La boda de Antonio y Estefanía en Siete Aguas, Valencia
En el campo Verano Rosa 3 profesionales
A&E
19 Sep, 2026El día de nuestra boda
Fue un año duro, todo lleno de decisiones y pensamientos para hacer realidad nuestro sueño, la celebración de nuestra boda con todos nuestros amigos y familiares. Pasé un año nerviosa pensando en que todo saliera bien, en que nada se fuera de madres, mientras tanto mi novio parecía el más sereno del mundo, aguantando el tipo, por dentro estaba hecho peor que yo.
En la mañana del día de la boda, lo primero que le dije a mi amiga es: no me quiero casar quiero dormir más!!! Ya iba de camino a maquillarme hecha un manojo de nervios, si en la prueba del maquillaje estuve nerviosa ese día aún lo estaba más y le dije al maquillador, no vas a poder pintarme los labios de lo nerviosa que estoy, él con su arte me echó el sermón del siglo para quitarme todos los nervios de encima, mis amigas damas no damas llorando, ahí fue cuando le hice caso y me dejé llevar y dejé que todo fluyera. Lo mejor que pude hacer.
Así pasó todo rápidamente, 15 horas de locura máxima. El reportaje de fotos, ahí se me escaparon las primeras lágrimas en las fotos con mi familia. Intentando aguantar el tipo, la espera para mi momento se me hizo eterna, mi sobrino que iba a llevarme del brazo, tan guapo que estaba, siempre lo recordaré, no podría haber elegido a nadie mejor para ese momento, él mi niño mayor con su tía en su gran día.
Seguir leyendo »Me contuve todo el camino, lo ví, iba tan guapo y me sorprendió tanto, nunca me habría imaginado que elegiría ese color de traje, mi color favorito, él de rosa. Increíblemente guapo y apuesto.
La ceremonia, que momentos tan mágicos con mi super ceremoniante, mi primo mayor relatando nuestra historia en un ritual que no había visto en ninguna boda a lo the fast and the furious, todo el mundo intrigado al ver ese coche de madera en medio de nuestro sitio y el atril.
A pesar de las lluvias con alarma en el móvil incluida durante la semana, ese día el tiempo se portó bien con nosotros dejando un día de lo más caluroso en mitad de septiembre.
Nuestro fotógrafo lo estaba dando todo, fotos por aquí por allá, reportaje de recién casados.
El cóctel con todos bebiendo y comiendo disfrutando del momento, con nuestra entrada triunfal de recién casados con humo naranja y morado, espectacular. Siempre recordaré y lo llevaré siempre en el corazón, mi único miedo era que mi abuela no pudiera asistir, aguantó a que llegara ese día y finalmente pudo asistir en este día tan especial para nosotros, aunque no supiera que era su nieta la que se casaba, en mi mente imaginaba que si que lo sabía y que estaba orgullosa de mi.
El banquete fue realmente increíble, todo transcurrió como debía, la comida estaba riquísima, todo el mundo disfrutando, los capitanes de mesa haciendo su papel, los regalos a los invitados más especiales, la entrega de los ramos para meter presión, nuestro corte de tarta... de verdad que todo fue maravilloso. Estábamos disfrutando como nunca lo habíamos hecho.
Llegó el momento de la fiesta, la entrada triunfal aunque sin baile porque realmente no sabemos bailar y fue lo que mejor pudimos hacer. Menuda sorpresa que tenía preparada mi marido, estaba todo el mundo ocultándolo, abrieron paso y de repente vi la moto que siempre había querido, una vespa que había comprado de segunda mano y pintado para mi, en agradecimiento por todo lo que había estado haciendo. Inauguramos el momento de la fiesta de disfraces, esa era mi fiesta! Lo que más quería, verlos a todos disfrazados, la gran mayoría lo hicieron y nos sorprendieron. Nos cambiamos para disfrazarnos también, fue fantástico. El fotomatón, la mesa de dulces, los artículos de fiesta, todo.
Pasaron las horas y ya solo fueron quedando las personas que dormíamos allí, hasta que por fin se hizo el cierre y quedaron aquellas conversaciones de antes de dormir tomándonos las últimas cervezas de las buenas noches.
Tanto tiempo preparando y nos dio la sensación de que las horas pasaron en un suspiro.
Solo nos queda agradecer a todos los proveedores elegidos. En especial, Mery de la Masía Venta L'Home, hizo que todo fuera posible, es una super profesional de los pies a la cabeza y tiene un gran equipo que la respalda. La verdad que no podríamos haber elegido un mejor lugar para celebrar este gran día, el entorno, todos los rincones, los espacios para cada ocasión. Todos los invitados quedaron satisfechos con este gran día y nos felicitaron por nuestra boda.
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