La boda de Raúl y Marta en Cornella De Llobregat, Barcelona
Elegantes Invierno Rosa 2 profesionales
R&M
30 Ene, 2016El día de nuestra boda
Nuestra odisea con la boda empezó hace casi 1 año, al principio esto se ve muy lejano y a la vez muy fácil, pero cuando te pones mano a la obra empiezan las dudas, los dolores de cabeza y las mil preguntas… El caso es que gracias a todas vosotras fuimos concretando ideas y poco a poco fuimos encauzando cosas. De aquí salieron todos nuestros proveedores, esta aplicación es de gran ayuda para eso.
Os diré que nuestro gran día fue el pasado 30 de enero de 2016, una fecha que jamás olvidaremos.
Amaneció un día precioso, cabe decir que aquí la presente poco durmió esa noche, es normal tener nervios y pensar que todo saldrá mal, pero relajaros preciosas que las cosas fluyen solas y al final el día es inolvidable.
A mí el padrino me vino a recoger a las 7:30 de la mañana para llevarme a la peluquería, mientras allí me esperaba mi peluquera para dejarme preciosa, llegó Mónica mi fotógrafa de Imatges de Vidre para ir plasmando el minuto a minuto de todo el proceso.
Al padrino lo mandamos a por el ramo y la decoración del coche a Flores Navarro.
Seguir leyendo »Cuando todos estuvimos listos y bien guapos nos fuimos para casa…
Ahí sí que empezaron los nervios, eran las 11:00 de la mañana ¡y todos por arreglar! (me casaba a la 1:00). Mi madre y mi cuñada aún en la peluquería, mi hija y mi sobrina sin vestir, ahí que mi hermano se va tan pancho a colocar las sillitas del coche de las niñas… Empiezan a llegar mi mejor amiga y testigo, aún por vestir también, el padrino jugando con las niñas, las vecinas que ya querían cotillear… Bueno ¡que de poco me da un patatús!
¡Pero no…! Con un poco de organización todos nos pusimos en marcha y ahí seguía Mónica inmortalizando esos momentos que hacen que tu día sea precioso.
Llegó el momento poema, yo no quería lo prometo que no, pero las lagrimillas se me escaparon, ya era verdad, mi día, ese con el que tanto había soñado se estaba haciendo realidad…
Soy de las pocas que vio al novio antes de llegar a la ceremonia… Os cuento, le regalé unos gemelos para el gran día, estaba muy bien organizada con mi otra cuñada y el fotógrafo, la idea era que se lo entregaran junto con una carta antes de salir de su casa… y él tan bonachón que mando una foto como agradecimiento… ¡Aix pero que guapo por favor!
Seguimos con nuestras fotitos y ya me encargué de que todos se pusieran en marcha para llegar a la ceremonia puntual…Cabe decir que había una boda antes de la nuestra y otra justo al finalizar, tan puntual fui, ¡que casi entro en las mismas narices del novio!
Tuvimos que parar el coche y esperarnos a que saliera la boda de antes y todos nuestros invitados pudieran entrar en la sala de actos de Can Mercader o toda la gracia y la sorpresa del momento se hubiera esfumado.
Una ceremonia cortita y emotiva pero preciosa… ¡Y ya somos marido y mujer!
Ahí sí que me relajé, en esa lluvia de arroz y pétalos y esos vítores de alegría de nuestros familiares y amigos, ¡qué gran momento!
Hicimos una sesión de fotos cortita pero preciosa y nos fuimos hacia el Hotel Alimara a celebrarlo, que al final eso es lo importante estar con la familia y los amigos.
Hubieron detalles muy bonitos que nos reservamos para nosotros, como la entrada al salón, los regalos a las madres, como presentamos nuestra tarda, esos amigos que recibieron esa figura de los novios que no se esperaban para nada, esa liga que recibió esa persona con toda su gracia y cariño con esos movimientos sensuales, esas lágrimas de emoción al recibir el ramo mi mejor amiga y testigo tras 30 años de amistad, esas palabras de agradecimiento a mi hermano, que ha hecho de padre-hermano-amigo. Hicimos unas entregas de regalos cortitas y emotivas, todos dimos lo mejor de nosotros… A nuestros invitados les regalamos unas pulseras de Swarovski a ellas y unas botellas de vino o cerveza según el gusto de consumidor…
El día fue simplemente genial, todos y cada uno de ellos se encargó de añadir esa nota de amor y cariño y hacernos sentir más especiales si podíamos, todo fue perfecto, no fallo nada, no hubieron errores, lo único malo, que el día se acaba, y que si por toda novia fuera el día de la boda duraría ¡354.000 horas!
Así que llegado el momento los familiares se fueron marchando, como siempre los amigos fueron los últimos en abandonar el barco ¡muy a su pesar! Y nosotros a descansar que esa noche estábamos en modo marido y mujer, y por la mañana entrabamos en modo padres de nuevo…
El martes siguiente emprendimos viaje los 3 hacia Punta Cana (Si nos llevamos a la pequeña con nosotros, no hubiéramos sido capaces de disfrutar del viaje sin ella…) ¡Oh! esta ya fue la guinda del pastel, unos días de sol, playa, relax y risas, muchas risas en familia… lástima que lo bueno se acaba y la realidad nos esperaba.
Pero aquí no acaba nuestra gran historia, cuando volvimos a poner orden en nuestras vidas, nos dimos cuenta de algo que en su momento ni pensamos, o más bien ni me di cuenta con los nervios de la boda, mi cuerpo había tenido un retraso, o más bien llamémosle falló, así que a nuestras llegada descubrimos que volveremos a ser papás en Septiembre, este no ha sido buscado, pero nuestra pequeña (y digo pequeña, porque a estas alturas ya sabemos que será otra nena) serán bien recibida por nosotros, nuestras familias y su hermanita…
Así que preciosas mi consejo es que disfrutéis, que intentéis memorizar ese día segundo a segundo, buscaros unos grandes profesionales como hicimos nosotros que os ayuden en todo momento a preparar vuestro gran día, olvidaros de los formalismos, las obligaciones y los compromisos, simplemente disfrutar y ser felices, ¡así conseguiréis que todo salga genial!
Servicios y Profesionales de la Boda de Raúl y Marta
Otras bodas en Hotel Alimara Barcelona
Ver todas
Otras bodas en Barcelona
Ver todas
Inspírate con estas bodas
Deja tu comentario