La boda de Juampe y Isabel en Pinilla Del Valle, Madrid
En el campo Verano Azul
J&I
01 Jul, 2017El día de nuestra boda
Había sido una semana intensa de trabajo y de nervios, pero de repente, todo se paralizó y empecé a estar tranquila, ya me daba igual si llovía, si hacía frío, todo, sobre el tiempo era imposible hacer nada, así que el 30 echamos un último vistazo al tiempo, después de dejar las cosas en el restaurante y ver que estaba lloviendo y hacían unos 13 grados, sí, increíble esa temperatura en esas fechas, salimos corriendo a comprarles otra ropa a los peques, tenemos una nena y un nene, porque iba a hacer fresco, así que cambio de planes a última hora. Eran las 9 de la noche y seguíamos buscando zapatos para la niña, finalmente lo di por perdido.
El día 1, abrí los ojos como a las 6:30 miré el móvil y tenía varios mensajes diciéndome que abriera la ventana, lo hice y cuál fue mi sorpresa, había un sol radiante y la temperatura había subido algo, lo suficiente para no pasar frío.
Bajé a desayunar y mientras lo hacía, decidí poner el lavavajillas, ¡error! Le eché unas gotas de Fairy. Se nos había olvidado comprar las pastillas, y vaya la que lie, espuma por todos lados, yo solo pensaba que no me iba a dar tiempo a sacar toda esa espuma antes de bajar a hacerme la manicura. Por suerte dejó de salir espuma y me calmé, veía mi cocina inundada.
Seguir leyendo »A las 10 había recogido a mi madre y a mi peque y estábamos haciéndonos manos y pies, a las 12 habíamos terminado y también había encontrado los zapatos de la peque y medias, genial, una cosa menos.
Subimos corriendo a dejar a la enana, recoger a mi hermana para ir a la peluquería, ahora ya sí, que sí era yo la novia, me faltaban menos de seis horas para dar el sí, mi madre estaba atacada porque yo iba en plan relax, no entendía que estuviera tan tranquila, pero me duró poco, en la “pelu” todo iba con retraso, no me cogieron hasta la 1 y empecé a ponerme histérica, la floristería cerraba en una hora, por suerte, estaba justo debajo de la peluquería, bajé a pagar antes de que me empezaran a peinar, me enseñaron el ramo y me puse a llorar como una tonta, no me lo esperaba tan bonito y tan como lo había pedido. Me pasé todo el rato diciendo lo bonito que era mi ramo, cuando por fin terminaron con todas, recogí el coche que se lo había dejado a mi marido, nos fuimos a comer y de repente miro el reloj y son las 4:15 en 20 minutos estaba en fotógrafo en casa y yo sin maquillar, en bata por casa y corriendo como una loca con una pizza en la mano, de repente mi madre y mi hermana me sacan un precioso ramo en tonos naranjas con mis flores preferidas y una carta escrita a mano por mi futuro marido y una foto de él de pequeño, se me saltaron las lágrimas, me emocioné mucho.
Logré maquillarme en tiempo récord, y dejar arreglada a mi hermana, empezaron fotos y más fotos, momentos de risa y muchos nervios, tantos que se nos olvidó hacer fotos con los dos peques juntos, solo llegó a salir la niña, mi madre me ayudó a vestirme a las 5:35 empiezan a llegar mensajes de que el autobús no podía esperar más al resto de gente, pero mis padres y amigos, que nos habíamos reunido en casa de mis padres, llegaron unos minutos más tarde, ahora solo faltaba subirme al coche y emprender el camino, por delante teníamos unos 45 minutos de trayecto, subimos al coche, ese era mi algo azul, el coche de mi mejor amiga, que hasta última hora no supimos si vendría o no, porque salía de cuentas el día 2/7, y allí estaba siendo testigo de uno de los momentos más importantes de nuestra vida.
Mientras, mi futuro marido me mandaba mensajes y pistas, el primero fue con una foto de un cielo completamente despejado y con sol, luego un reloj, yo envié una parte de mi ramo, bromas con mis amigos. Más mensajes y el camino se hizo tan corto, que llegué antes que el autobús y tuvimos que escondernos hasta que bajaran todos y fueran hacia el lugar de la ceremonia, mi fotógrafo se partía de la risa porque decía que era la primera novia que conocía que llegaba antes que los invitados.
Aprovechamos ese dato para hacernos fotos las tres amigas, y de repente, recibo el ok, me dejan en la puerta al camino de la ceremonia, nervios, risas, más nervios, pero ya empieza todo, ahora sí.
