Masía de San Antonio
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12 opiniones
4.2 de 5.0
Menús desde 75€
Nº Invitados 150 a 600
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Opiniones de Masía de San Antonio

100% de las parejas lo recomiendan

4.2 de 5.0
  • Calidad del servicio 4.3
  • Profesionalidad 4.1
  • Flexibilidad 3.9
  • Relación calidad/precio 4.2
  • Tiempo de respuesta 4.2

Premios

28 fotos de usuarios

  • Estefanía

    Estefanía · Se casó el 12/10/2019

    1.6
    • Calidad del servicio:
      4.0
    • Respuesta:
      1.0
    • Relación calidad/precio:
      1.0
    • Flexibilidad:
      1.0
    • Profesionalidad:
      1.0

    Recomendable con muchos matices

    Celebré mi boda en octubre, al aire libre y en un entorno envidiable. El sitio es espectacular, desde que lo vimos nos enamoramos y tengo que decir que una vez preparado y decorado es increíble y por eso repetiría sin pensarlo, pero el trato ha dejado mucho que desear. Desde el primer momento supimos que cogíamos una fecha que se acababa de quedar libre y que nuestra boda era pequeña, I. nos lo comentó el día de la primera visita pero eso no significa que tengamos que tener un trato peor que una boda grande, sobre todo porque no pago menos que ellos y por ello quiero el mismo trato y la verdad, conociendo a quien se ha casado ahí en otra ocasión, sé que no ha sido el mismo. Cerramos la fecha en abril, el día de la primera visita no había problema en que fuéramos 95 personas y resulta que cuando fuimos a firmar el contrato (ya habíamos hecho una señal que no era reembolsable) el mínimo eran 100 y debíamos pagar la diferencia. Aceptamos porque por otra parte, ella nos regalaría las flores y alguna cosilla más (flores que no supe cómo serían porque nunca me enseñó la decoración. Siempre me remitía a su Instagram). El día de la prueba de menú todo estuvo muy bien. Elegimos un postre que era de un menú superior al nuestro y ello llevaba un recargo que veríamos en el presupuesto modificado que nos enviaría en unos días (lo recibimos 9 días antes de la boda, es decir, 6 meses después y sin margen de maniobra. Cambiamos el postre la misma semana de la boda porque debíamos pagar un suplemento muy elevado por un postre que tienen en el Fosters Hollywood).
    Desde ese momento, nosotros es cierto que nos olvidamos bastante porque estuvimos mudándonos de ciudad, con una nena pequeña y demás, y por eso le avisamos que más adelante le iríamos pidiendo cosas que faltaban. Queríamos ver la minuta, el seating plan, la decoración, los manteles (el día de nuestra primera visita, había unos novios en prueba de menú y tenían una mesa montada con todos los manteles, cuberterías, cristalería y vajilla, cosa que nunca me hicieron a mí, yo tuve que elegir todo eso el día antes de la boda a las 21:00 cuando fuimos a hacer el último pago). En todas las ocasiones que le pedimos información de estas cosas nos remitía a su IG, que está muy bien, pero la verdad eso ya lo veo yo sin que me lo digas tú y si estás haciendo bodas todos los findes, ¿pues puedes hacerme una fotito de cómo queda no? A medida que se acerca el día y se me van cayendo invitados, le comento que en lugar de 95 seremos 89 y si me puede hacer algún descuento. E. nos comenta que sí, que los menús de los que no vengan los pagaremos al 50%. Perfecto, la verdad es que ya que no nos lo habían comentado el primer día, pues entendimos que estuvo bien el gesto. Perfecto. Bueno pues al día siguiente nos informa de que I. dice que no puede ser (esta información debía de habérnosla dado el primer día y no lo hizo). El día de antes vamos hasta la masía a preparar unas cosas, a pagar el total del evento y a darle cosas que tenía que montar ella, le comentamos que ya que estamos pagando 9 menús de gente que no venía, que no nos cobrara el menú de los fotógrafos (los pagábamos aparte) y que los descontara de esos 9 y nos dice que la dirección no le deja, por lo que nos encontramos pagando 9 menús de más a un precio total y 2 de fotógrafo. Todo muy normal. Cada día una cosa diferente. El día de la boda llegamos y entrando desde el coche ya me doy cuenta de que los manteles estaban mal. Habíamos elegido manteles estampados y lisos y estaban todas las mesas lisas. No pasa nada porque se modificó rápido y bueno, pusieron un par de mesas estampadas y quedó bien. OK.
