La boda de José Ángel y Aida en Collado Villalba, Madrid
Elegantes Verano Morado
J&A
06 Jun, 2015El día de nuestra boda
Bueno, como explicarlo, hace ya más de un mes y aún recuerdo el día B, como el mejor día de nuestras vidas, hasta el momento. El saber que todas las personas que queremos y apreciamos iban a poder compartir con nosotros este gran momento, era el mayor motivo de alegría para ambos, ya que nuestras familias son de Granada y de Galicia, así que nos hacía especialmente ilusión poder estar con todos juntos en un momento tan especial.
El día empezó muy tempranito, yo me desperté antes que mi futuro marido por entonces, ya que iba con mi hermano a por mi madre para llevarla a arreglar, menos mal que una de mis amigas era la peluquera y maquilladora de mi madre y mía, así todo quedaba en confianza.
Llegamos muy prontito y tranquilos y mientras ella se arreglaba mi familia partía rumbo Granada-Madrid, para llegar después de comer, yo ni me di cuenta de lo rápido que pasó el tiempo, cuando miré el reloj ya era hora de ducharme y arreglarme. Increíble lo rápido que pasa ese día, es la única pega...., todo estaba listo, dejé cartas en cada habitación, escritas a mano para cada una de mis mejores amigas, mi familia más cercana, mis suegros y mis cuñados, en la que les daba las gracias por compartir este día tan especial con nosotros y lo importantes que son para mí.
Seguir leyendo »Mientras me duchaba, mi amiga preparaba todo para arreglarme, no tardó nada y me dejó perfecta, todo tal cual quise y me imaginaba; poco antes de acabar iban llegando mis amigas para ayudarme a terminar de vestirme y arreglarme, aunque mis padres y mi hermano no paraban de revolotear por mi habitación desde el minuto 1.
A mi hermano le dimos una tarea fundamental, que le llevara al futuro marido un regalo sorpresa de parte de mis padres y una carta de mi parte, donde le expresaba mis sentimientos y emociones ante este día tan especial.
En lo que para mí fue un momento, ya estaba arreglada y lista para ir a la iglesia, mis amigas ya se subían en el autobús para esperarme allí y justo en la salida de la Finca, vimos unos invitados que llegaron tarde, así que la weeding planer que estaba con mi padre y conmigo nos escondió en una sala hasta que los invitados se fueran a la habitación, con el resultado de que llegué como unos 20 minutos tarde a la iglesia, imaginaos al pobre de mi marido y su madre allí esperando. Este fue el único contratiempo reseñable la verdad, a partir de ahí todo fue sobre ruedas.
En la Iglesia y ya del brazo de mi padre, bajé del coche que habíamos alquilado y vi a todo el mundo allí esperando, que ilusión, que ganas tenía de ver a mi futuro marido, ya no quedaba nada.
Al entrar en la iglesia, lo busqué con la mirada, pero no podía verlo con todas las personas que allí estaban y cuando al final lo vi, madre mía, que impresión, que felicidad ¡ay el pobre que estaba súper nervioso por mi retraso! aunque yo no pensaba que me había retrasado tanto, pobrecito.
El cura que nos casó es conocido de la familia y la verdad que hizo de la ceremonia algo íntimo y personal, hizo alguna broma para romper el hielo y al final se nos animó mucho, nos reímos muchísimo todos, acabó la misa con un gran aplauso por parte de los invitados.
Cuando salimos de la iglesia y fuimos a hacernos fotos a la Finca, fue espectacular, exactamente como queríamos, sin posados, todo natural, el fotógrafo supo captar cada uno de los momentos, de los detalles, nos estuvimos contando todos los preparativos que habíamos hecho desde que nos fuimos de casa, lo que nos decían los familiares, los regalos, las cartas.... fue un momento muy íntimo y, la verdad, perfecto.
No tardamos mucho, pues queríamos pasar el mayor tiempo posible con los invitados en el cóctel, así que volvimos y al entrar al claustro mi hermano había preparado un baile para nosotros, el baila flamenco y había escogido una canción que habla de nuestra tierra, Granada y de los sentimientos hacia una hermana que se casa, la verdad que preciosa... y cuál fue la sorpresa de todos cuando al final del baile me animé a bailar con mi hermano (lo habíamos ensayado ya) pasamos un rato genial, que como todo en ese día, fue demasiado rápido, por nosotros hubiéramos estado toda la noche allí.
Cuando pasamos al salón para la cena, estábamos expectantes, habíamos oído comentarios sobre la buena comida y servicio de la Finca en diferentes bodas, pero ya se sabe, hasta que no es tu día parece que no te crees nada, pero he de decir que fueron excepcionales, pendientes de cada mínimo detalle, todo perfectamente organizado y un trato más que excelente con todo el mundo. Aún hoy los familiares nos felicitan por el lugar escogido, la comida y el trato que les dio el equipo de la Finca.
Para continuar con las sorpresas teníamos varias preparadas, una era las velas para que mi padre pudiera soplarlas ya que era su 53 cumpleaños, el pobre lloró como nunca, se emocionó muchísimo. Después dimos a nuestros padres unos cuadros con una foto nuestra y dedicatoria y unos ramos, para el recuerdo de ese día; y para finalizar: el ramo, que dividí en dos para dos de mis mejores amigas y la liga, para la tercera de mis mejores amigas, que se casa en septiembre y espero que le de muchísima suerte.
Para finalizar, el novio, mi mejor amiga y el padrino de mi novio dijeron unas palabras que nos emocionaron a todos, seguidamente pasamos a la zona del baile, eran ya las 01:30 horas, ni nos habíamos dado cuenta, para mí como si fuesen las 6 de la tarde. Bailamos una coreografía que habíamos preparado que terminaba con un rock and roll y los invitados se animaron enseguida, fue una pasada.
He de decir que en el baile y barra libre pusimos una mesa de golosinas, que pensábamos que iba a sobrar entera, pero tuvo muchísima popularidad, no quedó mucho al final, igual que unos churritos con chocolate que sacaron sobre las 3:00. También contratamos un fotomatón y vimos que hacían colas para hacerse la foto y llevársela impresa como recuerdo, dejando una copia en el libro de firmas que habíamos puesto para que nos dedicaran algo.
En definitiva, que eran las 6 de la mañana y no me podía creer que se hubiera pasado ya el día de mi boda, quería repetir, seguir hablando con mis amigos y familia, fue un día de ensueño, pero nos esperaba algo bueno también, el desayuno todos juntos, lo disfrutamos muchísimo, pudimos intercambiar opiniones, aunque la verdad todas eran muy parecidas: Lo bien que había salido todo.
Así que, si puedo daros un consejo, disfrutad, disfrutad al máximo ese día, exprimirlo al 100%, no pasa nada que algo no salga como habíais esperado, o se retrase, da igual, ese día es para vosotros y vuestra gente especial.
Si me preguntaran, sí, yo si me volvería a casar.
Mucha suerte a todos y ánimo que merece muchísimo la pena.
Besos.
Otras bodas en Madrid
Ver todas
Inspírate con estas bodas
17 comentarios
Deja tu comentario