La boda de Ángel y Marta en Montornes Del Valles, Barcelona
Al aire libre Otoño Morado 2 profesionales
Á&M
01 Oct, 2016El día de nuestra boda
El viernes 30 nos casábamos en el Ayuntamiento, no me levanté muy temprano ya que nos casábamos a las 14 horas. Me levanté, me duché y me tomé un café. Me estuve peinando y maquillando para dejar lo último ponerme el vestido e irnos.
Estaba un poco nerviosa, pero contenta, mis padres venían a buscarnos en coche para acercarnos al Ayuntamiento, y resulta que cuando me colocó el vestido para bajar e irnos va y se me rompe la cremallera.
No tenía tiempo de arreglarlo ya que mis padres ya estaban abajo esperándonos para irnos y no había tiempo para más, yo muy nerviosa no sabía qué hacer ni qué ponerme, a la vez mi hermana me estaba llamando porque no encontraba sus pendientes a ver si estaban en mi casa. Total que me puse histérica perdida, el gato no paraba de maullar también y más nerviosa me ponía, total que me puse un vestido que tenía sin estrenar y corriendo para abajo e irnos, pero antes de bajar mi marido me cogió la cara entre sus manos y me dijo tranquila estás preciosa vamos a casarnos (que amor no me lo esperaba), la verdad que me tranquilizó bastante.
Seguir leyendo »Bajamos, fuimos al coche y vamos al Ayuntamiento, ahí esperaban mis hermanas y mis cuñados, mi suegra y mi otro cuñado. La ceremonia del Ayuntamiento fue rápida y muy bonita y emotiva y después nos fuimos todos a comer. Lo bueno llegó al día siguiente. El sábado, ahí sí que era la celebración a lo grande con toda la familia y amigos.
A las 7 estábamos en la peluquería mis dos hermanas mi madre y yo para que nos peinaran y maquillaran. Se me pasó eterna las horas. Fuimos a casa tenía ganas de tomarme un café aunque fuera porque no había desayunado nada de los nervios pero fue llegar a casa y mi padre ya estaba allí listo como un pincel y había llegado mi cuñado con mi ramo (mi precioso ramo que todavía no había visto ya que lo habíamos confeccionado entre la florista y yo pero sin saber cómo quedaría), nos vestimos enseguida, no había mucha complicación en ponernos los vestidos (ponerlo cremallera y listo) y justo cuando voy a darle un bocado a un crusanito va y pica el fotógrafo, total que no comí nada.
Estuvo haciendo las fotos a la familia en el comedor mientras yo esperaba en mi habitación (yo salía desde mi casa, no desde casa de mis padres porque quería hacerme fotos con mi querido gato), luego vino a la habitación y me estuvo haciendo muchas fotos y mi cuñado me leyó la poesía y me entrego el ramo, nos reímos un rato porque lo hizo con toques de humor para no tener tanta lloriquea.
Bajamos a la calle porque acabamos con tiempo y parte de la familia cogía el autocar debajo de mi casa, mi hermana me llevaba a mí y a mi padre en el coche tuneado, allí me esperaba más de la mitad de los invitados con el autocar, que ya se tenían que haber marchado para allí, pero esperaron que bajara para verme. También había muchas de mis vecinas y la mitad de la gente de la calle mirando que nervios pasé.
Total que nos marchamos todos para allí. La verdad es que pasó todo muy rápido. La ceremonia preciosa. La entrada del novio y cuando hice yo mi entrada me fijé solo en él, lo guapo que estaba, pero ya llegando al altar ya estaba mucha gente llorando y yo ya no me pude aguantar más y me puse a llorar también, pero de alegría y porque había mucha emoción acumulada. Todo salió genial, muchas miradas cómplices, risas, lágrimas y emoción. Una de mis hermanas nos dedicó una canción cantada a capela sin saberlo nosotros. Fue precioso y otra vez a llorar. Nos hicimos el reportaje de fotos mientras los invitados tomaban el aperitivo. Luego estuvimos un poquito con ellos y mientras se los llevaban al salón nosotros tomamos un poco aperitivo también.
Hicimos nuestra entrada y la gente acompañando con la música moviendo las servilletas y aplaudiendo. Toda la presentación de los platos, la música, la comida, todo fue estupendamente, a la gente le gustó todo y a nosotros también.
Incluso nos acompañó el tiempo, pero, sobre todo, me lo pasé genial y disfruté todo y mi marido también, aunque todo pasó rapidísimo. Hicimos nuestro baile muy nerviosos los dos pero todo salió muy bien. La verdad que ha sido uno de los mejores días de mi vida y volvería a repetir una y otra vez. Añadir como anécdota que a mi marido también se le rompió el traje. La mañana misma de la boda tuvo que ponerse a coser la costura del pantalón, otra anécdota más para contar para la posteridad, y ese ha sido un poco el resumen de mi gran boda, pasaron muchas más cosas pero se quedan para mi reserva.
Gracias a todos por estar ahí y a Bodas.net que me ha ayudado muchísimo en la organización y búsqueda de lo que me hacía falta. ¡Un saludo y nos vemos!
Servicios y Profesionales de la Boda de Ángel y Marta
Otras bodas en Can Oliver
Ver todas
Otras bodas en Barcelona
Ver todas
Inspírate con estas bodas
Deja tu comentario