    En la primera visita también le comentamos a I. la idea de llevar nosotros al DJ, ya que teníamos un familiar cercano que se dedicaba a ello y nos dijo que sin problema. E. el día de la prueba de menú nos dijo que lo intentaría y adivina, no pudo ser y tenía que ser el que ellos tenían. Y aquí me tomo un tiempo porque vaya tela el DJ. Para empezar, la música un desastre. Nuestra petición fue: pachangueo del normal y un poco de remember. Bueno, pues parece ser que el chico creía que estaba en una fiesta de José Coll porque no paraba de poner música de los 90 que solo conocía él y algún primo suyo. Después de las 10 canciones que bailamos todos como si no hubiera un mañana, empezó a poner música demasiado machacona. La gente comenzó a acercarse a pedirle que cambiara de estilo y a varias personas les contestó de muy malas maneras. Vale que la gente se pone pesada pidiendo canciones, pero vamos, que es lo que suele pasar en las bodas, ¿no? Y además, si ves que no dejan de decirte que cambies el tipo de música, ¿a qué esperas? Me tuve que acercar y decirle que por favor cambiara porque la gente estaba sentada. Es más, mi hermano, que ha pinchado en muchas bodas, le pidió poner 3 canciones y el chico es verdad que le dejó. Bueno pues cuando se quitó mi hermano, todo el mundo empezó a pitar y silbar porque no querían que se pusiera el DJ. La gente se me acercaba a decirme que menos mal que se había puesto mi hermano, que qué divertido (puso el corro de la patata y lo hicimos todos los invitados). Gracias a ello, la gente se levantó y en ese momento metió alguna sevillana (la mayoría de invitados eran de Sevilla) y por suerte, se enganchó de nuevo la fiesta pero por un momento pensé que nos íbamos a ir 2h antes. Pésimo de verdad. Todo lo que cuente es poco para lo mal que pinchaba. Ponía las canciones como lo haría yo, una tras otra sin transición ninguna, una mezcla muy rara... La verdad es que me da hasta pena acordarme porque es que a los 30 minutos de fiesta la gente ya se reía y me empezaron a decir que qué malo era el chico. Menos mal que somos poco exigentes y que realmente queríamos pasarlo bien porque en otra circunstancia me habría enfadado más.
    A la hora de irnos, como suele pasar, le pedimos una canción más, incluso me acerqué y le dije "para mientras vamos saliendo pon otra" y todo simpático cogió el micro y dijo, "esta canción es para que salgáis, sino la quito". Un solete el chico. El remate viene cuando al día siguiente y haciendo memoria, pregunto a mi marido, mi madre, mi hermano si habían sacado bocadillos durante la fiesta (porque yo ni los vi) y me dicen que sí. Les pregunto por el queso y el jamón (que había sobrado del cóctel y le dije que lo sacaran en el fiesta) y me dicen que no, que solo bocadillos y perritos. Nosotros nos fuimos de viaje justo al día siguiente y estuve preguntándole a E. por unas latas y por si habíamos dejado cosas allí y me dijo que no. Nunca más he vuelto a saber de ella. La verdad es que no han tenido ningún detalle con nosotros, por eso, recomiendo el sitio porque es espectacular, porque la gente salió encantada, porque la comida estuvo impecable (el pescado algunos me dicen que algo frío pero muy bueno), la decoración una pasada y el espacio para los niños está superbien porque la verdad se lo pasaron pipa, disfrutaron de todo y todos lo pasamos en grande, pero la atención, sinceramente, no vale lo que piden. No solo nos han ignorado durante todos los preparativos, sino que después de la boda ha sido todo como si nunca hubiera pasado. Esperaba algo más de ellos.

    Enviado el 23/11/2019
  • Z

    Zaira Soler · Se casó el 14/09/2019

    4.8
    • Calidad del servicio:
      5.0
    • Respuesta:
      5.0
    • Relación calidad/precio:
      5.0
    • Flexibilidad:
      5.0
    • Profesionalidad:
      4.0

    Encantados con la masía de San Antonio en Benifaio

    Bueno nosotros tenemos que decir que quedamos encantado ese día tan especial para nosotros tanto con la masía que tiene un espacio espectacular como con el trato, tanto de Isak, que es el dueño de la masía y encargado del evento, y con Eva Marco, que es la que se encargó de la decoración, flores, mobiliario, etc., que captó mi idea a la primera. Vamos, que si me tuviera que casar otra vez volvería a elegir todo como elegí.

