La boda de Rubén y Susana en Barcelona, Barcelona
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08 Jun, 2024El día de nuestra boda
Ha sido muy intenso vivir el montaje de la boda, cada idea debatida, cada detalle trabajado, cada manualidad hecha con amor y mucho cariño ha sido un gustazo hacerlo, tanto que mentiría si os dijéramos que tenemos un vacío muy grande ahora… Ahora entendemos por qué las lunas de miel se hacen inmediatamente después.
Nuestra boda duró 3 días, cogimos una masía de viernes a domingo, por lo que... Fue muy intenso.
El domingo lo pasamos con algunos de los amigos invitados a la boda (fue difícil elegir a quién), y fue divertido, pero tal como me levanté de la cama, el vacío empezó, disfrute al máximo posible la boda, pero te queda él, ¿y si…? Quieres poder estar por todos, y con tanta gente es imposible, quieres disfrutar cada momento, pero son 1 año reducido a 9 horas, quieres mirar a todos y verlos sonreír y divertirse, y de vez en cuando te encuentras con caras serias y alguna mala cara, y todo eso hace que lo disfrutes un poquito menos. Pero miras a otro lado, y te encuentras con las risas, los besos, los abrazos, las palabras de ánimo y las palabras bonitas de personas preciosas que han pasado por eso, que te entienden y te animan, y tienes al mejor compañero de viaje, mejor marido, y mejor de todo, que te anima, aunque está exactamente igual que tú, pero no te lo dice, porque uno de los dos tiene que ser el fuerte, y para qué negarlo, es él. Él es el positivo, el fuerte y el que tiene el corazón más grande.
Seguir leyendo »Y, como dije en el anterior post, nos vamos a quedar con lo bueno, por supuesto, pero ahora… Es una montaña rusa de emociones, estamos arribísima cuando pensamos en lo que nos lo curramos, en lo encantados que os fuisteis, y en las caras de sorpresa en todo momento. Y empieza la lágrima, cuando ves que todo se ha acabado, cuando recordamos lo bonito y emotivo que fue, lo bien que salió todo, lo bonito que era el sitio, en que el domingo no nos queríamos ir de ese lugar tan mágico, e incluso cada vez que abrazo o beso a Rubén, porque no dejo de recordarlo tan guapo de traje, con las palabras que me dijo, porque con él he vivido el día más mágico de mi vida, y porque lo amo hasta reventar.
Están siendo unos días muy intensos, pero…
Empezaremos por el principio, el jueves 6 ya hicimos un viaje a Can Ollé, llevamos todo lo que preparamos y lo que no.
Los paipáis, hechos con tantísimo cariño, las lágrimas de felicidad, la mesa y silla donde estaban (eran de mi abuela, y ves a saber de cuantas generaciones atrás…), todos los detalles, los premios, el bingo… Todo hecho a mano.
Incluso parte de la comida de todo el fin de semana.
Estábamos allí, y ya estábamos nerviosos.
Para quienes no lo sabéis, Rubén es el tranquilo, y yo la nerviosa, por lo que… Por las noches, si estoy nerviosa, solo tengo que apoyarme en su pecho y con el ritmo de su corazón me duermo. Esa noche no fue posible, su corazón iba a la par que el mío o tal vez más rápido.
El viernes a las 08:30 sonaba el despertador, y mentiríamos si dijéramos que nos molestó, llevábamos rato despiertos, pero sin querer movernos porque iba a comenzar la cuenta atrás, la de verdad, la que nos iba a llevar cuesta abajo y sin frenos, y la que iba a acabar con este año tan mágico. Y sí, iba a ser el mejor fin de semana de nuestras vidas.
Últimas compras, últimos detallitos que recoger, y ahora sí, para la masía. A las 12:00, estábamos intentando relajarnos en la piscina, antes de que empezasen a llegar nuestros padres y hermanas.
No fue nada fácil, además soy una persona que cuando está nerviosa me gusta estar sola, por lo que a la mínima que recordaba que tenía que hacer algo, desaparecía, a hacer cositas, Rubén a los 30’ me echaba de menos, y salía en mi busca, amo a este hombre. Y se quedaba conmigo, sólo él sabe relajarme cuando estoy nerviosa, solo un abrazo suyo es capaz de dar energía hasta al más muerto. ¿Os he comentado que lo amo?
En fin, una noche intensa, de muchas risas, de momentos muy divertidos, e irrepetible, por si teníais dudas, esa noche dormimos poco… Su pecho tampoco sirvió para relajarme, cuando creía que solo estaba yo despierta, notaba como me acariciaba la cabeza, el brazo… Él tampoco durmió mucho esa noche… Y nada servía para que nos relajáramos, era difícil dejar de pensar que el día siguiente era uno de los días más mágicos de nuestras vidas, pero era inconcebible que pasásemos esa noche separados.
