La boda de Mario y Fuensanta en Coin, Málaga
De noche Verano Rosa
M&F
29 Jun, 2019El día de nuestra boda
Hola a todas y a todos,
Aquí vengo, después de tres semanas de uno de los días más especiales de mi vida, a contaros lo feliz que me siento.
Antes de nada, quería dar las gracias a todas por los numerosos debates, de los que he sacado un sinfín de consejos. Aunque mi presencia por la web ha sido más de observadora, creedme que me he emocionado con muchos de vuestros posts. Pero bueno, os cuento un poco.
El día de mi boda fue mágico. Dormí en casa de mi madre, me costó un poquito conciliar el sueño por los nervios... pero al final caí. Me desperté muy temprano aunque mi boda era de tarde. Mi madre me dio un besazo (estaba mega nerviosa), y ella y mi hermana pequeña se fueron a ponerse guapas.
Me quedé sola. Estuve un rato mirando mi vestido, revisando cada detalle de la costura, fantaseando, feliz. Me día una súper ducha, me embadurné de crema y me puse cómoda para comer algo de fruta. Tenía el estómago cerradísimo, aunque me sentía más tranquila de lo que esperaba.
Seguir leyendo »A mediodía, comenzó el momento de arreglarse un poquito. La maquilladora y peluquera llegaron un poco tarde, pero yo no estaba dispuesta a sentirme mal por nada. Con tanta tranquilidad, me acabé poniendo la bata cuando ya estaban los fotógrafos listos para capturar momentos, jaja Pero no hubo problemas.
Me veía preciosa, hecha toda una princesa. Mis amigas llegaron bastante antes de que yo estuviese lista, nadie las avisó de que iba tardecillo y no habría tiempo. Pero ellas querían estar allí igualmente.
Primero me vistió mi familia: vestido, velo, zapatos, pendientes, pulsera... Una foto por aquí, otra por allá... ¡Y ahí estaba, como una Cenicienta!
Mis amigas pasaron a la habitación, emocionadas, felices, con los ojos brillosos... y ¡cargadas de regalitos! Traían champagne para brindar por el amor, por la amistad y por los buenos momentos. Me habían hecho una liga de Star Wars, y ellas llevaban otras a juego ¡alucinantes! Para terminar con esa cajita... ¡me habían comprado un conjuntito para la luna de miel!, solo os diré el nombre de la etiqueta: Star Wars Sexy, ni si quiera me había planteado que eso existiese, pero puedo asegurar que flipé, muchísimo, y Mario aún más el día que lo estrené, jaja
Otra de mis amigas me había regalado una pulsera preciosa, no podría haber escogido mejor.
Además, me había llegado a la habitación un regalo de un buen amigo que no pudo venir, por problemas logísticos de trabajo y distancia. Un centro de flores preservadas, "estas flores no se marchitan, igual que nuestra amistad, amiga", decía una de las emocionantes frases que componían una carta escrita de su puño y letra.
Otro ramo de flores, de otra amiga, que tampoco estaría presente. ¡Me sentía tan plena!.
Marcha a la iglesia, después de un mini-infarto porque el chófer se había perdido, pero nada que lamentar, jaja
Entré a la Iglesia del brazo de mi madre, no podía ser de otra forma, ha sido y es madre y padre a la vez. La plaza estaba llena de gente, unas amigas me ayudan a domar la larga cola del vestido... llego a la parte baja de las escaleras, miro a mi madre, se nos escapan unas lágrimas y bien agarradas nos disponemos a subir.
Mi cuñado va delante, con mi sobrino en un carrito de madera, ¡qué guapos que van! una mirada al frente, y ya no veía nada más. Hice el pasillo con la mirada clavada en el que ahora es mi marido. Sinceramente, no sabía quién había ido a la iglesia y quién no... en ese momento no me importaba más. Vestido con su uniforme de gala, como el príncipe de mi cuento de hadas.
Puedo asegurar que fue una ceremonia la mar de conmovedora, desde el minuto uno, por todos los sentimientos que afloraban, por la gente que nos acompañaba... no puedo describirlo. Soy una persona con bastante carácter, muy "echá palante", pero ese día, me temblaba la voz de la emoción. ¡Estaba casándome con el hombre de mi vida!
El banquete fue genial. Pasó en un suspiro. No me dio tiempo a hacerme todas las fotos que quería, pero qué queréis que os diga, disfrute de los míos. De mi familia, de mis amigos, de mi marido. Comimos, bebimos, bailamos, brindamos, nos reímos, nos besamos... ¡Os aseguro que toda yo era una mezcla de amor y felicidad! Nada me afectaba, nada, ningún fallo.
Hubo fallos, por supuesto que los hubo, pero, no me importan. Creedme cuando os digo que ese día da igual todo. Llegué al cóctel con el peinado un poco caído, hacía demasiado calor, pero de repente mi marido hizo un cambio de traje, ¡como lo leéis! Así, por sorpresa, y dejé de pensar en el peinado por completo.
Así iba con todo... ¡se nos olvidó un mesero!, pero dejé de preocuparme cuando oí a los invitados de esa mesa brindar bien fuerte por nosotros.
Mi madre me dedicó una canción "Esta tarde se casa mi niña - Ecos del Rocío", bailándola con un buen amigo mío. Al acabar la canción, tropezó con el vestido y cayó, me dijo que no se había hecho daño, la vi reír, la vi bailar y disfrutar como en mucho tiempo no la veía... ¡y se me olvidó por completo la caída!
Siempre habrá cosas que no salgan como planeabas, se te olvidarán pasos del baile, olvidarás detalles del photocall... Un millón de cosas. Pero, si te centras en todo lo bonito... ¡nada te afecta!
Es tu día, es vuestro día... y nosotros lo hicimos nuestro. No lo cambiaría. Lo único que haría con él sería repetirlo una y mil veces.
Os deseo todo lo mejor en vuestras vidas.
Y sobre todo, felicidad y amor.
Quereos y quered.
Un beso.
PD: Las fotos que os facilito son de móviles, aún no tengo las del fotógrafo. Pero muestran un poco de nuestra felicidad.
Otras bodas en Málaga
Ver todas
B Bou Hotel Cortijo Bravo
Finca Bella Vista
Hotel Estival Torrequebrada
Inspírate con estas bodas
Deja tu comentario