La boda de Aida y Javi en Corvera, Asturias
Modernas Primavera Morado
A&J
08 Jun, 2013El día de nuestra boda
La ceremonia
El día de nuestra boda todo salió perfecto, a pesar de lo mucho que llovió. A las 13:30 estaba todo preparado: en la parte de atrás del Hotel Zen Balagarés estaba montada una carpa donde un cuarteto de cuerda tocaba para avisar a los invitados de que el novio se acercaba. La novia, un poco más perezosa, llegó unos 10 minutos después. Estábamos tan nerviosos que ni siquiera oíamos, entre otras cosas, la obertura de la ópera Aida, un aria de Don Giovanni y otra de Le Nozze di Figaro.
El concejal de Corvera comenzó la ceremonia civil: rápido y con algún toque de humor para amenizar la lectura de tanto artículo legislativo. Por fin nos decimos el "sí, consiento", nos ponemos los anillos, nos damos un beso delante de amigos y familiares y brindamos con una copa de champán, mientras con nuestras miradas nos decíamos: por fin podemos disfrutar de nuestro día, después de tantos meses preparándolo todo, ¡ahora sólo queda disfrutar!
Seguir leyendo »Sesión de fotos
Tras la ceremonia, nosotros fuimos con Susana Ríos, nuestra fotógrafa, a hacer la sesión. Con el tiempo que hizo no tuvimos más remedio que quedarnos en el hotel, pero eso no fue ningún problema para la creatividad de la fotógrafa, toda una artista, sacó el mejor partido de la decoración del hotel y bueno, porqué no decirlo, de los novios ;)
Cóctel
Mientras tanto, los invitados pasaban a una antesala de generosas dimensiones, para disfrutar del cóctel. Gracias a que no nos fuimos muy lejos, pudimos tomar algún canapé de los que habíamos elegido durante la prueba del menú (en realidad, nos habían reservado una bandeja, pero al llegar al salón todo el mundo quería felicitarnos, besarnos, hacernos fotos... así que sólo pudimos probar alguno).
Os dejo los canapés que elegimos nosotros, aunque tienen muchísimos más, pero estos fueron los que más nos convencieron:
Atún teriyaki,
Pesto de rúcula y piñones
Pastel de pescado de roca con salsa tártara y encurtidos
Anchoas con pan dulce de escanda
Nuestro burrito
Tabla de quesos asturianos
Salmorejo
Croquetas de boletus
Milhojas de patata
Banquete
Un ratín después, con todo el mundo sentado en su mesa, llegamos los novios al banquete. El menú estuvo riquísimo, igual que el día de la prueba:
Entrante = Ensalada de bogavante, mozzarella, albahaca, brotes tiernos y vinagreta de su esencia
Pescado = Lubina con arroz cremoso de setas y parmesano
Sorbete = Manzana Sapphire
Carne = Solomillo relleno de queso cremoso, fresas y praliné de almendras
Postre = Bizcocho de queso
Todo salió perfecto, sin retrasos, quien quiso repetir pudo repetir, y quien no podía comer algo por ser alérgico también le pudimos ofrecer un menú alternativo (que ya teníamos preparado, claro). Todo el mundo quedó encantado.
Después de la gran fartura tocaba bailar, pero antes, novios y madrina deben repartir los detallinos o recuerdos de la boda. En nuestro caso, todo fueron productos asturianos: de parte de la novia, mermeladas de diferentes sabores, de parte del novio mini-botellinas de sidra (todo esto de la tienda TuBoda de Oviedo) y la madrina bombones con nuestros nombres y fecha de la boda, de Rivero.
