La boda de Víctor y Johana en Torremocha Del Jarama, Madrid
Al aire libre Verano Verde 5 profesionales
V&J
02 Ago, 2024El día de nuestra boda
¡Desayunamos con unos amigos en la terraza de la casa de la finca que se estaba muy a gusto! Nos duchamos, terminamos de colocar algunas cosas y tuvimos un rato de descanso en el que no sabíamos si dormir un rato. Al rato llegó la maquilladora para empezar con mi hermana y aprovechamos para enseñarle la finca a su novio. Cuando terminaron con mi hermana empezaron a preparar a mi madre y después era mi turno, así que me puse el camisón y la bata. Cuando empezaron conmigo, Víctor ya se tenía que ir de la habitación, ya que no sabía como iba a ser mi peinado ni mi maquillaje, así que nos despedimos, ¡la siguiente vez en vernos sería en el altar! En este momento me empecé a sentir más nerviosa porque veía que ahora sí que sí, que se acercaba el momento. Empezaron a llegar mis damas de honor y pusimos música para disfrutar el momento de prepararnos todas juntas. ¡Esto me ayudó a relajarme un poco! Mis amigas me plancharon mi vestido y poco después llegaron mi ramo y los ramos de las chicas. En este momento estaban ya los fotógrafos con Víctor. Estaba con su familia y con alguno de los amigos y les estaban haciendo fotos juntos, por otra parte de la finca. Después los fotógrafos vinieron conmigo y empezaron la sesión, primero con la bata, después las chicas me ayudaron a ponerme el vestido, y luego sesión con el vestido, con las damas y con mi madre. Luego, ¡llegó el momento! Las chicas se tenían que ir y me quedaba solo con mi padre, a esperar la señal para ir a hacer mi entrada. En ese momento escuché a lo lejos la canción que habíamos elegido para la entrada del novio, ¡y los nervios desaparecieron! Lo que estaba era emocionada y con ganas de ir a verle. Nos avisaron a mi padre y a mí y cruzamos la finca por dentro para entrar por donde los invitados y hacer el paseo de los cipreses. En ese momento pude ver a lo lejos a unos amigos emocionarse al verme con el vestido. Mi padre y yo íbamos hablando mientras hacíamos el paseo para ir más tranquilos, sonaba de fondo I’m yours tocada al violín y al piano. Y cuando ya estábamos más cerquita, se dio la vuelta para verme. Yo, con una sonrisa de oreja a oreja y él con lágrimas en los ojos, no podía haber entrada más bonita. ¡Dio comienzo la ceremonia y la verdad es que se me pasó muy rápido! Dieron discursos su madre y dos amigos en común y los tres fueron preciosos, nos emocionamos y lloramos mucho con cada uno de ellos. Luego llegó el momento de los votos, que fue muy emotivo, en el que dijimos lo que sentíamos el uno por el otro y las promesas que nos hacíamos, con la casualidad de que los dos terminamos con la misma frase. ¡Luego llegó el intercambio de anillos, el beso y la firma con los testigos! En este momento la mayoría de los invitados ya estaban arriba esperándonos con los pétalos naturales de colores y con el confeti de mariposas. ¡Hicimos el paseo de los cipreses al ritmo de Best day of my life con un “dip” al llegar donde los invitados en el que se me soltó una de las mangas del vestido! ¡La primera vez de muchas veces durante la noche! Las chicas siempre estaban pendientes para ayudarme a colocarlas bien. Ahí saludamos a la mayoría de los invitados, que ya se dirigían hacia el cóctel mientras nosotros aprovechamos para hacernos algunas fotos y vídeos solos. Entramos al cóctel al ritmo de I’m yours, esta vez tocada por un trío de música, ¡y disfrutamos de la comida, bebida y de la compañía de nuestros invitados! Luego tuvimos el momento de fotos grupales en el que se iban acercando los distintos grupos de invitados a hacerse fotos con nosotros y luego hicimos algunas fotos y vídeos más especiales con nuestros amigos más cercanos. Al terminar, la gente empezaba ya a subir a colocarse en las mesas y descubrir el regalo personalizado que tenía cada uno de ellos: ¡una figura de lego de ellos mismos! Nos habría encantado ver la reacción de la gente al abrirlos, pero en ese momento nos estábamos preparando para hacer la entrada al banquete. Entramos con A sky full of stars de Coldplay que al principio empieza lenta y luego rompe. ¡Nos fuimos acercando poco a poco y en el momento en el que rompe empezamos a correr a través de las mesas, y de la gente con las servilletas al aire! ¡Fue un momento muy divertido en el que lo pasamos genial! Luego pasamos a la cena y nos sentamos en la mesa presidencial con nuestros padres. ¡Aprovechamos este momento para hablar con algunas mesas y ver qué les parecían los legos! ¡La verdad es que les hizo mucha ilusión a todos! Les dimos los ramos a las madres y luego vino el momento discursos. Uno, con un discurso muy original, en el cual nos decía adjetivos o frases que recopiló sobre nosotros; y otro contando batallitas y con un momento muy emotivo, diciendo lo mucho que nos echa de menos desde que se fue a vivir fuera de Madrid, ¡y otra vez a llorar, claro! Cuando dieron las 00:00, ¡le cantamos el cumpleaños a mi hermana con una carrot cake hecha por nosotros en casa el día antes de la boda! Y ya empezaron a llevar a la gente a la zona de la fiesta.Yo me cambié de vestido para estar más cómoda para el baile. ¡Este era otro de los momentos que más nos preocupaban de la noche! ¡Encendieron las bengalas y empezó a sonar Rewrite the stars! A pesar de que perdí un poquito el equilibrio y de que hubo un fallito en la parte de bachata, ¡no se notó nada porque lo disfrutamos x1000! Vivimos mucho ese momento y creo que se notó! A la gente le gustó mucho como lo hicimos y el cambio de estilos. Fue un momento muy bonito y salió así de bien gracias a dos amigos que nos ayudaron mucho y a todas las horas que le dedicamos. Al terminar nuestro baile, abrimos la pista dando pie al resto a bailar también y poco después nos preparamos para la última sorpresa de la noche: ¡la hora loca! ¡Con animadoras, barra de chupitos y pistola de humo incluidas! Fue un momento divertido y que animó mucho la fiesta. ¡El resto de la fiesta continuó entre distintos géneros musicales, fotomatón, teléfono de mensajes, y gente dentro y fuera disfrutando de la noche! Mucha gente mayor se quedó hasta el final y fue algo que nos sorprendió. Para terminar, tuvimos un ratito de rock y punk muy divertido y para cerrar la noche, no podía ser de otra forma, Cantando de Violadores del verso, una canción que nos ha acompañado durante muchísimos años y que significa mucho para nuestro grupo de amigos. Y con esto ya empezamos a despedirnos de la gente de la noche más maravillosa de nuestras vidas. ¡Fue un día increíble, lleno de emociones, con muchas lágrimas de felicidad, muchas risas, mucho baile y mucho amor! No podía pedir nada mejor. No podía ser de otra forma.
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