Espectacular! Es ya, nuestro fotógrafo para todo!
Luis y su equipo son espectaculares!! Esta reseña la vamos a hacer larga porque no se merecen menos.
Nunca habíamos imaginado encontrar a un fotógrafo que nos hiciera sentir tan bien que parecía que fuéramos su familia. Genera un clima de confianza, paciencia y risas que te olvidas de las cámaras, te relajas y disfrutas al máximo del momento.
Desde el principio notamos un muy buen feeling, en la primera reunión se preocupó de conocernos un poco, saber nuestros gustos, y a su vez que le conociéramos a él y su forma de trabajar al mismo tiempo que podíamos notar como se iba formando esa pequeña atmósfera de buen rollo que iría creciendo durante todo el proceso de la boda.
En la pre boda ya consiguió quitarnos esos primeros nervios frente a la cámara y entre risas nos fue entrenando y nos iba dando tips para que el día de la boda estuviéramos relajados y supiéramos cómo colocarnos en ciertos momentos para conseguir fotos bonitas y naturales.
El día de la boda fue clave! El día empezó tenso porque amenazaba lluvia y la ceremonia en el exterior peligraba, de hecho durante las primeras horas la ceremonia se tuvo que empezar a montar dentro por la amenaza de lluvia, algo que a mi (la novia) me puso bastante triste y me descuadró todo… en ese momento Luis se portó conmigo de una forma espectacular, tuvo paciencia, comprendió cada una de las emociones que estaba teniendo, me animaba, y consiguió sacarme sonrisas incluso en esos momentos en los que estuve llorando por todo lo que ocurría respecto a la ceremonia por la posibilidad de lluvia. Toda la mañana previa a la ceremonia transcurrió con nervios por ese motivo, pero Luis siempre fue comprensivo, hablaba conmigo, me tranquilizaba, intentaba que mejorara mi estado de ánimo y me trató con muchísimo cariño y con todo ello, consiguió sacar unas fotos preciosas, hacerme sonreír y disfrutar el momento.
Tenemos que agradecerle muchísimo porque no solo nos trató así de bien, es que encima sabemos que fue uno de los que insistió para que nos montaran la ceremonia en exterior ya que no llovía y el radar del tiempo indicaba que no iba a llover en las horas de la ceremonia, sabemos que insistió en intentar que nos cambiaran la ceremonia al sitio que queríamos porque sabía que eso nos pondría muy muy contentos ya que era donde siempre lo habíamos imaginado. No tenía porqué haberlo hecho, pero lo hizo, porque sabía que nos haría felices y de verdad, se lo agradecemos enormemente porque finalmente pudimos casarnos en el exterior!! Esta forma de ser, de preocuparse, de buscar nuestra comodidad, de generar confianza, de tratarnos con paciencia y cariño e intentar que tuviéramos lo que queríamos no solo remarca su profesionalidad, va más allá, remarca su buen corazón.
En la boda enseguida se ganó la complicidad y confianza de nuestra familia y amigos; bromeaban entre ellos, se generaban momentos de risas y de bromas en el que nos lo pasamos genial y todos todos todos nuestros invitados nos han hablado maravillas de él y su equipo. Nosotros sentíamos que no era sólo el fotógrafo de nuestra boda, teníamos la sensación de que era un un amigo más acompañándonos en el mejor día de nuestras vidas.
Su forma de trabajar nos encanta, es metódico, seguro, guarda muchas copias de seguridad para asegurarse de no perder fotos y siempre tiene el material a punto y con todas las soluciones para resolver cualquier imprevisto rápidamente. Le pedimos varias cosas específicas y a todas nos dijo que si y nos asesoró de cómo quedaría mejor o como organizarlo. Incluso hubo una cosa que le pedimos a muy pocos días de la boda (por despiste nuestro) y aún sabiendo que era complicado, porque implicaba una cámara extra más con un montaje, consiguió poder hacerlo. Además enseguida nos mandó unas primeras fotos de la boda y fue un regalo poder verlas durante la luna de miel.
No tengáis dudas de contratarlo, de todas las decisiones que se toman en la boda, de las más importantes es el fotógrafo y videógrafo, y nosotros no podemos estar más contentos de haber contado con Luis y su equipo, porque tanto Luis, como Martín y Pau se portaron súper bien, nos trataron con mucho cariño y nos ayudaron a gestionar los nervios y el vaivén de emociones que tuvimos las horas previas a la boda. Todo eso consiguió que nos relajáramos muchísimo y disfrutáramos el día al máximo mientras ellos capturaban cada instante de nuestro gran día. Son los guardianes de recuerdos de los días más importantes de nuestra vida. Porque ahora ya, son y serán nuestros fotógrafos para todo!
¡¡Millones de gracias!!
Con cariño de los novios Aroa e Iván