La boda de Marta y Iván en El Molar, Madrid
Elegantes Verano Morado 2 profesionales
M&I
04 Ago, 2012El día de nuestra boda
4 de agosto, el día más maravillo de nuestra vida
Nos levantamos muy temprano, de los nervios, ya no podíamos dormir más, y como no trasnochamos mucho no nos hizo falta dormir hasta tarde, aunque imagino que las que trasnocháis tampoco os podréis tirar en la cama hasta las mil.Serían como las ocho de la mañana y a las nueve llegaba mi cuñada con el niño (que llevaría los anillos) para ir a la peluquería y al maquillaje.
Los nervios estaban a flor de piel, tanto que le tuve que dar a mi suegra un lexatín porque estaba llorando y no podía parar (creo que de 1 gramo y la dejó algo zombi) pero bueno luego se le pasó algo el efecto, al menos iba la mujer en su pompa y estaba más relajada. Desayuné, solo un vaso de leche porque no me entraba nada de nada en el estómago y le dije a mi chico que nos veríamos por la tarde, me tenía que ir. Me fui con mi suegra y mi cuñada hacia las 10 de la mañana, pasamos por la mercería a comprar algo, no recuerdo qué fue y después nos fuimos dando un paseo hasta la peluquería y la maquilladora que estaban muy cerca la una de la otra. Entre tanto la maquilladora no hacía más que llamarme ( yo "cuadré" los horarios de todas las que íbamos a maquillarnos y peinarnos en el mismo sitio ) para decirme que allí no había llegado nadie y que ya llegaban media hora tarde. La chica apurada ya que el único teléfono que tenía era el mío. Me llamó como tres veces. Imaginaros, no tenía yo bastante...Después de ir tranquilas paseando, llegamos a la pelu a ver a mi hermana, la amiga de Córdoba y a su hija que estaban allí y luego a la maquilladora a ver a mi madre, que como le había dicho, estaba allí maquillándose para no dejar a la chica sin hacer nada.
Seguir leyendo »Yo un poco atacada pero no demasiado, pensé que tendría que tomarme un lexatín pero no me hizo falta, si estaba nerviosa, pero no como para tomármelo. Después si pasé un peor rato pero ya estaba de camino y no era plan de ir zombi, más tarde os lo contaré. Cuando la maquilladora terminó con mi madre empezó conmigo. Le comenté que suelo maquillarme en tonos verdes o marrones, me pintó en verde. Me gustó, el único defecto es que ella maquilla el ojo más en redondo y a mí me gusta más alargado pero en ese momento ¡ni cuenta me di! así que terminé, le pagué y me fui a la peluquería con mi hermana que estaba peinándose a esperar a que me llamara mi amiga la peluquera que iba a recogerme a las doce y cuarto.
Llegamos allí cerca de la una. Allí entré y estaba mi vestido colgado en el salón, no podía ser más bonito, lo miraba y remiraba y se me caía la baba, ¡qué ganas de ponérmelo de una vez!Bien, empezamos con el peinado. Mientras, mis padres volvían de camino, ya que habían ido al restaurante a llevar unas cuantas cosas. Cuando llegaron yo seguía peinándome, mi padre estaba atacado dando voces por cualquier cosa. Tengo que decir que hasta que no nos fuimos para el hotel a vestirnos no se tranquilizó. Pasó un día malo, malo, ¡es muy nervioso!Terminamos con el peinado y despedí a mi amiga, que por desgracia no pudo venir a la boda. Después todas las mujeres que estaban allí y que no habían ido a la maquilladora se pusieron a vestirse y a maquillarse.Mi padre era el único que se vestía conmigo en el hotel para que no se agobiara mucho con todo el traje puesto.
Comieron, los que pudieron, un sandwich o unas galletas. Yo estaba que no sabía que hacer, nerviosa, muy nerviosa, hasta que llegaron las cuatro menos cuarto que salimos camino al hotel porque el fotógrafo iba para allá sobre las cuatro y media. Mientas, en casa de mi chico, nervios y más nervios. Le pregunté a su sobrino, que se quedó con su móvil, si habían llegado los fotógrafos (habían quedado a las tres) y me dijo que sí, que estaba muy nervioso mi niño.
Salimos de la casa de mi madre hacia el hotel. Se tardaba como media hora o un poco más. ¡Qué viaje más malo!, como estuve toda la mañana de arriba para abajo (me levanté en un sitio, me maquillé en otro, me peiné en otro y me vestí en otro ) cuanto me quedaba un momento sin hacer nada los nervios aparecían. En el coche estaba fatal, tenía unos nervios increíbles, iba riendo, llorando...
