La boda de Arturo y Silvia en Valencia, Valencia
En el campo Otoño Granate
A&S
06 Oct, 2018El día de nuestra boda
La celebración de nuestra boda fue en una barraca de la Albufera de Valencia. No era un típico salón de bodas, sino una barraca de unos particulares donde nosotros hicimos la celebración del banquete. Queríamos una boda con nuestra familia y amigos más cercanos, nada excesivamente a lo grande, y celebramos una boda para 54 adultos y 5 niños. Fue perfecta. La hicimos al aire libre y durante el día, que se alargó hasta la noche.
Las encargadas de la ceremonia de la boda (porque nos casamos por el juzgado unos días antes) fueron dos de nuestras mejores amigas, y además también leyó un discurso la hermana de mi pareja. Además, la música durante la ceremonia era en directo, tres de nuestras amigas tocaron la guitarra y cantaron canciones elegidas por nosotros. No paramos de llorar en toda la ceremonia, ni ellas ni nosotros. Fue precioso.
La cajita de nuestras alianzas era un hexágono de cristal con tapa, y los bordes de metal dorado. Le metimos dentro un montón de musgo, que cogió mi madre un día en una excursión por el campo. Le pusimos unas ramitas de paniculata dentro y encima las alianzas.
Seguir leyendo »En lugar de lanzarnos arroz, nosotros hicimos conos de papel y dentro metimos confeti de flores. Flores secas con lavanda. Fue un acierto, porque además el arroz es malo para los pájaros, que se lo comen, y por otro lado nos pasamos el día oliendo a lavanda. Además, en lugar de tener las típicas fotos con la cabeza llena de arroz nosotros tenemos siempre flores por el pelo.
Después de la ceremonia vino el cóctel y la comida, que tampoco era la comida típica de bodas. Nosotros pusimos un cóctel con jamón de bellota, queso manchego, albóndigas de bacalao, mejillones al vapor y snacks. De aperitivos en mesa, pusimos magret de pato con pasas y piñones, ventresca de atún cicatrizada con aceite de oliva y salsa de pistacho (espectacular), calamar de playa milimetrado con salsa de limón y esgarraet con pimiento a la brasa, ventresca de bacalao desmigado, dátil laminado y aceitunas marcidas. De plato principal pusimos paella de pollo, conejo, pato y caracoles (opción veggie para las vegetarianas) y de postre fruta y tarta nupcial de trufa, nata y cobertura de chocolate. Como no íbamos a poner minutas en cada comensal, compramos una pizarra con patas y en ella escribí todo el menú con lettering y un rotulador de tiza líquida.
Como regalos, que pusimos en la mesa del banquete para que la gente los viese al sentarse, pusimos unas bolsitas craft, atadas con cuerda de la que colgaban etiquetas donde se podía leer "gracias", con un cuño que hice a mano carvando, y en cada etiqueta de cada invitado ponía su nombre. Al abrirlo as chicas encontraban un colgante de una grulla de origami junto a una tote bag de tela de algodón estampada a mano por mí. Cada chica tenía una palabra estampada distinta, con un significado distinto y decorado alrededor con flores también estampadas a mano. Les encantó. Los chicos encontraban una pajarita, habían de varios colores, y una funda de gafas hecha en fieltro.
También quisimos tener detalles con los niños y les dimos regalos individuales para que se entretuvieran durante la boda, y también les dimos unos libros de actividades, diseñados por mí, con pomperos y chucherías.
Para nuestros padres y madres enmarcamos, cada marco distinto, las palabras "madre" y "padre" y "mae" y "pai" (mi pareja nació en Brasil) con una frase del significado del amor de padre y el amor de madre, de autores famosos, y las palabras tenían un fondo de acuarela, también diseñado por mí. Y lo acompañamos con unos ramos preservados de lavanda, perpetuina, y algunas flores silvestres más.
Mi ramo era de estilo silvestre, con flores pequeñitas como la paniculata, el astilbe, la lavanda... era precioso. Lo encargué dividido en dos y se lo di a mi hermana y a mi mejor amiga, es decir, a mis dos hermanas.
