La boda de Daniel y Isabel en Ponferrada, León
Modernas Verano Blanco
D&I
17 Ago, 2019El día de nuestra boda
Ese día fue muy esperado, tanto por nosotros como por nuestros invitados, fue un día maravilloso, lleno de anécdotas y cargado de sorpresas por ambas partes, jejejeje. El día empezó con lo típico, nervios, carreras, peluquería, maquillaje, flores, olvidos, y un largo etc. Fue una ceremonia civil al mediodía, donde solo fuimos nosotros con nuestros padres y nuestra pequeña princesa, ya que toda la fiesta estaba organizada para la tarde. Un regalo que nos hicieron todos nuestros invitados fue el reportaje fotográfico con un profesional, ya que nosotros no lo habíamos contratado porque era una boda pequeñita y con las fotos de los invitados, que los había muy profesionales de las cámaras, ya me haría yo un álbum a mi gusto. Por este motivo, tuvimos que hacer un cambio de última hora con respecto a la celebración de la ceremonia de la tarde y adelantarla una hora, para poder ir a hacernos las fotos con el profesional y luego volver al hotel para estar con nuestros invitados durante el cóctel.
Seguir leyendo »Una vez hechas las fotos y llegados al hotel, empieza la diversión y las sorpresas, jejeje. Según entramos al jardín, nuestros invitados nos tenían preparado un flashmob, ahí bailó todo dios, niños, abuelos, hasta los novios nos metimos en el grupo, fue superdivertido.
Durante el cóctel, nosotros teníamos un juego preparado para nuestros invitados, así que repartimos unos sobrecitos a cada invitado con la condición de que no podían abrirlo hasta que los novios dieramos permiso para hacerlo. Llega el momento de entrar al salón para cenar, nuestros invitados van cogiendo sus sitios, ajenos a lo que estaba a punto de pasar. Una vez todos sentados se encuentran con un portátil, un proyector y un gancho dentro del salón encargado de darle al play. Los novios hicimos un vídeo recopilatorio de toda nuestra trayectoria con fotos desde que éramos bebés hasta hoy, pasando por el primer día que nos conocimos, viajes que hicimos juntos, recuerdos de mi embarazado, la llegada al mundo de nuestra niña... Cuando ya se pensaban que el vídeo terminaba, ¡sorpresa! Canción de Expediente X y continúa un pequeño corto, salimos nosotros vestidos de novios en la recepción del hotel comprobando la lista de cosas para la boda, de repente me doy cuenta de que no hemos pagado la cena y tenemos a todos nuestros invitados sentados esperando para cenar, con lo cual necesitamos algo rápido y de última hora, robamos el coche de un invitado (nuestro gancho, para ser más exactos), nos vamos a una pizzería a pedir unas 30 o 40 pizzas, como nos sobraba tiempo y nos dio un calentón, nos fuimos al pantano a juguetear un poco, pinchamos una rueda y hubo que cambiarla... Y por fin llegamos al hotel con nuestras pizzas para los invitados, las risas que se oían a través de la puerta eran lo más, nadie se esperaba ese vídeo (todos los invitados nos pidieron copia) y los aplausos fueron nuestra señal para entrar al salón con todas las pizzas de coña que habíamos encargado para ellos, jejejeje.
La cosa no quedó ahí, nuestros queridos invitados nos pusieron tres pruebas que teníamos que realizar correctamente para que nos dieran nuestros regalos, la primera fue que teníamos que ordenar por orden alfabético los nombres de cada invitado, no valían diminutivos ni apodos, tenía que ser el nombre tal cual venía en el DNI (reconozco que fui un poco tramposilla y gracias a la aplicación de bodas.net lo hice con la gorra, ya que tenía metidos a todos nuestros invitados, solo les tuve que cambiar los nombres a los que tenía por apodos, jeje). ¿Os acordáis del sobre que repartimos durante el cóctel? A mitad de la cena es el momento de abrir dicho sobre, dentro contiene una tarjeta con un nombre de un personaje y una carta, en ella explica que cada uno tiene un personaje y su misión es encontrar entre todos los invitados a su pareja y una vez que la tengan, deben acercarse a los novios para recoger su recompensa. Nunca vi tanto movimiento de gente ni tantas risas, se olvidaron de la cena, de sus niños, de sus parejas reales y como locos se pusieron a buscarse entre todos, fue increíble cómo les gustó este juego a nuestros invitados, se lo pasaron bomba buscándose...