    Enviado el 16/10/2019
  • Z

    Zaira Soler Llorca · Se casó el 06/07/2019

    5.0
    • Calidad del servicio:
      5.0
    • Respuesta:
      5.0
    • Relación calidad/precio:
      5.0
    • Flexibilidad:
      5.0
    • Profesionalidad:
      5.0

    Encantados con la Masía de San Antonio en Benifaio

    Solo puedo decir que nos hicieron pasar un día inolvidable y si me tuviera que casar los volvería a elegir, sin duda.

    Enviado el 24/11/2019

    Respuesta de Masía de San Antonio:

    Una maravilla de pareja gracias por toda esa confianza que depositasteis en nosotros. Ha sido un placer haber participado en vuestro día y haberlo compartido con vuestras familias y amigos. Un abrazo.
  • Inma

    Inma Cutillas · Se casó el 13/10/2018

    5.0
    • Calidad del servicio:
      5.0
    • Respuesta:
      5.0
    • Relación calidad/precio:
      5.0
    • Flexibilidad:
      5.0
    • Profesionalidad:
      5.0

    Bonita masía en un entorno con encanto

    La masía es preciosa al igual que el entorno que la rodea. El trato fue excelente y la cocina propia muy rica. El cóctel fue estupendo y la cena también. Nos dieron todas las facilidades.

    Enviado el 13/03/2019
  • Miriam

    Miriam Herrera · Se casó el 29/09/2018

    1.0
    • Calidad del servicio:
      1.0
    • Respuesta:
      1.0
    • Relación calidad/precio:
      1.0
    • Flexibilidad:
      1.0
    • Profesionalidad:
      1.0

