La boda de Cristina y Cristian en Blanes, Girona
Al aire libre Primavera Blanco
C&C
12 Abr, 2014El día de nuestra boda
Nuestra boda fue una boda pequeña, una ceremonia civil y sólo 50 personas, pero al contrario de quedarse en algo aburrido o soso, fue el mejor día de nuestras vidas y estamos súper orgullosos de cómo fue todo. La mayoría de invitados nos han dicho que es la mejor boda a la que han ido... ¡Emotiva, divertida, sorprendente, romántica, de cuento!
Después de una semana pendientes del pronóstico del tiempo que anunciaba lluvias para el sábado de nuestra boda, nos levantamos con un día radiante. Sorprendentemente, después de haber pasado unos días de muchísimo estrés y nervios, esa noche dormimos muy bien.
Nos casábamos a las 17h de la tarde, así que nos levantamos tranquilamente, desayunamos, paseamos a los perros, fuimos a lavar el coche y la moto y les pusimos los lazos.
A las 15h, yo me fui con Nerón, nuestro perro portador de anillos, hacia el lugar de la boda, una masía con jardines a 3 min de nuestra casa, dónde nos podíamos vestir y quedar a dormir.
Allí me enseñaron como habían decorado la zona del pica pica y comedor para la cena. ¡Todo espectacular! El comedor estaba todo vestido de blanco con velas y unos arbolitos encima de las mesas y la zona de la piscina estilo chill out con mesitas, sofás, la barra de mojitos, etc.
Seguir leyendo »Llegaron mi peluquera y maquilladora, que eran mi suegra y la novia de mi primo, y nos pusimos a la faena, al cabo de un rato yo ya me estaba empezando a poner muy nerviosa. El tiempo pasaba muy rápido y la gente empezaba a llegar: ¡mi madre para ayudar a vestirme, mi abuela, el fotógrafo, mis primos, mi padre, mi cuñado para darme el ramo, mis damitas de honor! Y mi futuro marido que estaba en la habitación de enfrente cambiándose también, y yo aun sin vestir. ¡¡Estrés total!! Me costó mucho meterme dentro del vestido y ¡¡a las demás atármelo!!
Cuando conseguí estar lista y despejar la zona gracias a los organizadores, mi cuñado me entregó el ramo y me leyó una carta de parte del novio. Ahí ya empecé a poner a prueba el rimmel. Fue muy muy emotivo.
Poco después ya me quedé sola con mi padre y las 2 damitas de honor y desde una ventanita de la casa pudimos ver la llegada del novio en moto. ¡Increíble, que guapo estaba!
En unos minutos, nos avisaron y bajé hacia la puerta de la casa. Ahí empezó a sonar mi canción, “Hallelujah”, mi padre se emocionó porque era una de las canciones que él había dicho y no sabía que la había elegido. Yo intentaba andar despacio pero no podía, mi futuro marido estaba ahí de pie esperándome y llorando de la emoción. El lugar de la ceremonia era genial, sillas blancas en un jardín todo verde y todo el mundo me miraba y lloraba. Una sensación única, ¡como una princesa!
En cuanto llegué al sitio me tiré en brazos de mi novio, parecía que hacía días que no le veía, y a mi padre el pobre no le di ni un beso, “ai, qué mal”.
Nos casó una regidora del ayuntamiento, una mujer muy amable y con la que nos llevamos muy bien desde el primer momento. La lástima fue que hacía mucho aire y encima falló el sonido, los micros retumbaban y no se entendía nada, una pena. Pero bueno, la ceremonia fue muy emotiva con el discurso de los padrinos, nuestro perro llevando los anillos y mi novio... ¡mi novio me cantó! Teníamos una actuación preparada con mi primo que toca la guitarra y un amigo suyo que canta, nos cantaban la canción de ''Quiéreme'' de Nuria Fergó y en el segundo estribillo se levantó mi casi marido ya y empezó a cantar: “Té susurraré mil veces al oído, que jamás buscaré nada fuera de ti, que jamás besaré como té beso a ti… Créeme, créeme porque es tan cierto lo que digo, y por eso yo me caso hoy contigo, declarándote todo mi amor, para amarnos por siempre tu y yo”. ¡¡Fue una pasada!!
¡La gente se emocionó muchísimo con todo y nosotros estábamos más felices que nunca!
Después de tirarnos el arroz, los pétalos y hacernos 4 fotos con los invitados nos fuimos a hacer unas fotos por los jardines, con los fotógrafos que eran mi exjefe y mi cuñado, ¡un ahorro súper grande! Y luego ya fuimos hacia el pica pica. Habíamos contratado una barra de mojitos que fue un éxito total, ¡lo amortizamos seguro! La comida estaba increíble y el ambiente súper relajado a pesar de tener padres divorciados con sus nuevas parejas, cosa que nos daba miedo.
Se nos hicieron las 20h y pico entre una cosa y otra. El comedor lo teníamos preparado en una casa de madera preciosa al lado de la piscina y habíamos puesto una sola mesa en forma de U y la mesa redonda de los niños en medio. ¡¡Quedaba genial!