Siguen las sorpresas, después del corte de la tarta, teníamos un regalo muy especial para nuestros padres, después de unas palabritas, empezó a sonar en el salón una canción que hizo llorar a más de uno, estaba dedicada y personalizada para nuestros padres, junto con la canción les hicimos entrega de un ramo de flores para cada uno y un montaje para enmarcar de la letra de la canción con una foto nuestra. Fue algo maravilloso, original y que a pesar de las lágrimas y los nudos en la garganta a todo el mundo le gustó.
Llegamos al baile, segunda prueba que nos ponen nuestros invitados, después del vals de los novios nos pondrían una canción y teníamos que bailarla, si lo hacíamos bien, nos daban nuestro segundo regalo, qué majos nuestros invitados, solo a ellos se les ocurre la canción de Dirty Dancing, el momento salto, ¿se pensaban que nos íbamos a rajar? Pues no, ahí lo dimos todo y hubo momento salto (evidentemente no tan maravilloso como Patrick Swayze y Jennifer Grey, ya que físicamente no estamos a la altura). La tercera prueba que nos pusieron fue el juego del zapato, nos sentaron de espaldas y cada uno con un zapato de la novia y otro del novio nos iban haciendo preguntas y teníamos que levantar el zapato al que pertenecía la respuesta, por ejemplo, ¿quién es más mimoso? Y si la respuesta es él, ambos teníamos que levantar el zapato del novio. Lo cierto es que nos lo pasamos bomba, disfrutamos muchísimo con las pruebas y las sorpresas, tanto los invitados como nosotros. La recompensa que tenían nuestros invitados cuando nos llegaran con su pareja del juego era una foto de recuerdo en el fotomatón con su pareja, en tira de tres fotos y con el texto de Concurso de parejas y nuestros nombres y fecha, a parte de una pincita de cristal para ponerla a cada uno de los invitados.
El fotomatón fue algo que a la gente le encantó especialmente, lo contratamos por dos horas, nos hicimos tantas fotos como quisimos y con copia para todos y otra para el álbum que nos dieron al final de la noche junto con las dedicatorias de nuestros invitados. Anécdotas de ese día muchísimas, casi llegamos tarde a la ceremonia del ayuntamiento, hubo que volver a peinar a mi hija por la tarde desde cero porque lo que le habíamos hecho se le deshizo todo, a la madrina se le caía la falda porque en esa semana adelgazo sin saber porque, yo me cargué los zapatos porque me resbalé por tres escalones con los tacones y se me abrieron para atrás (gracias a dios, en ese momento estaba agarrada por los brazos con dos amigas), el novio agarró una borrachera de la leche, de los invitados que teníamos a ninguno se le pasó por la mente grabar la ceremonia que hicimos por la tarde, con lo cual, solo tengo fotos del tío de mi marido vestido de obispo para oficiar la ceremonia, estaba tan guapo y simpático que los invitados de otra boda que se celebraba en el mismo hotel decían que se querían venir para la nuestra, jejeje. Fue un día realmente bonito y especial, en el que todo salió genial y todos disfrutamos un montón, incluidos nosotros... Pues esta es la crónica de nuestro día, he intentado resumirlo lo máximo posible y seguro que me dejo muchas cosas en el tintero ya que fueron muchas sorpresas y momentos especiales, sin duda repetiría de nuevo ese mismo día.
Otras bodas en Hotel Ponferrada Plaza
Ver todas
Otras bodas en León
Ver todas
Inspírate con estas bodas
Deja tu comentario