    Buenos días / tardes / noches. Estoy aquí para contaros mi experiencia el día de mi boda que fue el pasado 29 de septiembre y celebramos el banquete en Masía de San Antonio en Benifaió. La boda era de mañana, la ceremonia se celebraba a las 13:00h. y el banquete tenía que comenzar sobre 14:30 o 14:45 con el cocktail en la Masía. Bien, cuando nosotros fuimos a ver la Masía por primer vez nos encantó el lugar y además nos venía genial por su ubicación ya que estaba a mitad de camino entre donde vivimos y donde era la ceremonia.
    Pues bien, fue el primer sitio que fuimos a ver, nos atendió Isaac que fue muy amable y nos explicó todo con detalle (o eso creíamos). Somos una pareja muy observadora y detallista, por lo que para ese entonces yo ya me había estudiado al dedillo tanto la página web de la Masía como la de Eva Marco la Wedding Planner que trabaja para ellos y a la que también le he dejado mi valoración en sus páginas webs y redes sociales. Así pues yo ya iba precavida para preguntar todo tipo de detalles. Pues como digo, Isaac nos contestó a dichas preguntas amablemente y nos fuimos de allí convencidos de que ese era el lugar idílico para nuestra boda. Por lo que confirmamos lo reserva a 20 meses de nuestra boda. Todo genial ¡ya teníamos el sitio y nos encantaba! Aunque habíamos visto algunos fallos Isaac nos había explicado el porqué del estado de algunas instalaciones, y como aún faltaba mucho para nuestra boda nos explicó que todo eso cambiaría, como al fin y al cabo eran pequeñas cosas no les dimos más importancia.
    Volvimos unos meses más tarde a preguntar otro sin fin de dudas: número de camareros, que pasa si llueve, que pasa si hace sol, donde se pone la decoración, puedo poner rincones, puedo elegir la música, puedo ampliar la barra libre, puedo cambiar bebidas, porque todavía no hay flores en los exteriores…
    Bien llegó la prueba del menú y la comida excelente. Otro sin fin de dudas que consultamos de nuevo y se nos contestan si problema. Ya nunca más volvemos a hablar con Isaac, porque según sus repuestas él tiene muy claro lo que queremos pero es pronto para concretar y nosotros confiamos en que todo ha quedado claro y hablaremos más adelante.
    Llega el mes previo a la boda, hablamos comentamos algunos temas referentes al pago y la semana de la boda, nos ponemos en contacto, se realiza la confirmación de invitados, el planning de mesas y el pago final de la totalidad el evento. Todo perfecto.
    Muy bien, llega el día de la boda y voy a enumerar uno a uno los errores de organización que hubieron.
    1. Es cierto que la ceremonia se retrasó por lo que llegamos a la Masía con más de media hora de retraso y eso provocó que el cocktail fuera un poco rápido. Sin más importancia, ya que eso no era culpa ni de nosotros ni de ellos ni mucho menos. Más bien nuestra por no haber podido avisarles del retraso de la ceremonia.
    2. Habíamos hablado que se disfrutaría de todos los rincones de la masía, el recibimiento tenía que haber sido en la piscina donde habíamos contratado y pagado un recibimiento con cerveza y limonada, pero no estaba allí. Isaac decidió trasladarlo a otro lugar, al lado de la entrada al “comedor”, ya que en la piscina daba mucho el sol. Era una boda de mañana en septiembre… era de esperar que hiciera sol… en ningún momento se nos comentó que podría no disfrutarse del lugar de la piscina si hacía mucho sol. O que se reservaban el derecho de cambiarlo todo a última hora por motivo del clima. Por tanto, la zona de la piscina no se disfrutó en ningún momento.
    3. Entramos al “comedor”, al aire libre cubierto por unas telas blancas para tapar el sol. La historia de las telas blancas: dos días antes de la boda me llama Isaac para decirme que según la previsión meteorológica va a hacer mucho sol el día de nuestra boda y que tenemos dos opciones: bien nos monta dentro (en la carpa de la barra libre) lo cual para nosotros no era opción, o bien nos pone unas lonas blancas geniales (las cuales yo ya había visto en foto y le había preguntado por ellas en reuniones anteriores). Genial, le digo que me ponga las lonas a lo que, para mi sorpresa, me comenta que tenemos que pagar 1400 euros más. Nuestra sorpresa no es por el dinero, ni por las lonas, ni por que nos lo dijera dos días antes… si no porque en ningún momento nunca que habíamos ido a la masía se nos había comentado que en caso de tener que poner esas lonas se pagaban aparte. Cuando yo sí le pregunté directamente por las lonas, porque las había visto en fotos, y me contestó “Sí es que si hace mucho sol se colocan aquí unas lonas para tapar”, en ningún momento menciono que ese gasto corría de nuestra cuenta. Cuando le reclamamos este asunto nos dijo que esto era de lógica, que es como si contratas una banda para que toque durante el cocktail que lógicamente se pagará aparte… Llamadme loca, pero para mí no es lo mismo.