Baile
Tengo que admitir que yo estaba muy nerviosa, porque no sé bailar, no suelo ir con tacones, mucho menos con falda (y aún menos de esas dimensiones noviescas), así que os podréis imaginar cuál era la peor de mis pesadillas... Por esa razón, y porque el novio tampoco es un Travolta, habíamos tomado dos lecciones de baile para elegir una de nuestras canciones y poder bailarla de una forma medianamente decente. Nuestra canción fue "Wonderwall" de Ryan Adams, lenta y romántica. Hicimos un pase muy sencillito, tanto que nadie se percató de nuestros grandes esfuerzos por hacerlo bien. De todas formas, nosotros disfrutamos ese momento al máximo, muy en contra de lo que pudiéramos habernos imaginado antes. Habíamos dicho a familiares y amigos cercanos que por favor bailaren al poco de empezar nosotros. Cuando nos dimos cuenta, el DJ de Bodas y Eventos Asturias había puesto unas luces muy chulas dando un toque muy íntimo a la pista, donde habían aparecido bailando distintas parejas. Fue un momento inolvidable, ¡quién lo diría!
Durante el baile hubo algunas sorpresas. Por un lado, un amigo nuestro es mago, El Ilusionista, y realizó un número de casi media hora. Estuvo genial: los niños y los no tan niños lo pasaron bomba. Después, la fotógrafa proyectó las fotos de los preparativos (maquillándose novia, madre y hermana, vistiéndose el novio). Estuvo muy chulo, fue emocionante ver todos esos momentos tan cargadísimos de nerviosismo y tensión contenida después de tan solo unas horas y ya recordarlo con cariño.
Además, la madre del novio nos regaló un concierto de una banda asturiana en toda regla. De hecho la banda de gaitas de Corvera, con tambores incluidos, apareció en la sala del banquete-pista de baile. Tocaron unas cuantas canciones típicas, lo cual hizo emocionarse a más de uno, y no solo asturianos.
Cena
Después de tanta emoción, y a pesar de todo lo que habíamos comido, empezaba a entrar el hambre. Sobre las 22h comenzamos a disfrutar de la cena. Como nos encanta la comida asiática, no pudimos resistirnos a contratar el servicio de Kaisen, que nos trajeron desde Oviedo un par de bandejas llenas de Sushi listo para engullir. Riquísimo. Por parte del hotel también habíamos pedido que pusieran canapés, dulces y salados, para los que tuvieran el gusto más tradicional. Pero la estrella de la noche fue sin duda la fuente de chocolate de Bodas y Eventos Asturias, que mucha gente no había visto nada parecido en su vida (en lo que nos incluimos los novios también). Así que fue todo un éxito. Cada vez que veo a mis abuelas, me la recuerdan como si hubiera sido el acontecimiento del siglo. Había todo tipo de frutas, incluso fresas. Los chicos que la montaron ayudaban también a la gente a usar la fuente, porque todo tiene su arte y hay que respetarlo y aprenderlo.
Discoteca
Para terminar la noche, nos pasamos a la discoteca. A partir de las 23h se fueron la mayoría de invitados (los mayores, familias con niños y los poco fiesteros), en un autobús de Alsa que llegó puntual por la mañana y por la noche. En la discoteca también había barra libre, aunque a nosotros nos lo tarificaban diferente (en el banquete había un precio base por persona, pero puedes elegir cuánto quieres esa tarifa o que cobren por cada copa que se pide, es cuestión de hacer números y conocer bien a los invitados). La discoteca fue la parte que más gustó a nuestros amigos y demás gente joven. Ahí pudieron desfasar lo que quisieron. Una pena que todo lo bueno se termina, porque a las 2 y media habíamos pedido al autobús de Alsa que viniera a recoger a la gente para ir a Oviedo. Nos quedamos con ganas de más fiesta, pero en realidad creemos que estuvo bien así, porque si se hubiera alargado más igual la gente desfasaba demasiado y de esta manera se nos queda un recuerdo muy bueno.
Hotel
Por habernos casado ahí, esa noche pudimos disfrutar de una suite nupcial y al día siguiente desayuno y late-chekOut. Nuestra familia pudo ir con un precio especial también, pero nosotros nos beneficiamos de un regalo del hotel: fuimos al Spa después de desayunar, lo cual nos vino de perlas para rematar un fin de semana de boda bien completo.
Otras bodas en Asturias
Ver todas
La Hacienda de La Llorea Golf
Puebloastur
Palacio de Villabona - Jardines del Llar
Inspírate con estas bodas
1 comentario
Deja tu comentario