Nos prepararon un rincón precioso con el teléfono que nos ha grabado unos recuerdos divertidísimos y la cápsula del tiempo que no sé si podré aguantar un año para abrirla. No me imaginaba que el teléfono pudiese dar tanto juego pero nunca hay que subestimar la originalidad de los invitados. Recomiendo mucho ambos servicios. Y por supuesto recomiendo el servicio y la atención recibida por parte de Nerea, un encanto y atenta en todo momento. Volvería a repetir sin ningún tipo de duda.