    4. Las mesas estaban colocadas según lo acordado, pero con un problema: algunos números de mesa no coincidían con el seatting plan… Sin comentarios.
    5. Los detalles de los invitados (como se suele hacer últimamente) estaban en las mesas y tenía que haber uno por invitado, algunos tenían nombre y había que dejarlos en la mesa del invitado correspondiente. Todo esto lo tenía él apuntado en un Excel con nombres y números de mesas en rojo, que entiendo que sea un poco estresante repartir los regalos y colocarlos en las mesas, pero para eso eres el responsable de organizarlo y si te tienes que estudiar el Excel… pues es tu cometido. Bien, pues hubieron invitados que se quedaron sin regalo porque en su mesa no había suficientes para todos. No sé, creo que con organización era sencillo.
    6. También teníamos unos M&Ms personalizados que queríamos que estuvieran en los platos, y para nuestra sorpresa no estaban. Isaac nos dijo que hacía mucho calor y que no los había puesto para que no se derritieran. Vale, no pasa nada. Le dijimos que los sacara con el postre, pero por favor que no los sacara en las cajas y los fueran repartiendo tipo cumpleaños que los sacaran en los platos del postre. “Por supuesto” fue su respuesta. Cuando, por desgracia para mis nervios, llega la hora del postre y veo a las camareras cada una con una caja repartiendo las probetas de M&Ms… me pareció de risa que le acabáramos de decir cómo no queríamos que lo hiciese y lo hiciera justo así.
    7. El día de antes le llevamos los detalles que les daríamos a mis padres, suegros y hermana. Bien en un momento de la celebración le dije que me sacara los muñecos de la tarta para regalarlos y veo que viene con dos muñecos de peluche que había preparado dentro de una caja todos bien colocados para regalarle a mi hermana… fuera de la caja, uno en cada mano… Le dije “muñecos de tarta”, sabía dónde estaban, él los guardó, estaban marcados, señalizados… para saber qué iba en cada momento… y me saca el regalo de mi hermana que era para después y claro… ya lo había visto todo el mundo. Otro error en su organización.
    8. Durante la comida las bebidas tardaban muchísimo en ser rellenadas, cuando los invitados pedían vino o agua la tardanza era menor (aunque también tardaban) pero cuando pedían refrescos o cerveza era interminable. Faltaban camareros. Cosa que también le dijimos antes de la boda “Aunque tengamos que pagar algo extra, preferimos que haya más camareros” y él nos dijo que no era necesario que camareros habría de sobra, nosotros confiamos en ello. Pero realmente no fue así, no es una percepción personal, es que la mayoría de invitados de confianza a los que les hemos preguntando nos han apuntado lo mismo: “En general la boda preciosa, la comida riquísima, pero el servicio pésimo; tardaban mucho entre plato y plato y en servir las bebidas”. Para mí esto es primordial en una boda, la comida no lo es todo… y con un mal servicio el global se echa a perder.
    Para mí el problema es que no había suficientes camareros. Y en un sitio que se supone que tiene tanto caché no deberían permitirse que los invitados se fueran con esa sensación de desatención: hacen falta más camareros y se ponen. Ya que el precio del menú permite incluir 3 o 4 camareros más que se encarguen solo de las bebidas. Hubo un momento que hasta el metre se puso a servir, cuando el metre solo organiza e indica… se les fue de las manos, no sé si la situación les sobrepasó o es que ellos funcionan así y nadie nunca se ha quejado.
    9. Llega el momento de la barra libre. Pasamos a la carpa, que tampoco era lo que esperábamos fruto de sus descripciones. Sí, era tal como nosotros lo habíamos visto. Pero se suponía que el día de la boda todo iba a estar mucho más cuidado y adecuado… al fin y al cabo lo único que había cambiado era que la luz del DJ estaba encendida y las estanterías de detrás de la barra estaban llenas de bebida… por lo demás todo igual que lo habíamos visto: con un aspecto un tanto descuidado.
