Volvería a escogerlos mil veces
Celebramos nuestra boda en este hotel y, sin ninguna duda, podemos decir que fue una de las mejores decisiones que pudimos tomar. Desde el primer momento de la organización hasta mucho después de haber terminado la celebración, la experiencia fue absolutamente maravillosa y superó con creces todas nuestras expectativas.
Si tuviéramos que destacar a una persona por encima de todas, esa persona sería José Antonio.
Es difícil encontrar palabras suficientes para describir lo agradecidos que estamos con él. Nos acompañó durante todos los meses previos a nuestra boda con una profesionalidad, una cercanía, una paciencia y una dedicación verdaderamente excepcionales. Pero, sobre todo, nos hizo sentir que nuestra boda era tan importante para él como lo era para nosotros.
José Antonio estuvo siempre disponible, dispuesto a ayudarnos, a resolver cualquier duda, a escuchar cada una de nuestras ideas y a buscar soluciones para absolutamente todo. Su atención fue mucho más allá de lo que esperábamos de cualquier profesional. Cuidó cada detalle, nos transmitió tranquilidad en todo momento y consiguió que un proceso que podía haber sido estresante se convirtiera en una experiencia bonita y emocionante.
Hay personas que simplemente hacen su trabajo y hay personas que dejan huella. José Antonio pertenece, sin ninguna duda, al segundo grupo. Su calidad humana, su cariño, su implicación y la manera en la que nos cuidó durante todo el proceso son algo que nunca olvidaremos. Sentimos que tuvimos muchísimo más que un excelente profesional a nuestro lado: tuvimos a una persona que realmente se preocupó por nosotros y por hacer realidad el día que habíamos soñado.
José Antonio, gracias de corazón por todo lo que hiciste por nosotros, por tu infinita paciencia, por tu amabilidad, por tu disponibilidad y por hacer que todo pareciera fácil. Nos llevamos un recuerdo precioso de nuestra boda, pero también el recuerdo de habernos encontrado con una persona maravillosa. Gracias por poner tanto corazón en nuestro día.
También queremos hacer una mención muy especial a Jessica, que se encargó de preparar nuestra mesa dulce y parte de la decoración. Para la novia, la mesa dulce era un detalle especialmente importante y tenía una idea muy concreta de cómo quería que fuese. Sin embargo, bastaron unas pocas palabras y una breve explicación para que Jessica entendiera perfectamente el concepto que tenía en mente y supiera plasmarlo exactamente como lo había imaginado.
Puso muchísimo cariño, dedicación y amor en cada detalle, y el resultado fue precioso. Pero, más allá del resultado, queremos destacar su manera de trabajar: fue en todo momento súper amable, comprensiva, paciente y receptiva con cada una de nuestras ideas. Nos hizo sentir escuchados y entendidos desde el primer momento y consiguió convertir una idea que estaba en nuestra cabeza en una realidad preciosa.
Jessica, gracias por poner tanto amor en algo que para nosotros era tan especial. Se notaba en cada detalle y fue una parte preciosa de nuestro día.
El hotel es, sencillamente, un lugar mágico para celebrar una boda. Sus jardines son espectaculares, llenos de preciosas palmeras y perfectamente cuidados, creando un escenario elegante, romántico y único. Y tener el inmenso océano Atlántico como telón de fondo hace que cada rincón parezca sacado de una postal.
Y si hay algo que convierte este lugar en todavía más especial, es su atardecer. La luz del sol al caer sobre el océano es absolutamente espectacular y crea un escenario difícil de describir con palabras. Fue el momento perfecto para nuestras fotografías y nos permitió capturar algunos de los recuerdos más bonitos de nuestra boda. Los colores, el mar y la luz hicieron que muchas de nuestras fotos parecieran sacadas de un sueño.
El día de la boda, todo salió perfecto.
Queremos hacer una mención muy especial a todo el equipo de camareros: Irene, Yousef, Amado, Gregori, Javier, Yasmani y Mika. Todos realizaron un trabajo extraordinario. Estuvieron pendientes de absolutamente todo y de todos nuestros invitados en todo momento, siempre con una sonrisa, una enorme amabilidad y una profesionalidad impecable.
