La boda de Carlos y Verónica en Encinas De Esgueva, Valladolid
Rústicas Verano Fucsia
C&V
16 Sep, 2017El día de nuestra boda
El día de la boda amanecí muy temprano para ir a peinarme y maquillarme a Peñafiel. Decidí ir sola porque así me relajaba más. Una vez en casa, llegaron los fotógrafos y fue la fotógrafa quien me visitó, mientras que mis padres se percataban de que faltaba el pantalón del traje del padrino. Entre tanto follón y nervios, yo estaba feliz y de lo más tranquila. Era mi día y quería disfrutarlo por encima de cualquier cosa material. A mi padre acabaron prestándole un traje, y al poco rato llegó el novio a la puerta de mi casa con todos los invitados y mis primos tocando con la dulzaina y la caja. Era el momento de salir.
Fue precioso encontrar a toda la gente que quieres junta a la puerta de tu casa, y frente a ellos mi futuro marido. Fuimos en "procesión" andando con la música por las calles del pueblo hasta la iglesia. Una vez allí, sobre las 12:45h, la ceremonia fue maravillosa, llena de música y emociones. A la salida de la iglesia descubrimos un super regalo: un tándem adornado y personalizado para nosotros. Representaba mucho, y como no, nos montamos. Hicimos unas cuantas fotos en el pueblo y desde ahí nos fuimos en coche a Roa, donde teníamos el cóctel y el banquete.
Seguir leyendo »A partir de aquí los novios nos dispusimos a olvidarnos de protocolos y nuestro único objetivo era disfrutar al máximo de cada momento. Creo que si estás pendiente de cada detalle te acabas perdiendo tu boda. Así que lo vivimos muy intensamente y no por eso dejó de salir todo perfecto. Teníamos contratada barra libre y fiesta hasta las 23:30h aproximadamente, y poco después volvimos todos en autobuses al pueblo para seguir en el castillo, donde habíamos preparado una segunda fiesta muy personal hasta las tantas: habíamos comprado nosotros las bebidas y comida para hacer recena, lo dejamos todo en mesas, siendo literalmente una barra libre; y aquí la decoración y la música también corrió por nuestra cuenta y manos, que nos llevó una intensa semana previa. También ayudó que los hermanos y amigos del novio eran todos dj y teníamos la fiesta asegurada. Esta segunda fiesta acabó a las 4:00h pero con el cansancio que llevábamos acumulado de la semana y el madrugón de las 7:00h, nosotros nos retiramos sobre las 2:30h.
Al día siguiente hicimos una “paellada” en el mismo castillo (sitio que nos ofrece siempre el ayuntamiento del pueblo para eventos) con los invitados más cercanos. Como conclusión, fueron tres días (porque ya el viernes empezó el jaleo) de lo más especiales junto al hombre de mi vida y toda la gente que queremos. Creo que no pudimos disfrutar más de cada momento y me hace feliz revivirlo.
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