    10. Le habíamos dicho que nos quitara dos de las bebidas que incluía la barra libre y nos trajera otras dos (las que habíamos añadido eran más baratas que las que nos tenía que quitar) y aun así cuando voy a pedirme la primera copa resulta que no había de ninguna de las dos que habíamos pedido expresamente que hubiera. Me voy a buscar a Isaac e imaginaos mi cara cuando me dicen que “Se había ido a descansar”. Sin decirnos nada, sin dejarnos a ningún responsable. Total que esperé más de media hora a que regresara de su descanso para decirle que me trajera la bebida que faltaba, una de ellas la tenía allí y la sacó, pero la otra se había olvidado de comprarla, por lo que en ese mismo momento se fue a por ella no sé ni donde, ni cómo, pero el caso es que al cabo de una hora apareció con la bebida que faltaba. Claro para ese entonces ya habían transcurrido dos horas de barra libre sin la bebida. Cuando pasada la boda le comentamos lo del descanso y la falta de bebidas, nos dijo que él estaba en su derecho de irse a descansar porque ya no tenía nada que hacer y llevaba trabajando desde las 6 de la mañana, y que al fin y al cabo lo de las bebidas fue un imprevisto que se acabó solucionando.
    11. Llega el momento en el que mis abuelas se quieren ir. El día de antes le comento que si mis abuelas se quieren ir antes que si se podría conseguir un taxi e Isaac amablemente me dice que ningún problema que en ese caso él personalmente se encargaría de conseguir un taxi. Sin embargo, llegado el momento le pedí que si podía llamar a un taxi y su respuesta fue “Toma aquí tienes el número de teléfono” y yo, con el teléfono prestado de un familiar, tuve que encargarme de conseguir transporte para mis dos abuelas. En fin… no era su responsabilidad si no se le hubiera preguntado y se hubiera ofrecido a conseguirlos él mismo.
    12. Bien finaliza la fiesta, todo el subidón, y mis invitados se dirigen a la puerta de salida. Durante el tiempo que estuvieron esperando al autobús estuvieron con las luces apagadas en un camino de campo, a la 1 de la madrugada, porque nadie se había asegurado de que los invitados ya se hubieran ido para dejar todo a oscuras.
    Bien todas estas cosas que comento aquí se le fueron dichas tras la boda al responsable de la Masía: Isaac. Lo único que se nos dijo es que nuestra boda le había supuesto mucho estrés, que habían muchos detalles y muchas sorpresas, pero que todo había salido según lo que ellos esperaban y como se hace normalmente. Si había habido pequeños errores eran insignificantes por lo que, bueno, se disculpaba, pero había que entender que fallos comente todo el mundo.
    Perdonad, pero insignificantes tal vez para ti, para las parejas que preparamos la boda con toda nuestra ilusión y depositamos la confianza en ti, no lo son. Un error vale, dos vale, tres ya me mosquean…¿pero tantos?
    Nuestro desencanto con la Masía es en conclusión que nos vendieron un servicio y una calidad del lugar que luego no hubo. Flores había las de los centros de mesa, porque todos los lugares donde él nos prometió que crecerían flores preciosas luego estaban todas secas y descuidadas. ¡Jolin! Si sabes que se te mueren y si soy la última boda (que creo que no lo era) reponlas aunque sea comprando unas macetas del todo a 100. Solo para que haga bonito. Si sabes que los invitados te pisan las flores de debajo de las farolas ¡pon abrazaderas! Si sabes que en septiembre las flores de alrededor de la piscina no aguantan, pues planta de nuevo. Son cosas que tal vez otras parejas no le den importancia, y tal vez soy demasiado quisquillosa, pero para mí es un sitio precioso en el que no se invierte por mantenerlo adecuadamente.
    Además es que solo hay que ver la comparación de esta Masía con la finca “El Belón” de Alicante (en la que no he estado personalmente y tal vez estoy equivocada) pero parece mucho mejor cuidado el detalle y el mantenimiento, y también la llevan ellos.
    Enumerando todo esto parece que mi boda fue un completo desastre. La verdad es que no lo fue, la mayoría de estas cosas (excepto el fallo del servicio del que todos fueron conscientes) solo las sabemos mi marido, yo e Isaac, ya que somos los que conocíamos cómo tenía que haber salido todo.
    Finalmente tuvimos nuestra boda soñada aunque la verdad no gracias a la organización del lugar. Masia de San Antonio en Benifaió solo es recomendable si lo que quieres es un entorno bonito donde disfrutar de una comida muy buena, pero no os lo recomiendo si lo que buscáis son personas competentes con su trabajo y si sois detallistas, perfeccionistas y os gustan las cosas bien hechas.