Pero queremos destacar especialmente a Irene, Yousef, Amado y Gregori, porque fueron absolutamente increíbles y tuvieron un trato con nosotros que nunca olvidaremos.
Irene y Yousef estuvieron especialmente pendientes de nosotros y, sobre todo, de la novia. Estuvieron atentos a cada pequeño detalle, preguntándome constantemente si necesitaba algo, si todo estaba bien y procurando que no me faltara absolutamente nada durante la celebración. Puede parecer un pequeño gesto, pero para una novia, en un día tan intenso y emocionante, sentirse tan cuidada y saber que hay personas pendientes de ti hace una diferencia enorme. Me hicieron sentir realmente especial y eso me hizo inmensamente feliz.
Amado también estuvo pendiente de todo en todo momento, siempre con una actitud maravillosa, cercano, atento y dispuesto a ayudar en lo que hiciera falta. Se notaba que no estaba simplemente haciendo su trabajo, sino que quería que todos disfrutáramos al máximo de nuestra celebración.
Y tenemos que hacer una mención muy, muy especial a Gregori, porque protagonizó uno de esos pequeños momentos que hacen que una boda sea todavía más especial.
La novia había preparado una sorpresa para su marido, que es brasileño: quería que hubiera caipirinhas durante la celebración, algo muy especial para él y que sabía que le haría muchísima ilusión. La sorpresa se preparó prácticamente sin previo aviso, y Gregori se encargó de hacer las caipirinhas durante la fiesta.
Y tenemos que decir que lo clavó.
No solo preparó unas caipirinhas que encantaron a todo el mundo, sino que lo hizo con un buen rollo, una sonrisa y una energía maravillosa que contagiaron a todos los invitados. Se adaptó a la situación de una manera increíble, manteniendo en todo momento una profesionalidad absoluta y haciendo que algo que había empezado como una pequeña sorpresa para el novio terminara convirtiéndose en uno de los detalles más disfrutados de la noche.
Gregori, gracias por hacer tuyo ese momento y por conseguir que la sorpresa fuera todavía mejor de lo que habíamos imaginado. Tu actitud, tu sonrisa y tu manera de trabajar hicieron que todo el mundo quisiera acercarse a por una caipirinha. ¡Fuiste un auténtico éxito!
A todos ellos, gracias por vuestra cercanía, vuestra sonrisa, vuestra atención y por contribuir a que nuestros invitados se sintieran tan bien atendidos.
Y qué decir del equipo de cocina: Omaira, Luis y Oraclio. La comida fue sencillamente espectacular. La calidad de los platos, la presentación y, sobre todo, el sabor fueron excepcionales. Nuestros invitados no dejaron de felicitarnos durante y después de la boda por la comida, y fue, sin duda, uno de los aspectos más comentados y valorados de toda la celebración. Fue una experiencia gastronómica a la altura de un día tan especial.
La barra libre también fue fantástica, con un servicio rápido, profesional y cercano que permitió que todos nuestros invitados disfrutaran de la fiesta hasta el último momento.
Pero quizá una de las cosas que más nos ha impresionado de este hotel es que el cariño y la atención no terminaron cuando terminó nuestra boda.
Durante los días posteriores seguimos recibiendo un trato excepcional. Esa cercanía, esa preocupación y esa amabilidad demostraron que detrás de una celebración perfecta hay un equipo humano realmente extraordinario.
Nos casamos con la ilusión de vivir uno de los días más importantes de nuestras vidas y podemos decir, con toda sinceridad, que fue incluso mejor de lo que habíamos imaginado.
Gracias infinitas a José Antonio, Jessica, Irene, Yousef, Amado, Gregori, Javier, Yasmani, Mika, Omaira, Luis, Oraclio y a todo el equipo del hotel por haber formado parte de nuestra historia y por ayudarnos a crear recuerdos que guardaremos para siempre.
Recomendamos este hotel al 100% a cualquier pareja que esté buscando un lugar espectacular, un entorno de ensueño, una gastronomía excelente y, sobre todo, un equipo humano que realmente se implique y cuide cada detalle.
Volveríamos a elegirlo una y mil veces.
Gracias por hacer de nuestra boda no solo un día perfecto, sino un recuerdo absolutamente inolvidable.