La boda de Mª Angeles y Jose Manuel en Sevilla, Sevilla
Elegantes Verano Morado
M&J
08 Sep, 2012El día de nuestra boda
Después de una noche en la que dormí como un bebé (raro en mí con lo nerviosa que soy) amaneció un día espectacular el 08 de septiembre de 2012.
Me desperté sobre las 9:00 y desayuné viendo la tele con mi familia. Fue un momento precioso, ya que nos hartamos de reír recordando anécdotas familiares. Acto seguido me puse a preparar todo aquello que había que llevarse al convite y ultimar detalles con mi madre y mi hermana, ya que se tenían que ocupar de ciertas cosas como las damitas, el regalo sorpresa que le iba a dar a mi marido en el convite...
Mientras tanto mi padre y mi hermano no paraban de salir y entrar de mi casa durante toda la mañana, algo muy raro porque estaba todo prácticamente cerrado.
Mi madre, mi hermana y yo nos pasamos toda la mañana super tranquilas en casa, pero no dejaba de recibir mensajes de amigos y familiares deseándome suerte y preguntándome si estaba nerviosa, "que no, que no estoy nerviosa, sé que es raro pero estoy muy tranquila" decía.
Seguir leyendo »Sobre la 13:00 llegó el ramo, ¡qué ilusión, ya se acercaba la hora! A partir de ahí un no parar de todos, que si a la ducha, que si a comer... A las 14:30 llegaron la peluquera y la maquilladora de mi hermana y mi madre, y las mías no llegaban ¿dónde estaban? Me llamaron al rato, no encontraban el sitio. Las guiamos y un pelín tarde, pero aparecieron.
Madre mía cuanta gente en mi casa, verás cuando lleguen los fotógrafos y el del vídeo... Me peinaron, maquillaron y llegó la hora del reportaje y cuando nos dimos cuenta me dijo mi padre que era la hora, que ya estaba el coche abajo esperándome. Entonces llegó unos de los momentos en que peor lo pasé. Yo me casaba a las 18:15 y eran menos diez cuando pretendía salir de mi casa. Todo iba perfecto hasta que la maquilladora me dijo: "te voy a retocar los labios" ya estando en la puerta agarrada del brazo de mi padre, cuando de repente se le cae el pincel y cataplum, mancha en el traje. Me quería morir, empecé a ponerme nerviosa y cuando me lo quiso quitar y lo que hizo fue extendérmelo ni os cuento. Entonces llegó mi madre y dijo: "esperarse, no tocar que yo tengo ahí un producto que creo que lo quita" y gracias a Dios y a mi madre desapareció.
Salimos de casa un poco nerviosos por la hora, pero nos tranquilizó la llamada de un amigo diciendo que hiciéramos tiempo pues la boda de antes todavía no había terminado. Pufff que tranquilidad, por lo que bajé super orgullosa del brazo de mi padre y me emocioné mucho cuando vi a todas mis vecinas esperando abajo y el coche de caballos.
Mi padre y yo disfrutamos del paseo en el coche de caballos, y cuando llegamos y me bajé, allí estaba él, al fondo, en el altar esperándome. ¡Qué emocionante ese momento!¡Qué miradas! y sobre todo, ¡qué guapoooo!
La ceremonia fue preciosa y muy emotiva. Cuando miraba hacia atrás y veía a toda la gente que quería allí reunidas en un momento tan importante para nosotros... ¡se me ponían los vellos de punta!
Después vinieron las fotos en la iglesia, y el paseo en el coche de caballos ya como marido y mujer. Puf la sonrisa no se me quitaba de la cara ni un momento.
Nos hicimos el reportaje en la Plaza España, que fue impresionante. De ahí dirección hacia el convite para disfrutar con todas las personas que estaban con nosotros en ese día tan importante.
Llegamos al salón y nada más llegar nos tenían una sorpresa preparada. Nos pusieron un vídeo de todos los primos, hermanos... felicitándonos y deseándonos suerte en nuestra nueva vida. Fue un momento espectacular, todo el mundo llorando, ya que pusieron fotos nuestras de chicos hasta ese día, con familia, amigos, y personas que faltaban... así que imaginad.
Después nos sentamos, comimos un poco, atendimos un poco a todo el mundo, repartimos los detallitos... Acto seguido partimos la tarta y después le di el regalo sorpresa a mi marido. Fue un gran momento, ya que no se lo esperaba.
Ya iba a llegar la hora del baile, pero antes le dimos unas placas a los padres y le di un ramo de fieltro hecho por mí a mi hermana. ¡Qué lote de llorar!, pero cual fue nuestra sorpresa que nos volvieron a sentar y nos pusieron un vídeo que nos hicieron los amigos recordando cómo nos conocimos y recordando anécdotas. ¡Fue precioso!
Ya llegó el momento del baile, cuando sonó esa canción de kiko y Sara "Paso de palabras". Qué momento más bonito, porque aunque estábamos rodeados de mucha gente, el tiempo que duró la canción fue un momento mágico para los dos. Parecía que estábamos solos, todo el tiempo mirándonos a los ojos, unas miradas que lo decían todo.
Y ya a partir de ahí ¡FIESTA! Bailamos, jugamos, nos reímos...
Sin duda un día inolvidable y que ha sido el comienzo de una etapa en la que soy muy feliz.
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