    Enviado el 10/11/2018

    Respuesta de Masía de San Antonio:

    Mi respuesta va orientada a cualquier usuario o usuaria que pueda leer esta reseña demoledora porque a la interesada ya se le dio las explicaciones y respuestas a asuntos que se plantea no antes recordar que tal como cita la novia en su reseña “tuvimos nuestra boda soñada”.
    Recuerdo perfectamente cómo al acabar el evento y mientras yo personalmente acompañaba a los novios a la salida al acabar el evento como me dijeron que estaban contentos y los invitados les habían felicitado, esto hubiese estado bien que lo hubieses mencionado señora. Por esto mismo no entiendo cómo la novia dice que abandoné el evento a media boda cuando estuve presente desde las 7:00 am supervisando el montaje hasta el final del evento por la noche, la prueba es que se coordinó perfectamente el día, incluso se atendieron a la perfección las sorpresas preparadas por amigas y que no estaban previstas. Sí es verdad que me tomé 30 minutos de descanso para cenar cuando ya estaba todo el mundo en la barra libre y supervisé la salida de la recena, perdón por haber descansado 30 minutos después de más de 12 horas a vuestro servicio.
    Querida novia, en el 99% de los eventos de este tipo que hay además de un maitre, como es este caso, hay un coordinador, la labor de este último acaba al empezar la barra libre. No obstante, repito que mientras descansé para cenar 30 minutos (que ni llegaron) había personal en la discoteca para atender cualquier necesidad.
    El comienzo de esta boda se retrasó una hora y media pasadas por causas ajenas a nosotros, eso nos podía haber causado un gran perjuicio en cocina y más sin haber sido avisados para prever este retraso inesperado, pero gracias a nuestra profesionalidad y buen hacer salvamos este inconveniente en la cocina para que los clientes ni invitados salieran perjudicados. De la misma manera y en un acto de responsabilidad siendo una boda de medio día caluroso y con el retraso mencionado, recogimos todos los M&M de chocolate que trajeron los novios y que nos pidieron que pusiéramos en mesa en cada invitado con el único propósito que no acabaran hechos caldo de chocolate y posterior mente repartirlos en el momento del café, algo que a esta novia no le pareció correcto esta actuación, bueno si la cuestión es tirar por tierra nuestra profesionalidad aceptamos barco, pero una pareja normal nos lo habría agradecido enormemente.
    Cuando hay una boda de medio día hay que contar que puede hacer sol y puede ser molesto, para estos casos nosotros tenemos una sombra para 350 personas en una carpa espectacular y sombrillas que no son la opción más cómoda, pero sí opciones para que el cliente no tenga que gastarse más dinero. También se les dio la opción de que hay empresas externas que en otros casos han instalado unas gasas a modo de velas pero tenía un sobrecoste para los clientes, en ese momento los clientes lo aceptan y se instala, no entiendo como ahora es motivo de discusión cuando en las conversaciones de WhatsApp queda perfectamente reflejado su conformidad a instalarlo y a no usar la alternativa que nosotros tenemos de sombra y denegada por ellos mismo.
    Que una mesa estaba el número cambiado de lugar ahora me entero, pero vamos que cambiar el numero de mesa llevo 5 segundos y no dio lugar a ningún problema, más problema fue que tuvimos que poner 2 menús que no estaban contados y por cortesía y atención no se les cobró a los clientes.
    Casi, casi es cierto el tema de las ginebras, es verdad que los novios nos pidieron 2 marcas que no están incluidas y me comprometí a tenerlas. Fue cuestión de una hora y las botellas estaban disponibles sin haberles cobrado nada como pedido especial y sin haberles descontado las bebidas de ginebra sustituidas y que allí estaban por lo que ginebra no faltó en ningún momento.
    Me llama mucho la atención el comentario respecto al servicio de bebida en sala y más en esta boda porque no es que hubiese los camareros que nos comprometemos, 1 cada 12 invitados, sino que había 2 camareros más para apoyar, lo demostraremos con la factura de la ETT que nos proporciona el personal extra cuando llegue el momento y en el lugar que corresponda que será en breve. No voy a tolerar que se dude de mi profesionalidad, mi entrega, ni la de mi equipo. En todo momento nuestro servicio es pleno para satisfacer en la medida de lo posible las necesidades de los clientes, que dicho de paso, en la mayoría de las ocasiones quedamos como auténticos amigos salvo en casos como este, que se confunde el servicio de wedding planner, coordinación con asistente personal 24 horas al día.
    Podría ir aclarando punto por punto pero tampoco quiero aburrir a quien llegue a leer esto, pero que no queda duda a nadie que el motivo de la reseña injuriosa esta motivada porque no aceptaron ni les dimos la razón a nada que nos platearon y es que el cliente cuando tiene razón se le da y respondemos y cuando no la tiene no se le puede dar, seamos justos y responsables. No obstante de todo aprendemos y cada experiencia en la vida es una lección y aquí hemos aprendido que tenemos que seguir trabajando con el entusiasmo, cariño y dedicación con lo que lo hacemos siempre y tener estos comentarios como una anécdota de lo que es injusto. También agradezco los mensajes de apoyo y reconocimiento a nuestra labor llegados a raíz de este comentario, agradecido siempre.
    Tengo la sensación de haber estado en otra boda que no era esta pero en fin, prefiero quedarme con lo último que esta señora hace referencia… “Finalmente tuvimos la boda soñada”, me alegro porque es lo que perseguimos y para llegar a eso creo que tenemos bastante culpa nosotros. Por cierto, tenemos pendiente de pago la factura por no haber llegado al mínimo de invitados fijado para el día de esta boda y fijado en la cláusula del contrato que estos clientes aceptaron en su día.

    Saludos y a disposición de quien precise cualquier aclaración.
    Isaac Gomez
  • S

    Silvia Teruel · Se casó el 22/09/2018

    5.0
    • Calidad del servicio:
      5.0
    • Respuesta:
      5.0
    • Relación calidad/precio:
      5.0
    • Flexibilidad:
      5.0
    • Profesionalidad:
      5.0

    El día que esperaba

    No tengo palabras de agradecimiento al equipo de Masía de San Antonio y, sobre todo, a Eva y a Isaac que en todo momento nos trataron de maravilla, lo que nos daba mucha tranquilidad. No tuvimos que preocuparnos de nada, porque ellos nos fueron guiando durante la preparación desde que hicimos la prueba de menú.
    La comida sensacional, muy rica y cantidad, servido por camareros amables y muy correctos. Lástima que la fiesta se acabó porque lo pasamos pipa en familia, lo dimos todo porque además la temperatura acompañó. Sin duda, es recomendable y espero que os vaya muy bien, porque lo merecéis.

