La boda de Diego y Rebeca en Collado Villalba, Madrid
De noche Otoño Naranja
D&R
18 Oct, 2014El día de nuestra boda
Me casé hace un mes y aún lo recuerdo como si fuera ayer. Había estado toda la semana preparando cada detalle, y sólo quería que todo saliera perfecto y que la gente disfrutara tanto como nosotros.
El sitio elegido fue La Finca de Fuentepizarro, un lugar precioso a las afueras de Madrid, que además contaba con alojamiento para los invitados.
Llegué a mediodía (ya que la boda era de tarde) y mis damas de honor ya estaban allí. ¡Estaban más nerviosas que yo! Fue muy divertido pasar ese rato todas juntas, mientras se peinaban y maquillaban.
A las 17:30h empecé a vestirme y he de decir que no estaba nada nerviosa. Tenía muchas ganas de que llegara y de ver a todo el mundo. Tan sólo hubo un momento un poco tenso justo al llegar a la entrada de la finca, y es que descubrí que mi madre me había puesto el can-can al revés, y me pisaba el vestido por delante. Con un poco de gracia y ayuda del padrino conseguí llegar hasta el altar sin que se notara, así que todo quedó en una anécdota.
Seguir leyendo »Tuvimos mucha suerte porque hizo un día muy bueno, con sol, y la gente no pasó frio. El cóctel era en un claustro al aire libre, todo iluminado, y quedó espectacular. Fue el único momento en el que me agobié un poco, porque tenía tanta gente para saludar que no daba abasto, y a veces te da la sensación de que no puedes hacer caso a todos. Pero bueno, supongo que esto pasa en todas la bodas.
Durante el banquete los camareros y el metre estuvieron súper atentos a todo, y la comida fue increíble. Todo el mundo quedó muy contento, y nosotros también. En las mesas habíamos dejado unas tarjetas con dedicatorias personalizadas, que sorprendieron mucho a todos y les encantó.
El momento del baile fue un tanto peculiar: preparamos una coreografía tipo bollywood con los testigos y damas de honor, y el resto de los invitados no lo sabía. Fue muy divertido y a pesar de haber ensayado lo justo quedó muy bien, nos reímos mucho.
Un amigo nuestro nos dedicó una canción y puso el momento emotivo de la noche. Nunca lo olvidaremos.
Teníamos un photocall casero y pusimos una cámara polaroid instantánea para que los invitados pegaran sus fotos en un libro y nos las dedicaran. Se lo recomiendo a todo el mundo: a la gente le encantó y es un bonito recuerdo para los novios.
En fin, para mí fue un día muy especial: hubo risas y lágrimas de emoción a partes iguales, y todo salió perfecto.
Desde aquí quiero dar las gracias a la gente de Fuentepizarro por hacerlo todo tan fácil y estar pendientes de nosotros y de preparar todo lo que les pedimos, siempre con una amabilidad insuperable.
Gracias a nuestros amigos y familiares por compartir con nosotros ese día, y hacer posible la boda que queríamos.
Sin duda me volvería a casar mañana mismo.
Otras bodas en Madrid
Ver todas
Inspírate con estas bodas
Deja tu comentario