La boda de Carla y Juan Manuel en Premia De Dalt, Barcelona
De noche Verano Rosa 1 profesionales
C&J
24 May, 2014El día de nuestra boda
El día de nuestra boda... por dónde empezar.
Decir que llevábamos preparando cosas para el gran día desde hacía algo más de un año. Así que estaba impaciente por que llegara.
La noche anterior me fui a dormir a casa de mi madre (cosa que no hago desde hace 5 años que vivo en pareja). Fui a hacerme las uñas y a darme un masaje relajante porque estaba histérica. Él se fue también a casa de sus padres.
Cenamos en familia y al final decidí irme a la cama (no por que tuviera sueño, si no por que debía descansar).
Sonó el despertador y mi hermana y yo nos fuimos a la “pelu” donde voy siempre. Ahí ya empecé a ponerme algo nerviosa. ¡Qué guapas nos habían dejado!
Una vez de vuelta en casa, comimos y ya empezaron todos a arreglarse, siendo yo la última para que así pudieran ayudarme y hacer tiempo para que vinieran los fotógrafos. Dieron las 5 y sonó el interfono, ¡ya estaban aquí!
Estuvieron algo más de 45 minutos haciéndonos fotos. Pose por aquí, pose por allí...y a mi empezaba a oprimirme el vestido. Vinieron amigas de mi madre (que son algo como tías para mí) a verme. Y mi hermano me hizo entrega del ramo leyéndome una poesía con la que me costó no llorar.
Seguir leyendo »Al fin bajamos a la calle y ahí estaba mi coche esperándome, un Rolls-Royce limusina de 1928. ¡Qué bonito! Subí al coche con mi padre, mi hermano y el conductor y me despedí de la gente que vino a verme.
El camino se me hizo eterno. Mi padre intentó calmarme pero yo por dentro estaba gritando a voces.
Llegamos al Banquet de Premià. Mi coche entró un poquito a donde estaba montado todo lo de la ceremonia pero bastante lejos como para que yo pudiera ver a los invitados y como entraba el que iba a convertirse en mi marido con su madre.
Entonces empezó a sonar mi canción “Sleeping at last” de Turning Page (Crepúsculo) y bajé del coche acompañada por mi padre hacia el altar. Finalmente atravesé donde estaba la gente y llegué hasta mi "marido".
La ceremoniante hizo una lectura preciosa de la historia de cómo nos conocimos hasta cómo llegamos a ser pareja. Luego hizo llamar a mi tío Lolo que dijo unas palabras y ahí sí que no pude evitar llorar al recordar a los que no estaban y que había uno en especial que nos miraba desde el cielo.
Sonó una canción de Laura Pausini, “Prendo te”, y mi primo entro a darnos los anillos.
Todo seguido salimos ya como marido y mujer y nos lanzaron pétalos de rosa mientras salíamos con la canción “If lose myself tonight” de One Republic.
Fuimos a hacernos las fotos mientras los invitados gozaban del aperitivo. Cuando nos unimos, vino nuestro metre con una tabla de pizarra llena de aperitivos y bebida para nosotros solos.
Nos fuimos para la parte de arriba del restaurante y empezamos a hacernos las fotos con cada parte de familia y amigos, mientras los que ya estaban iban entrando. Cuando estuvieron todos dentro (nosotros nos quedamos fuera) les pusieron una proyección que hicimos, yo imitando el videoclip de Nena Daconte y Juanma, a Dexter. Oímos como la gente se reía hasta que finalmente sonó “I love it” y entramos con unas ganas de fiesta al salón.
Empezamos la cena y yo mientras tanto le iba diciendo a mi madre: “mamá, no quiero que este día se acabe.” Disfrutamos de todos los platos con su canción para cada entrada de ellos.
Acto seguido empezamos con las entregas. A cual más contento. A las chicas, una vela hecha por mí y a los chicos, una botella mini de Martini.
A los primos de mi marido les dimos unas tazas de Mr Wonderful que ponía fuerzas o algo así para ser los próximos novios. A mi tía y mi cuñada, las ligas con su baile sexy. A mis abuelos paternos, abuela materna y mi padre les regalamos un marco con una foto de ese día. Y a nuestra pandilla de amigos, también marcos con la foto del grupo.
A los niños, un paquete de chuches. A mi hermana le hice entrega del ramo y lloró como una madalena. A las madres, los pertinentes ramos de rosas rojas. Y a mi abuela le di una réplica de mi ramo para llevar al cementerio; no pude evitar volver a ponerme a llorar.
Cuando ya pensábamos que estaban todas las entregas hechas volvió a sonar “I love it” y entonces vimos como muchas personas se ponían delante nuestro capitaneadas por mi hermana y empezaron a bailar todos juntos un Lip Dub. ¡Estuvo genial!
Luego, nuestros amigos de la pandilla nos hicieron el regalo de dos cestas llenas de moneditas en paquetes, billetes en pajitas y un par de bambas personalizadas guapísimas.
Otros amigos nos regalaron unas tazas personalizadas; otros, unas tarjetas regalo. Mil gracias a todos por hacer de nuestro día un día aún más especial.
Entonces ya empezamos el baile. Juanma y yo bajamos al jardín y los invitados salieron al balcón del piso de arriba. Un foco nos iluminaba únicamente a nosotros mientras bailábamos “A thousand years.” Acabó la canción y empezó el baile y barra libre. ¡Nos lo pasamos genial!
Pusimos un photocall que hacia fotos al instante. Salían dos copias, una para ellos y otra para pegar en un álbum donde podían escribir lo que quisieran.
Estuvimos disfrutando hasta que a las 3, cuando acabó sonando la última canción. La gente empezó a marcharse y nos quedamos nosotros y poca gente más.
Se había acabado el día más feliz y bonito de mi vida.
Sólo os digo que han pasado 14 días o algo más y, ahora que hemos llegado a casa después de la luna de miel, veo las fotos y vídeos que me han pasado y me pongo a llorar de felicidad.
Gracias a todos los que vinieron e hicieron de nuestro día el día más feliz de nuestras vidas.
Y gracias a El Banquet de Premia, a Tania, Silvia, Miguel y Xavi, el dj, a Joan Selva Fotògrafs por hacerlo aún más único.
Siempre en el recuerdo.
Servicios y Profesionales de la Boda de Carla y Juan Manuel
Otras bodas en Barcelona
Ver todas
Inspírate con estas bodas
19 comentarios
Deja tu comentario