    Enviado el 27/01/2019
  • A

    Ana Delgado · Se casó el 10/08/2018

    4.4
    • Calidad del servicio:
      4.0
    • Respuesta:
      5.0
    • Relación calidad/precio:
      5.0
    • Flexibilidad:
      4.0
    • Profesionalidad:
      4.0

    Una pareja extranjera muy agradecida

    Aspectos superpositivos: el DJ recomendado es de muy buena calidad que puede utilizar una variedad. Eva y Isaac son muy humildes, no se dan cuenta de que podría hacer bodas para celebridades, es que dan un servicio de tan buena calidad que ni das crédito a los ojos por la suerte que te toca al estar con ellos. Todo el personal quiere lo mejor para la pareja, para que sea el mejor día posible. Siendo una pareja extranjera, gracias al profesionalismo del equipo de Isaac y Eva, nos permitió organizar todo y comunicar todos nuestros deseos con éxito desde otro país. El servicio de autocares recomendado es fiable y fácil de usar. El desayuno del día siguiente es muy bueno. Teniendo costumbres extranjeras (discursos), hubo unos micrófonos muy buenos. La calidad incomparable de comida. Las decoraciones de ensueño, los invitados dijeron que se sentían como si estuvieran en una película romántica. Fátima (la ceremoniante) que recomendaron conoció nuestra historia de amor muy bien, hizo la ceremonia en dos idiomas (español e inglés) de forma tan hermosa y nos permitió incorporar tradiciones de varios países. Se suponía que nos iba a tocar una tormenta, pero tenían un plan B sólido. Que miréis las fotos nada más en el sitio web de su trabajo anterior, es cien por cien auténtico, es lo increíble que son. Un dormitorio muy cómodo. Nos espacios enormes. Espacio para aparcar para los invitados

    Puntos de mejora: Muchos vegetarianos se quedaron con hambre, no hubo nada para ellos en el cóctel y les querían servir pescado a los vegetarianos. Todavía nos sentimos culpables por el hambre que pasaron. Se les olvidó un ramo para una dama, errores de pedidos. Las damas y la novia deben comprar y llevar espejos, ventiladores y botellas de agua para las horas de preparación. Pero, bueno, Eva y Isaac no sólo son unos profesionales sensacionales, sino amigos estupendos también. Todos tenemos algo que mejorar en el trabajo. Para nosotros, si tuviéramos la oportunidad, la volveríamos a hacer con ellos sin duda alguna. ¡Muchísimas gracias! No tenemos palabras para expresar lo muy agradecidos que que estamos y que estaremos para siempre.

    Enviado el 27/01/2019
  • Tania

    Tania Coll Corredor · Se casó el 28/07/2018

    4.6
    • Calidad del servicio:
      4.0
    • Respuesta:
      5.0
    • Relación calidad/precio:
      5.0
    • Flexibilidad:
      4.0
    • Profesionalidad:
      5.0

    Mi boda en la Masía San Antonio

    Siempre hay imprevistos, siempre hay cosas que se pueden mejorar, pero hicieron que nuestro día fuese especial. La comida y la decoración lo mejor.

    Enviado el 29/01/2019
  • Roberto

    Roberto · Se casó el 21/07/2018

    5.0
    • Calidad del servicio:
      5.0
    • Respuesta:
      5.0
    • Relación calidad/precio:
      5.0
    • Flexibilidad:
      5.0
    • Profesionalidad:
      5.0

    La mejor elección

    Al principio teníamos dudas sobre el lugar porque no conocíamos a nadie que se hubiese casado allí, pero a la vez nos gustaba porque hacía a la vez una lugar novedoso y sabíamos que sorprenderíamos.
    Eva, el maitre y Sam nos trataron siempre con suma profesionalidad, nos trasmitieron tranquilidad y gracias a ellos y su dedicación nosotros disfrutamos tranquilos.
    La comida y el servicio, excepcional, teníamos lo que necesitábamos y además muy bueno.
    Aún estamos agradecidos.

    Enviado el 30/01/2019
  • Carla

    Carla · Se casó el 07/07/2018

    4.8
    • Calidad del servicio:
      5.0
    • Respuesta:
      5.0
    • Relación calidad/precio:
      5.0
    • Flexibilidad:
      4.0
    • Profesionalidad:
      5.0

    Mi boda de ensueños

    Mi boda en la Masia de San Antonio fue verdaderamente preciosa, el sitio es tan romántico... todo tan perfecto y al detalle.

    Enviado el 03/01/2019

    Respuesta de Masía de San Antonio:

    ¡Gracias Carla! Fue un placer compartir un día tan especial con vosotros. ¡Un abrazo pareja, os deseamos lo mejor!
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