La boda de Robert y Neus en Barcelona, Barcelona
Elegantes Invierno Dorado
R&N
22 Nov, 2014El día de nuestra boda
Creo que soy de las pocas novias que puede decir que ese día estaba súper tranquila. Me habían comentado tanto que de los nervios no recordaría nada y que se me pasaría el día volando, así que me propuse poder disfrutar y vivir cada momento de la boda. Y así fue.
Desde un primer momento decidimos celebrar una boda íntima, con los invitados justos para poder disfrutar con cada uno y poder estar por ellos de una forma más personalizada. Fuimos 40 en total y conseguimos nuestro propósito: una boda familiar, una boda preciosa.
Empezamos el día con un madrugón importante, cosa que hizo que me preocupara por las temidas ojeras en las fotos, pero gracias a una maquilladora estupenda no solo hizo que desaparecieran sino que consiguió que me sintiera especial con un look romántico precioso.
Nos casamos en el Saló de Cent de Barcelona, un sitio espectacular que consigue que te sientas como alguien importante. Tras finalizar la ceremonia encontramos por casualidad un parque en lo alto de Montjuic en el que conseguimos unas fotos increíbles con unos paisajes de ensueño.
Seguir leyendo »El banquete lo celebramos en el HCC Montblanc, muy cerca del lugar de la ceremonia, cosa que facilitó el desplazamiento de los invitados ya que la mayoría pudieron ir andando. La organización del hotel fue increíble en todo momento, lo tenían todo pensado y no ponían ningún problema si la cosa se atrasaba o algo variaba (que siempre puede pasar). El trato con el personal del hotel inmejorable. Lo cierto es que quedamos encantados y consiguieron que nos despreocupáramos de todo el tema relacionado con el banquete.
Fue una boda perfecta, no falló nada, aunque tampoco nos preocupaba que eso pudiera pasar, quizás por eso pudimos disfrutar en todo momento de los pequeños detalles durante el día.
Nuestro viaje de bodas fue de ensueño. Ya que nos casábamos en invierno quisimos ir unos días a Nuevo York, donde viven la Navidad de una forma intensa y espectacular. Fue como mágico poder estar en esa ciudad más de una semana disfrutando de la nieve, las tiendas, las luces, el ambiente… ¡Lo vivías todo! Y después de Nueva York, a descansar un poco del estrés de la boda y el tute de la ciudad en Riviera Maya. Nos hizo un tiempo genial, ¡¡¡pero qué suerte tuvimos con todo!!! Allí realmente nos dedicamos a descansar, desconectar de todo y ponernos súper morenos. Fue un viaje increíble, precioso y sumamente vital para recargar las pilas de todo lo que supuso estar año y medio preparando nuestra boda. Desconexión total.
Ahora que puedo dedicar un tiempo a recordar cómo vivimos nuestra boda puedo decir que lo más importante fue conseguir no estar nerviosa. Sé que es difícil y para algunas es algo imposible, pero si se hace un pequeño esfuerzo conseguiremos no sólo disfrutar muchísimo más durante ese día sino poder recordar al máximo detalle todo lo que pasó durante la boda. Ese sería el único consejo que daría a las futuras novias. Se consigue, os lo aseguro y tendréis muchísimos recuerdos para el futuro. Y sobre todo positivismo. Intentad ver las cosas de manera optimista, no seáis las típicas novias histéricas que se pasan el día de su boda protestando por algo que no ha salido como esperaban, no vayáis con la idea de que algo puede salir mal porque quizás sale todo perfecto.
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