La boda de Álvaro y Cristina en Dos Hermanas, Sevilla
Al aire libre Verano Blanco 2 profesionales
Á&C
03 Sep, 2016El día de nuestra boda
Nuestra boda fue en una hacienda preciosa en Dos Hermanas. Ya nos habíamos casado el día antes, así que allí hicimos el "paripé" de la ceremonia y el banquete. Intentamos hacer muchas cosas nosotros mismos: las invitaciones, el portaalianzas, el atrezzo del photocall, el photocall, las chapas, los paipais, los conos de arroz, los seating plan, las letras gigantes... Hasta el vestido me lo hicieron mi madre y mi suegra.
A decir verdad, no tuve ni un poco de nervios durante los meses antes de la boda, me daba un poco igual. Pero llegó la noche antes de la boda y.... ¡Pum! Ojos abiertos como platos, no pegué ojo en toda la noche.
Como la boda era por la tarde, me levanté pronto para hacerme las uñas y mi idea era dormir lo que me quedaba de mañana. ¡Ja! Imposible, así que mi preocupación era no aguantar bien toda la noche por el sueño tan tremendo que tenía…
La verdad es que pasé toda la mañana un poco agobiada, pero fue llegar la peluquera y se me quitó todo.
Del rato en mi casa me quedo con todo, pero sobre todo con los nervios de mi madre, que no era capaz de ponerme los botones del vestido que me habían hecho entre ella y mi suegra, y de la reacción de mis amigas al verme vestida de novia... No me esperaba que lloraran como lloraron.
Seguir leyendo »Creía que habíamos salido bien de tiempo, para llegar unos 10 min tarde, pero al final me tuvieron que esperar otros 10 más, qué le vamos a hacer.
No soy muy consciente del rato desde que llegué en el coche hasta que llegué al "altar", solo recuerdo que veía muchos colores y mucha gente sonriendo, pero era incapaz de ponerle cara a nadie, solo quería llegar donde estaba él para tranquilizarme del todo.
La ceremonia fue preciosa, la oficiaron dos amigos nuestros que lo hicieron genial y leyeron más personas: su hermano, que ni miró el papel (todavía no sabemos cómo fue capaz de decir todo lo que dijo sin mirar), una de mis amigas, que nos hizo llorar a todos, hasta a la fotógrafa, y otra amiga más que también lo hizo genial.
Cuando nos dimos cuenta ya se había terminado la ceremonia y no nos habíamos sentado en ningún momento, ni nos dimos cuenta. Y ahí fui consciente del calor que hacía. ¡dios mío qué barbaridad!, no sé cómo la gente aguantó.
Y ahora viene lo bueno... nosotros hacíamos aperitivo y cena en el exterior, pero la barra libre tenía que ser en una carpa, pues no funcionaba el aire acondicionado. Os podéis imaginar mi cara... Pero bueno, ahí ya me dije a mí misma que yo no podía hacer nada y me dediqué a disfrutar.
La hacienda estaba preciosa, las mesas impresionantes, la comida sin palabras... Disfrutamos muchísimo y la gente lo dio todo pese al calor que hacía en la barra libre (ah, y por si fuera poco, ¡nos llovió un poquito durante la cena!).
Con respecto a los detalles, nosotros no dimos regalo a los invitados, nuestro regalo fue una donación a una asociación de investigación de la epilepsia, así que hicimos unas tarjetitas explicando a dónde había ido el dinero de su regalo. A nuestros padres les regalamos una foto enmarcada de la preboda, a nuestros hermanos una taza con una frase molona, a mis abuelos un marco con una foto con cada uno de cuando yo era peque... Y a los oficiantes y testigos también les dimos un detallito. La mitad de mi ramo se la di a mi mejor amiga y a otra de ellas le di una réplica pequeña de mi ramo. Como no quería dejar a mis otras dos damas de honor sin ramo, ¡les regalé a cada una uno de chuches!
El momento que más nos tenía en vilo a Álvaro y a mí era la hora del baile, ya que ninguno de los dos tenemos mucho arte bailando. Bailamos "I don't wanna miss a thing" de Aerosmith y la idea era unir el final con una sevillana para empezar a animar a los invitados a bailar. Ni os cuento mejor lo que hizo el Dj, porque me vuelvo a enfadar.
Sin duda eso fue lo peor de nuestra boda, el Dj, mucho peor que el hecho de que se estropeara el aire acondicionado. Os recomiendo que le prestéis más atención a la elección del Dj de lo que yo lo hice, porque llegó a estropearme momentos muy importantes de la boda... Y lo peor es lo que vino después a la hora de pedir responsabilidades.
Y bueno... Esto es todo. El resultado fue una boda preciosa, mucho más de lo que me esperaba, en la que tanto familiares como amigos lo dieron absolutamente todo. Las fotos de nuestros maravillosos fotógrafos lo muestran claramente. Se pasó todo volando, lloró todo el mundo, comí muy poquito y bebí menos aun (esa es mi pena, ¡que no comí!). ¡Espero que os guste!
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