La boda de David y Lia en Padron, A Coruña
Vintage Verano Rosa
D&L
16 Jul, 2016El día de nuestra boda
¡El día más feliz!
Aquel día en que todo sale perfecto...
Yo estaba muy nerviosa (creo que cómo toda novia). Una mezcla de alegría, ansiedad, preocupación, felicidad. Las tan conocidas mariposas en el estómago.
La ceremonia en el histórico Pazo Arretén, estaba marcada para la una, pero, como en casi todas las bodas, hubo algún que otro contratiempo. El retraso en la peluquería. El vestido que, por un despiste, estuvo dando vueltas por la ciudad…
En fin, después de larga media hora, yo apuntaba por la escalera que me llevaría hasta mi príncipe azul. De fondo la canción "La chica de Ipanema" muy bien interpretada por mi amigo y músico David Garrido...Ganas de llorar (de felicidad). Estaba todo precioso. Delante de mí iban 3 preciosas niñas tirando pétalos de rosas, a mi lado, llevándome del brazo y muy emocionado, mi hijo pequeño. Detrás de nosotros, mis dos hijas y mi sobrina se divertían tirando pompas de jabón y advirtiéndome siempre: "relájate mamá, todo está perfecto".
Seguir leyendo »Estaban todos allí. Los pocos, pero amados, invitados. Les veía la cara de felicidad. De que de verdad estaban encantados de estar compartiendo aquel momento tan especial, tan singular, con nosotros. A cada paso veía una cara y otra, una sonrisa y otra, una lágrima y otra...como si cada uno diera un paso conmigo hacia el gran encuentro.
Una ceremonia estupenda. Sencilla, corta y muy divertida. Como le habíamos pedido al señor alcalde. Que conste que fue la primera boda que ha celebrado y por ello estaba tan nervioso como nosotros.
De los muchos buenos momentos, el mejor fue la sorpresa que le he dado a mi marido. Le he cantado una canción brasileña muy romántica que resume nuestra vida y todo el amor que tengo hacia él. No fue capaz de contener la emoción y se le escaparon las lágrimas. A él y a todos los invitados.
No entiendo como fui capaz de cantar hasta el final con el nudo que tenía en la garganta. Pero fue maravilloso y muy, muy romántico.
Algunas fotos después, pasamos para la segunda parte: el banquete y la fiesta. Todo rico, sabroso, precioso y divertido.
Hemos comido, bebido, bailado y pasado muy bien.
Lo volvería hacer todo otro vez. Incluso volver a enamorarme de esa persona única y especial que es mi marido. Mereció la pena cada momento, cada preocupación, cada lágrima.
Creo que cada boda tiene su peculiaridad. Y animo a cada novia, cada novio, que no se avergüence por hacer algo que le apetezca. Un simple detalle que, de alguna forma, pueda evidenciar aún más vuestro amor.
Otras bodas en Hotel Restaurante Scala
Ver todas
Otras bodas en A Coruña
Ver todas
Inspírate con estas bodas
Deja tu comentario