la fecha de la boda, le hablamos varias veces sea por WhatsApp que por correo electrónico para concretar fecha para vernos, aprovechando que íbamos a ir España a organizar cosas de la boda, pero nos decían que aún era pronto. Al final quedamos en que nos veríamos la semana antes de la boda cuando ya nosotros estuviéramos en España.
Durante esa semana les estuvimos llamando y escribiendo infinidad de veces sin respuesta, tanto a J. L. (responsable y videografo) como a la administrativa/secretaria Ro.
Al final nos llama R. el jueves por la noche (siendo la boda el sábado por la mañana) mientras estábamos con nuestras familias de preboda, diciéndonos que J. había estado muy liado y que nos llamaría el viernes a las 9 de la mañana.
El viernes (día antes de la boda) volvemos a llamarlos desde temprano, sin respuesta. Finalmente nos contesta casi a las 2 de la tarde, pidiéndonos que le contáramos (por teléfono y en 5 minutos) cómo estaba organizada la boda.
En ese momento le comento que llevo una sorpresa para el novio en la barra libre, por lo que me gustaría que se quedara 1.30h más respecto a lo que habíamos concordato, y me dice que sí, añadiendo 150 euros más al presupuesto. Cosa que evidentemente ante las circunstancias acepto.
Ese mismo día a las 11 y media de la noche (a menos de 12 horas de boda) me escribe por WhatsApp diciendo que, siendo solo vídeo (y no fotos) teníamos que pagar todo por adelantado (habiéndole ya pagado en febrero la fianza para reserva de la fecha...)
Le digo que en el contrato no ponía eso, que había que pagar una parte el día de la boda y lo restante a la entrega del trabajo. Pero insiste en que no es así, y que teníamos que dejarle todo pagado esa misma noche.
Como podréis imaginar, por miedo a quedarnos sin vídeo a tan pocas horas, hicimos el pago aunque el disgusto que ya llevábamos arrastrado con ellos era considerable.
Llega el día de la boda y surgen varios problemas:
- J., que es el responsable, con muy poca iniciativa. Fue en todo momento nuestro fotógrafo que llevábamos (externo a esta empresa y un profesional como la copa de un pino) el que nos decía en todo momento qué hacer y cómo ponernos, incluso en las escenas en movimiento que eran para el vídeo.
- Los drones brillaron por su ausencia, nos cobraron un servicio que no prestaron.
- Llega el momento de la comida y tanto J. como D. (el otro videografo de Lemos) llevaban menú completo pagado por nosotros (no un menú infantil, no; un menú con jamón, gambas, lubina y todo el resto de cosas que llevaba cualquier otro invitado).
Ellos obviamente lo sabían porque se lo comentamos el día que hablamos para concretar los detalles y les preguntamos por posibles alergias alimentarias.
Ambos tenían que quedarse hasta 01:30 horas después de que empezara la barra libre. Pues bien, el compañero D. se sentó en la mesa y, sin haber probado ni un solo plato, se levantó y se fue. Hecho este del que nos percatamos. J. lo justificó diciendo que había ido a descargar las tarjetas de la cámara a la furgoneta, pero lo cierto y verdad es que no apareció nunca más, por lo que no sólo nos dejó colgado un menú que es de todo menos económico (salió desde el primer hasta el último plato porque se suponía que iba a volver) sino que además nos dejó mitad de la boda sin cubrir habiendo abonado un servicio de 2 videografos.
- Cuando llega la hora de irse, vuelvo a preguntarle a Javier por el compañero y me dice que "se acaba de ir", pero que ha quedado todo perfecto. Mentira, pues ni ningún familiar ni mi marido ni yo le vimos en toda la comida y en la barra libre.
Tras el descontento de su servicio tanto previo como en la boda , pasan los días y ni siquiera una foto, un adelanto, nada...silencio absoluto. Tras semanas le hablamos para preguntar si nos podía pasar algo, aunque fuera poco, pues sinceramente teníamos muchas dudas de que se hubiera hecho un buen trabajo… y no hay respuesta.
Pasan las Navidades y ni rastro del trabajo que tenía que haber sido entregado en Navidades según sus palabras.