Sábado, 8 de junio, empezó siendo un día “normal”, pero muy temprano, pero en familia, a las 08:30 de la mañana, ya estaba todo organizado, todo hablado, el confeti repartido en los conos, el baile ensayado (me falto hacerlo con el vestido…). A las 10, teníamos aquí a Lourdes y empezaron de verdad los preparativos de belleza con mi suegra, mi hermana… Luego llegó Yolanda (La novia más bonita), que siguió con mi cuñada, mi madre, finalmente conmigo, a las 13:30 empezó.
Por tema de luz, nos arreglábamos todas en la misma casa; cada vez que alguien me hablaba, empezaba a llorar, era un cúmulo de sensaciones.
Digamos que, aceptar que ahora ya nada estaba en nuestras manos, que no podía controlar nada, era complicado, y que desde las 13:30 llevaba sin ver a Rubén, en el día más importante de nuestras vidas y que no le había podido dar ese último beso, de “nos vemos en el altar”. Cuando los nervios se apoderaron de mí, cogí un cojín, y lo apreté contra mí, todas estaban muertas de calor, pero a faltar de él, un cojín a quien abrazar y apapuchar hasta que tuviese que salir.
Mientras me peinaban y maquillaban tenía a Rubén en una habitación vistiéndose, preparándose para ser el novio más guapo que vais a ver en todas vuestras vidas, lo siento, pero es así. Aprovecharon ese momento para darle un regalito que le había preparado (un libro de aventuras, como el de la peli de Up!, recortes de conversaciones desde que nos conocimos, fotos, y un gran texto, y planes de futuro... Me quedó bastante chulo).
Llegó la hora, desde el balcón de la habitación donde me cambiaba escuchaba todos los coches llegar, todos los invitados ir hasta la zona de la cena, y cuando sonó la música, desde allí vi al novio y a la madre, los dos nerviosos, y él emocionado, arrepintiéndose de esa música porque le hacía llorar. Y yo temblando, porque se acercaba el momento, tenía miedo de tropezar, y me moría por llegar y besarle, pero no podía… Malditos protocolos (no creo que sea la única que sienta paz y tranquilidad cuando besas a tu pareja)...
La ceremonia no sé qué tiempo duró, pero se nos hizo supercorta.
Nuestro ceremoniante era un buen amigo de mi marido, lo hizo verdaderamente genial.
Fue una ceremonia muy emotiva, creo que más de la mitad acabamos llorando.
¡Tampoco quiero enrollarme mucho más, queremos dar las gracias por aprovechar muchísimo el confeti, jajaja, lo hicimos con mucho cariño, para este gran día (cogimos hojas de la calle, las perforamos con una perforadora de formas, y los dejamos secar)! Y le hicimos un chaleco precioso a nuestro sobrino "Llegó la hora" con un dibujo de Rafiki para cuando nos trajera los anillos.
El aperitivo, queremos pensar que había suficiente comida para todos, y nadie se quedó con hambre ni sed. Además de pasar un momento divertido con las rascas y gana, y el bingo usical (¡enhorabuena a los ganadores!). Todo superbién amenizado por Sergi da house.
La cena, queríamos una cena divertida, y fácil que os gustase a todos, y creo que fue así, y era barra libre, durante 3 horas, de pizzas, hamburguesas y frankfurts, así que si alguien se quedó con hambre, fue porque quiso.
Los detalles nos costó decidirnos, queríamos que fuese algo que conservaran si queríais, que si no al menos se pudiese consumir a nuestra salud, y algo útil, que siempre va bien un tapón por si la botella se queda a medias (un benjamín de botella de cava brut y tapones de botella personalizados). Los premios son totalmente personalizados, hermanas (portadas de canción con luz Amazon), madres (una caja con botella de cava y copa personaliza Crea tu vino), embarazadas (esperamos que nuestras palabras os lleguen al corazón, y si no al menos la canción, una embarazada de confianza me aseguro que hace llorar, un portadocumentos de la Wonderful con un texto personalizado), adolescentes (neceseres con su inicial de Shein), y niños (una máquina expendedora de caramelos). Además, también hicimos un test durante los preparativos de la boda, y les preparamos un premio personalizado a las 5 personas que más acertaron preguntas sobre nosotros.
Y el baile, dirigido y producido por el marido, el montaje nos lo hizo nuestro DJ y, bueno, la actuación no estuvo del todo mal, está claro que de haber tenido en cuenta el vestido, podríamos haber cambiado algún que otro paso, pero fue divertido, original y, como toda la noche, mágico (un trozo de Vals de Harry Potter, y otro de los Umpa Lumpa de Charlie y la fábrica de chocolate).
Además, ¡nuestra tarta era una piñata! Y nuestros muñecos de novio, unos Funkos personalizados.
Y todo lo demás, lleno de anécdotas divertidas que vivimos con vosotros y que nos morimos de ganas de recordar una y otra vez, y que por suerte tenemos vídeos para ello. El baile de nuestros amigos, el despelote de Rubén, el baño en la piscina, su torcedura de tobillo, los mil vídeos de las mil cervezas que bebisteis, mis bailes con la camisa del novio, todo y mucho más.
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