Agarro a mis padres del brazo y delante va con los anillos mi pequeña, el enano entró con el papá y los abuelos unos minutos antes. El camino hasta las sillas se me hace eterno, al fin, llega la curva y ahí está mi chico, esperándome con una sonrisa, todos nuestros invitados de pie aplaudiendo, veo caras, pero solo me centro en una, la de él, nos abrazamos, nos emocionamos, nos decimos lo guapos que estamos y vuelvo a llorar, no me lo esperaba tan guapo y tan nervioso.
La ceremonia es amena, íntima y muy personal, nos leen una amiga y mi hermana, nos emocionamos y los invitados también, de repente, pido mi móvil y leo mis votos, los había escrito hacía meses y se me había olvidado pasarlos a papel, menos mal que me llevé el móvil:
Y pensar que todo comenzó con una simple broma, con ese vamos ahora pero a cambio me invitas a una Coca-Cola, no te invito a comer, ¿te acuerdas? De repente una proposición a Menorca, dije si sin pensarlo dos veces, un poco de mi postre y comenzó una aventura que ninguno de los dos esperaba que terminara así. Aquel 14 de marzo hiciste tu mejor rescate, nunca olvidaré ese día en que me di cuenta de que no quería que fueras uno más, quería que fueras mi Más y mi todo, porque hemos vivido de todo, desde celos, viajes, pérdidas, una nueva vida, mucho estrés y más sueño que todo lo anterior, ha habido veces que dudábamos de todo y siempre, siempre ha vencido el amor que nos tenemos. Hemos construido una gran familia y te quiero con todo.
Quiero que me digas que ves, ahora ya sí ronco. Que me dejes la leche vacía en la nevera y los pantalones en el suelo, y regañarte por ello. Quiero esas notas sorpresa en casa siempre. Quiero seguir peleándonos porque eres un goloso y no nos dejas nada.
Quiero darme la vuelta en la cama y tocarte, que me regañes por pegarte los pies helados.
Quiero que nos sentemos juntos en el sofá siempre. Quiero que te piques por quién hace las mejores fotos. Quiero y te quiero, porque eres la persona que llenó mi vida sin pretender nada porque me das todo y espero dártelo todo siempre.
Me costó mucho porque según leía me acordaba de todo lo que iba diciendo, mi chico se emocionaba más y empezó a llorar, en un momento me giré y vi a todos con pañuelo en la mano, eso fue lo bueno de ser pocos, todos conocían nuestra historia y han vivido nuestros sueños.
Realizamos la ceremonia de las velas y dimos el Sí, quiero, alto y claro.
Besos, firmas y paseíllo de pétalos secos que llenaron de color ese momento.
Besos, felicitaciones, abrazos, fotos y momentos únicos que para nosotros quedan como los mejores.
La cena y cóctel fueron perfectos, todo riquísimo, decorado con mucho gusto y los objetos que les llevamos para ese día. Nos sorprendió todo a mejor.
Bailes en medio de la cena para sorpresa de todos, pusimos mesas musicales y fue un acierto, la gente disfrutó muchísimo.
Los regalos encantaron y mereció la pena todo el tiempo invertido en ellos y decoración, porque la gente quedó alucinada.
El baile fue casi casi como esperábamos, íbamos a abrirlo con la canción de Dirty dancing, mi marido con la niña y yo con el niño, pero se quedó dormidito y lo abrimos nosotros y de repente, salió la peque a bailar y yo me retiré, porque era el momento de ellos dos, mi marido y ella disfrutaron muchísimo de ese momento y ese salto, la gente alucinó con ellos, nadie esperaba un baile tan diferente.
La barra libre fue rodada y volvimos a Colmenar sobre las 4, pero mi marido estaba tan animado que dijo que nos íbamos de fiesta, así que la recogida fue a las 6 de la mañana, con el vestido arrastrando por el suelo y negro, señal de que se vivió al máximo.
Nos pasamos una hora reviviendo ese momento, antes de dormirnos, fue todo tan especial que queríamos que no acabara, mi marido se durmió diciendo que si lo llega a saber la hace al mediodía para haber estado más tiempo, y eso que para ambos era nuestra segunda boda, pero sin duda fue simplemente especial.
Gracias a mi fotógrafo, Adrián Arteche de Through the glass por dejarnos el mejor recuerdo, a Lola, Paco, Olga, Luis y Cía de El Corralón del Embalse por hacer este día tan especial y sobre todo gracias a nuestros invitados por vivir tan intensamente ese día con nosotros.
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