Hemos llamado a J. y escrito al correo de la empresa millones de veces. Veían llamadas desde nuestros números y no contestaban. Llamábamos desde el número de algún familiar/amigo y nos contestaban al segundo, poniendo fechas de entrega que nunca se cumplían. Justificaban el hecho de no contestar diciendo que estaban trabajando, pero como les decíamos nosotros: "¿no contestas a unos clientes que te han pagado todo por adelantado y quienes merecen una tranquilidad, y contestas a un número desconocido?".
En mayo, 6 meses después de la boda, y después de que nos dieran infinidad de largas, logramos que nos contestase y nos pregunta que cómo queremos el vídeo, si de 30 min o de 1 hora (cuando se suponía que el vídeo estaba listo desde dicembre). Nos dice que nos va a pasar todos los archivos por separado por una nube y que ya decidimos nosotros qué poner en ese vídeo. En ese momento le explico que ese no es el acuerdo, que cuando firmamos el contrato concordamos un vídeo de 45 min aproximadamente, con secuencias de todos los momentos de la boda (desde el momento en que se preparan los novios hasta la barra libre).
A final de mayo finalmente nos llega el vídeo a través de una nube. No vamos a hablar de la calidad general (imágenes como si la cámara les temblara en las manos, movidas, momentos muy cortos y otros muy pesados...) si no que además nos llega con varios errores gordos como que en algún momento se iba la música de fondo y se escuchaban las voces de ellos y en otro momento se superponían dos imágenes diferentes.
Imaginaos un gran sufrimiento al ver que ese era nuestro vídeo de boda. Ante eso les pedimos que nos lo arreglasen y de nuevo otra odisea y semanas de espera. Llega el vìdeo final a la nube y le pedimos entonces ponernos de acuerdo para la recogida del trabajo físicamente (pendrive en caja personalizada con nombre de los novios y fecha de boda según el contrato firmado).
Nos sigue dando largas. Le doy varias opciones: ir nosotros coincidiendo que volvíamos a España, mandar a familiares a recogerlo, mandarle un mensajero (pagado por nosotros) a recogerlo a la oficina, y nada, no hay respuesta.
Finalmente me dice que me lo envía él por correos. Le digo que me lo ponga certificado, que yo lo pago, y me dice que él se encarga. Después de varias semanas de reclamar el envío me habla diciendo que lo acaba de enviar. Le pido el comprobante y me dice que no lo tiene a mano. Ante la extrañeza del paso de más de una semana sin recibir el paquete (desde su oficina a mi pueblo el correo tarda como mucho dos días) le hablo diciendo que no me ha llegado, que me pase el comprobante porque me parece raro (es evidente que ya no me fiaba) l. Y casualmente, esa misma tarde sin recibir respuesta al WhatsApp me llega un email de correos diciendo que mi pedido "acaba de ser enviado".
El paquete llega a casa al día siguiente, obviamente correo no certificado ordinario, y al abrir el sobre me encuentro una caja de cartón (usada, con una etiqueta amarillenta y los bordes descantonados) y dentro de ella un pendrive pegado con cinta adhesiva a otra caja de porexpán que contiene una cúpula con flores secas dentro.
Ni nombre de los novios ni fecha por ningún lado.
Hemos vuelto a llamarlo desde varios números para comunicarle nuestro descontento general (como hemos hecho varias veces) e informarle de que íbamos a publicar este comentario en redes, pero no hemos obtenido respuesta.
Así que esta es nuestra historia.
Aclarar que no los contratamos para ahorrarnos dinero, porque el precio fue en la media de otros profesionales que comparamos del sector. Nosotros lo contratamos precisamente porque en su día leímos buenas opiniones, en Instagram y en bodas.net y en la primera conversación nos parecieron profesionales y de fiar, pero no ha sido así.
Nuestro descontento, desazón, sufrimiento e incluso desesperanza con algo que debía de ser los recuerdos del día más importante de nuestra vida se han visto frustrados por gente que carece de toda profesionalidad.
Sabemos a ciencia cierta que lo nuestro no es un caso aislado, pues tenemos contacto con otros novios que están sufriendo lo mismo que nosotros y que estoy segura que también compartirán su reseña.
Lo compartimos con la esperanza de que esta persona deje de jugar con los sentimientos de otras parejas pues empañan unos recuerdos que deberían de ser los más bonitos de tu vida.