Al sentarnos todos y servirnos las bebidas, proyectamos un video montaje que hicimos con fotos nuestras de pequeños, otras ya juntos y algún montaje de broma que hicimos sobre la boda hablando de los amigos, probando el menú en el Mcdonalds, etc. ¡A la gente le gustó mucho y se rieron un montón!
Luego ya empezamos a cenar, una comida buenísima, escogimos crema de melón con jamón ibérico y langostinos y secreto ibérico de segundo, que fue una lástima no poder terminarse por los nervios y por lo llena que estaba ya la gente.
A la hora de la tarta me sorprendieron ya que yo siempre había querido una tarta tradicional de boda, blanquita y con sus pisos y los del catering me dijeron que ellos no hacían ese estilo de tarta, al final no quise gastar más dinero ni discutir y acepté el poner porciones. Pero mis compañeros de trabajo que sabían la ilusión que me hacía ¡me la trajeron! Era preciosa, toda blanca y dorada, ¡súper bonita!
Después de todo esto ¡llegó la hora de los regalos! Teníamos muchas sorpresitas y a cada persona le pusimos una canción especial. Le dimos los novios a mi primo y su novia con una carta que les emocionó muchísimo, luego una maceta de flores para las abuelas, unos ramos y una foto de boda -el fotógrafo fue a revelarlas y enmarcarlas- para las madres, una foto para los padres, una cigüeña para un compañero de mi marido que están buscando un bebé también con una carta y un detalle muy especial para una compañera mía que tiene al novio viviendo y trabajando lejos y les regalamos unos llaveros de estos que encajan para que les de suerte y puedan juntarse y una carta también.
¡A los niños les teníamos una sorpresa! Les preparamos un juego de exploradores para buscar un tesoro, les hicimos unas pistas y el encargado del recinto nos las escondió dónde le dijimos por los jardines, entonces a la hora de los regalos les dimos una mochilita de Decathlon muy mona, azules para los 4 niños y 2 rosas para las niñas, dónde había una linterna, una toalla pequeña, una libretita con un boli y las indicaciones para el juego que les decía que tenían que esperar a terminar el baile de novios y pedir la primera pista al novio.
Luego dimos los recordatorios que era un CD de canciones personalizado, cuando dimos las invitaciones les pedimos a cada invitado que nos dijeran una canción especial para ellos y con éstas, hicimos el CD y aparte fue lo que sonó durante el pica pica y la cena. Los CDs los pusimos en unas bolsitas de estas de seda e hice unas tarjetas con nuestro ''logo'' y dos frases de amor que nos gustan. También gustó muchísimo.
Eran las 23h más o menos cuando terminamos de todo esto y llegó el gran momento: ¡nuestro baile! Habíamos preparado una coreografía sencilla y romántica pero con alguna sorpresa. Era la canción ''Hasta mi final'' de Il Divo. Antes de entrar a la cena nos dejaron ir a ensayar a la bodega de la casa ya que me daba miedo que con el vestido no pudiera bailar. ¡Nos quedó genial, con porté incluido! Mi familia, sobre todo, alucinó porque yo nunca bailo ni hago nada en público, siempre he sido muy tímida, pero este día me atreví a todo.
Ya en la barra libre teníamos otra sorpresa, ¡el fotomatón, una inversión increíble! Lo vimos en una feria de novios y yo me encapriché del aparatito y la verdad que fue súper divertido. Para los que no sepáis lo que es como un fotomatón de los de siempre que saca una tira con varias fotos, nos hicieron las tiras con nuestro logo y la gente no paraba de hacerse fotos haciendo el burro, ¡son las mejores de la boda!
Y ya luego fue fiesta y fiesta, ¡no paramos de bailar! Sólo cogimos 2 horas de barra libre porque éramos pocos y fue el tiempo justo. Quedamos unos 15 al final y ¡nos lo pasamos súper bien!
Al terminar nos fuimos a casa a sacar a los perros -somos muy responsables con nuestros niños- y luego volvimos. Nos quedamos a dormir allí en la casa junto con 4 parejas de amigos más, por la noche queríamos llevar juegos de mesa pero no hizo falta. Caímos todos rendidos. Bueno, yo estuve mirando el álbum del fotomatón y recapitulando el día casi toda la noche. ¡Se me hizo tan corto!
El día siguiente también fue genial, nos levantamos en plena naturaleza con el sonido de los pájaros y nos pusimos nuestras camisetas personalizadas ''just married''. Nos habían preparado, los organizadores, una súper mesa en la terraza, con croissants, bocatas, cafés, zumos, etc. Desayunamos con nuestros amigos súper relajados, ¡parecía mentira que ya hubiera pasado todo!
Me dejo un montón de detalles por contar pero no acabaría nunca. Sólo puedo decir que todo el mundo tenía razón en que es un día súper especial y ¡¡que pasa volando!! ¡Ahora entiendo las bodas gitanas de 3 días porque yo la hubiera hecho, no quería que terminara nunca!
¡Reviviríamos nuestro día 1000 veces más!
C&C
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