La boda de Rubén y María en Tarragona, Tarragona
Al aire libre Verano Rosa 3 profesionales
R&M
04 Jul, 2026El día de nuestra boda
Estuvimos muchos meses preparando nuestra boda, cuidando cada detalle con muchísimo cariño, porque queríamos que todo tuviera un significado especial. Cada decisión, cada canción, cada rincón y cada sorpresa estaban pensados para que aquel día fuera inolvidable, no solo para nosotros, sino también para todas las personas que nos acompañaban. Y, por fin, llegó el gran día.
Los dos nos preparamos en el mismo lugar donde celebraríamos nuestra boda: Mas Folch. Yo viví esos primeros momentos rodeada de mis damas de honor, que me ayudaron a vestirme y estuvieron a mi lado en cada instante, haciéndome sentir tranquila, feliz y profundamente querida. Mientras tanto, Rubén se preparaba junto a sus padres, su hermana y su damo de honor, compartiendo con ellos esos nervios, las risas y la emoción que solo se viven una vez.
La ceremonia comenzó con una canción que significaba mucho para nosotros: Benvolguts, de Manel. La elegimos como una forma de dar las gracias a todos nuestros invitados, porque ellos eran una parte imprescindible de aquel día y queríamos que se sintieran protagonistas desde el primer momento.
Seguir leyendo »Poco a poco fueron entrando las personas más especiales. Primero, las damas de honor junto al damo de honor. Después, Rubén, del brazo de su madre. Y, por último, llegó uno de los momentos más esperados y emocionantes de toda la boda: mi entrada junto a mi hermana, mientras sonaban las canciones que habíamos escogido con tantísimo cariño para ese instante. Fue un momento mágico, de esos que se quedan grabados para siempre.
La ceremonia estuvo oficiada por Cristina, de La Flamenka Events, y no existen palabras suficientes para describir el trabajo tan increíble que hizo. Cuidó cada palabra, cada pausa y cada emoción con una sensibilidad inmensa. Consiguió que la ceremonia fuera íntima, emocionante y muy nuestra. Al terminar, muchos invitados nos dijeron que había sido una ceremonia de ensueño, y creemos que gran parte de esa magia fue gracias a ella.
Después llegó otro de los momentos más especiales: nuestros abuelos fueron los encargados de traernos los anillos. Verlos caminar hacia nosotros con esa ilusión hizo que el instante estuviera todavía más cargado de significado. Y entonces llegó el momento que llevábamos tanto tiempo esperando... el "¡Sí, quiero!". Convertirnos en marido y mujer fue una sensación imposible de describir.
Tras la ceremonia recorrimos el pasillo entre abrazos, aplausos y una lluvia de pétalos blancos lanzados por todas las personas que más queremos. La felicidad que sentimos en ese paseo fue indescriptible.
A continuación, nos escapamos unos minutos para hacernos nuestras primeras fotografías como recién casados junto a Romina y Sergi, de La Novia Histérica. No solo fueron nuestros fotógrafos; fueron un apoyo constante durante toda la boda. Nos ayudaron a controlar los tiempos, a relajarnos cuando los nervios aparecían y, sobre todo, a disfrutar del momento. Su cercanía, su profesionalidad y su forma de trabajar hicieron que nos sintiéramos completamente nosotros mismos. Sin duda, fueron uno de los grandes pilares de nuestro día.
Después llegó el aperitivo, y fue exactamente como lo habíamos imaginado: una auténtica avalancha de abrazos, besos, risas y conversaciones. Era imposible recorrer unos metros sin detenernos a saludar a alguien. Todo el mundo tenía ganas de compartir ese momento con nosotros y nosotros con ellos. Fue precioso sentir tanto cariño concentrado en un mismo lugar.
Durante el aperitivo también disfrutamos de uno de los detalles más originales de la boda: contar con Lorena, la ilustradora de @deluna_arte, que fue creando preciosas ilustraciones de nuestros invitados en directo. Fue un regalo precioso para ellos y una manera única de inmortalizar aquel día desde otra perspectiva.
Después llegó la cena, y con ella comenzaron las sorpresas, las emociones y, cómo no, la música. Didac y María, de Todo Contigo, fueron los encargados de poner banda sonora a la noche. Cada canción estaba perfectamente elegida y consiguieron que el ambiente fuera simplemente espectacular. Aún hoy se nos pone la piel de gallina al recordar cómo cantamos, bailamos y disfrutamos junto a todas las personas que queremos. La pista de baile estuvo llena desde el primer momento hasta el último minuto.
Y si hubo otro protagonista indiscutible de nuestro gran día, ese fue el lugar donde todo ocurrió. Mas Folch nos enamoró desde la primera visita por su belleza, su encanto y el ambiente tan acogedor que transmite. Además, el restaurante superó todas nuestras expectativas: la comida fue absolutamente espectacular y nuestros invitados no dejaron de felicitarnos por ella. También, queremos destacar el trabajo de Sandra, su wedding planner, que nos acompañó desde el primer día y consiguiendo que todo saliera exactamente como lo habíamos soñado.
Mirando atrás, solo podemos dar las gracias. Gracias a todas las personas que formaron parte de aquel día y ayudaron a convertirlo en uno de los recuerdos más bonitos de nuestra vida.
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