La boda de Sergio y Paula en Sant Jaume Sesoliveres, Barcelona
Rústicas Otoño Granate
S&P
12 Oct, 2024El día de nuestra boda
El día de nuestra boda fue un momento mágico, todos dicen lo rápido que pasa, pero no eres consiente de la verdad de esas palabras hasta que lo pasas. Pero, ¡qué mágico!
Empezamos el día con cita en la peluquería, como únicos que somos, ¡íbamos juntos! Y para nuestra sorpresa, al salir de casa, estaba lloviendo, empezaron los nervios, pese a saber que Sesoliveres tenían una alternativa, e iba a quedar todo igual de bonito y mágico, no pudimos evitar ponernos más nerviosos de lo normal.
Al salir de la peluquería, tocaba cargar el coche con el resto de cosas para llevar y las cosas para prepararnos allí, ya íbamos fuera de tiempo, la lluvia retrasó un poquito todo, y los nervios subían.
Llegamos a Sesoliveres, tocaba empezar a arreglarse, mientras a la novia le maquillaban, el novio se vestía, fueron llegando invitados, tocaba cambio, el novio a recibir los invitados y esperar en el altar, la novia a vestirse, con sus damas de honor y familiares.
Y llego el momento, tocaba ir al altar, Sergio con unos nervios que jamás había tenido, Paula sentía liberación, ya había llegado el momento, tocaba disfrutar.
Seguir leyendo »La ceremonia fue mágica, tanto el maestro de ceremonia, como los invitados escogidos a hablar, hicieron de la ella algo único, divertido y emotivo.
Finalizamos la ceremonia, toca sesión de fotos, sabíamos que era un momento especial, y de los pocos que íbamos a poder tener juntos, y que esas fotos iban a ser nuestro mejor recuerdo de nuestra vida, con los fotógrafos todo fue hilado, y nos sentimos como en casa.
Entramos al aperitivo, compartimos charlas con nuestros invitados, ya más relajados, disfrutando del momento.
Momento convite, empezó la fiesta, los invitados animados con cada una de las acciones, música y sorpresas que teníamos preparadas; la comida, riquísima, otro ratito que disfrutamos de los dos juntos, porque sí, ¡hicimos la mesa nupcial solos! Y no solo dimos sorpresas nosotros, también las recibimos, gracias de nuevo a todos los que pudisteis compartir ese día con nosotros. Gracias por esa conga improvisada y toda la calidez dada.
Comer, corte de pastel y... Tocaba baile nupcial, confesamos que solo lo ensayamos la noche de antes, pero eh... ¡Quedó genial! Antes del baile nupcial, cambia de vestido a uno más sencillo y ligero, pues probamos de bailar con el vestido, ¡y podría haber sido un desastre!
Y llegó el final del día, la fiesta, con el fotomatón, todos más relajados y a disfrutar de lo poquito que quedaba de día.
Disfrutamos, reímos, lloramos, pero, sobre todo, nos quisimos y nos quisieron.
Novios del futuro, no estéis nerviosos, coged este día con muchas ganas y alegría, pues pasa muy rápido y es verdaderamente especial.
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