Quisimos tener un detalle con unos de nuestros amigos que se casarán el año que viene, y les hicimos una lámina de acuarela pintada por mí, de ellos dos, rodeados por una corona de flores, con la fecha de la boda y la frase "we said yes". También les gustó mucho.
Además regalamos pulseras de lavanda a mis amigas, y pulseras de paniculata y lavanda para nuestras hermanas.
Por si hacía mucho calor (que en Valencia en octubre lo mismo te llueve que te hacen 28 grados) pusimos unas cestas con sombreros de paja y abanicos de tela, con carteles de acuarela hechos por mí donde ponía "date aire" y "coge tu sombrero y póntelo" y fueron todo un éxito. También pusimos kits de emergencia en los baños, en cajitas bonitas, con chicles, imperdibles, desodorantes, tampones, lacas, coleteros, horquillas, ibuprofenos, paracetamol, etc.
Como el entorno ya era precioso, una barraca junto a un embarcadero, todo lleno de flores y plantas, no pusimos decoración por el lugar, pero sí pusimos tarros de cristal con paniculata y botellas de cristal con lavanda a lo largo de toda la mesa, que además solo pusimos una mesa larga tipo imperial para todos, cubierta por una carpa para no morir de calor. (Que por cierto, la mayoría de las botellas de cristal con lavanda volaron al terminar la comida, porque todos querían llevarse una!)
Y además nuestras amigas nos regalaron de sorpresa un fotomatón para después de comer durante la fiesta. Fue la mejor elección que pudieron hacer. Nosotros queríamos ponerlo pero se nos iba de presupuesto así que lo dejamos estar, y menos mal que ellas están en todo y nos lo regalaron... qué bonito y qué recuerdo tan genial nos queda!
La verdad es que fue un día maravilloso y lo repetiríamos una y mil veces. Todo el mundo lo pasó de maravilla, comió bien y se divirtió. Hubieron nervios (yo no pude comer en todo el día de la angustia que tenía por los nervios que había pasado), salieron cosas "mal" (habíamos preparado botes de cristal con luces dentro para cuando se hiciera de noche y se nos olvidó sacarlos), pero al final lo que recordamos es lo bonito que fue. Y es absolutamente verdad lo que todo el mundo dice: se pasa tan rápido... Disfrutad, y no le deis importancia a las cosas que no la tienen!
Algunos detalles:
Mi vestido era de Rembo Styling y lo compré en la tienda Jorge Aparisi de Valencia. Es precioso, pero echando la vista atrás y ahora que ya ha pasado el día, creo que la única cosa que cambiaría sería ésa. No porque el vestido no me encante, que me encanta, pero creo que es un gasto excesivo para algo que jamás volverás a ponerte. Si cuando iba en búsqueda de vestido hubiese encontrado otro vestido aunque no fuese de novia (que no lo encontré y ahora he visto varios), creo que lo habría elegido.
El ramo y las pulseras las encargué en Madreselva, una floristería de Burjassot, y eran preciosos.
La peluquería donde me peinaron a mí, a dos de mis amigas y a mi hermana y mi cuñada, fue en Del Revés. Y estamos todas encantadas.
El maquillaje me lo hice yo, porque nunca he ido a que me pinten a ningún lado, me gusta cómo me pinto yo, y quería verme "yo". Me pinté los ojos con la Naked Heat de Urban Decay, eyeliner de Kat von D y el pintalabios Drunk Love de Urban Decay. También pinté a mi mejor amiga, que además era quién cantaba durante la ceremonia e iba guapísima.
Los zapatos eran unas sandalias de plataforma en color nude, de Uterqüe. Aguanté con ellos hasta el final, eran cómodos y preciosos y además puedo volver a usarlos en las siguientes bodas.
Él llevaba un traje color vino, que tuvimos que comprar por internet porque no encontramos ninguno que nos gustase ni le viniese bien en tienda física, con camisa blanca de Nuñez de Arenas, corbata y zapatos negros y gemelos del símbolo de La Alianza rebelde de Star Wars, en plata. Iba guapísimo.
En fin... creo que no se me olvida nada. Ojalá repetir ese día una y mil veces.
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