La boda de Ramon y Sara en Cardona, Barcelona
Rústicas Verano Blanco
R&S
12 Sep, 2020El día de nuestra boda
Pasábamos el fin de semana entero en la masía donde celebramos la boda. El viernes el ambiente era muy bueno y la verdad es que no estábamos nada nerviosos. Cuando llegó ya el sábado, aunque seguía todo bajo control, el ambiente era otro porque había mucho que tener en cuenta y que preparar. Menos mal que mi marido se hizo cargo de atender a los proveedores mientras a mí me maquillaban y me vestían junto con alguna de mis invitadas (mi madre, hermana, mi mejor amiga...).
Llegó la una del mediodía y empezó la ceremonia. Primero salió él acompañado de su madre y de sus primos ataviados con máscaras de soldados imperiales. Después salimos mi padre, mi perro Rudy y yo. La verdad es que tuve la sensación de pisarme el vestido muchas veces, pero me dijeron después que no se notó nada. Llegamos al altar y mi hermana empezó el discurso. Fue bastante emotivo porque la pobre no podía ni hablar de lo nerviosa que estaba, y eso que está acostumbrada a cantar en público. No intervino nadie, nos leímos nuestros votos e hicimos el intercambio de anillos, que los traía mi perro. Todo fue genial, ¡la verdad! Salimos y nos llovieron pétalos de rosas blancas y rosas.
Seguir leyendo »Después nos alejamos para poner a nuestros perros a resguardo, y empezamos a hacernos fotos con las familias. ¡Pasamos muchísimo calor! Una vez terminamos, empezó el aperitivo mientras nosotros nos hicimos algunas fotos juntos. Tampoco hicimos demasiadas porque nos apetecía disfrutar del aperitivo con nuestra gente, así que eso hicimos.
Estuvimos un rato tranquilos y después empezaron a bajar los invitados al banquete. Nosotros aprovechamos para ir a ver cómo estaban nuestros perros y después ya bajamos. ¿Qué puedo decir de esta parte? Todo salió perfecto, la comida estaba buenísima y la gente estaba muy a gusto. Terminado el postre, hicimos entrega de regalos a los padres, a mi abuela, a los fotógrafos y entregamos el ramo simbólicamente a nuestros difuntos abuelos. El catering empezó a sacar los cafés y la tarta después de la entrega de todos los regalos, por lo que aprovechamos también para entregar el detalle a los invitados.
Se pasó el rato volando, haciendo la sobremesa. Terminado esto, el catering recogió un poco la sala para dar paso al baile nupcial. Tengo que decir que nosotros no sabemos bailar ninguno, así que nuestro baile fue abrazados y con cuidado de no pisarnos, pero fue precioso porque la canción la interpretó mi hermana pequeña. Y fue terriblemente especial. Cuando acabamos, empezó la barra libre y la discoteca al aire libre (tal como marca la nueva normativa).
¡A partir de ahí sólo puedo contar que algunos de los invitados terminaron en la piscina!
Estamos muy felices porque todo salió perfecto e incluso mejor de lo que esperábamos. A veces pensamos si algo salió mal y es que no se nos ocurre nada. El mejor día de nuestras vidas, seguro.
Otras bodas en Barcelona
Ver todas
Inspírate con estas bodas
Deja tu comentario