Llegamos al hotel, nos dieron las llaves de la habitación, ¡y para arriba! Sacamos el vestido y el velo, lo colgamos para que siguiera estirado y no tuviera arrugas y a los diez minutos picaron a la puerta, ¡eran los fotógrafos! Ahí seguía todavía muy, muy nerviosa. Se prepararon y comenzamos con la sesión. Mientras yo intentaba relajarme (en eso se quedó, en un intento) ellos hicieron algunas fotos a mis cositas.
Manuel, el fotógrafo, estaba todo el rato diciéndome que me relajara, que si una sonrisita... Yo estaba realmente nerviosa ¡y eso que ya me había hecho la preboda con él y no tenía vergüenza por hacerme las fotos! Seguimos con la sesión, que si fotos mirando al traje, que si con los complementos, en fin, lo de todas en general. La verdad que cuando ya me puse el vestido, me relajé un poquito más, y eso se nota en las fotos. Unas fotos con los padres, hermana y cuñado, con la amiga de mi madre y su hija y ya nos vamos hacia los jardines a encontrarme con mi chico para hacernos la sesión (os recuerdo que tuvimos que hacerlo así por falta de tiempo).Nos montamos en el coche mi cuñado, mi padre y yo camino de los jardines El Capricho. Me costó un poco meterme en el coche con el traje, la poca costumbre, (jejeje) pero al final me metí como pude.
A los veinte minutos llegamos a los jardines para hacernos las fotos (o lo hacíamos así o no nos daba tiempo a hacer una fotos chulas). Tuve que andar un pelín (en ese momento no cayó mi cuñado en dejarme en la puerta, a la vuelta si lo hizo). Estaba nerviosa perdida preguntándome donde estaría Iván, buscándolo, quería verlo, ¡lo deseaba!
Entramos dentro del parque, pasando por una especia de control de seguridad, con los fotógrafos delante. A lo lejos veo a mi suegro, el marido de mi cuñada y al sobrino mayor de Iván y al acercarme ¡lo veo a él! ¡La carina de tonto que se le quedó mirándome no tiene precio! Él estaba impresionante, guapísimo cómo habéis visto. Me acerco a darle un beso, saludo al resto del mundo y le pido agua a mi cuñada,¡estaba muerta de sed! Nos vamos con los fotógrafos a hacernos las fotos, no hay tiempo que perder.
Nos lo pasamos increíble haciendo las fotos,. La verdad que ya estábamos más relajados y cuando nos dimos cuenta, corriendo hacia el restaurante que ¡era la hora de casarnos! Hicimos las fotos antes porque sino, no nos daba tiempo durante el cóctel. Ya nos habíamos casado el día anterior por el juzgado así que no nos importó mucho vernos antes porque nos interesaba tener unas fotos bonitas.
Salimos a la vez y esperé un par de minutos a que el novio entrara en el restaurante para bajarme del coche. Estaba nerviosa, llorando, mi padre dándome ánimos me coge del brazo. Mi madre me coloca el velo y la cola y nos ponemos con los niños delante para empezar el recorrido.
Empezaron a tocar los gaiteros que contraté (soy asturiana) y empecé a llorar como una magdalena y más aún cuando íbamos caminando e iba viendo a mi familia de Asturias a la que hacía un año que no veía, mientras iban diciéndome lo guapa que estaba.
Me siento al lado de mi chico y comienza la ceremonia. Fue corta, y entre tanto mi hermana y el mejor amigo de mi chico leyeron unos discursos preciosos, así que hala, a llorar otra vez. La ceremonia termina con los anillos y el beso, unas firmas ¡y a por el arroz!
Qué sensación tan increíble, en seguida vinieron todos a saludarnos y disfrutamos de todo el cóctel, nos hicimos fotos con todos los invitados y se pasó tan rápido que cuando nos quisimos dar cuenta ya estaban dirigiendo a todo el mundo para el salón.
Entramos de la mano mi marido y yo; detrás, mi padre con mi suegra y luego mi madre con mi suegro. Hicimos un brindis ¡y a la mesa a comer!
La comida estaba buenísima, pero yo apenas comí, no me entraba nada de nada.
Entre tanto vinieron los amigos a darnos los "regalitos" y llegó el corte de la tarta.
Mientras comían la tarta fuimos por las mesas saludando a todo el mundo, haciendo fotos con todas las mesas y repartiendo los regalos.
Después pasamos al baile, ¡qué emoción! Elegimos "Yo te voy a amar" de N'SYNC, es nuestra canción desde que empezamos a salir hace ya 11 años y no nos lo pensamos. Fue un momento muy emotivo.
Y llegó la fiesta....Los mayores se fueron pronto y nos quedamos sólo unos pocos, los amigos más cercanos, nos lo pasamos de maravilla hasta las 6 de la mañana.
SIN DUDA, ¡¡¡EL DÍA MÁS MARAVILLOSO DE MI VIDA!!!
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