La boda de Borja y Sara en Pedrezuela, Madrid
Al aire libre Verano Morado
B&S
08 Ago, 2015El día de nuestra boda
¡Hola a todas!
Un mes después de nuestra fantástica boda me animó a escribiros y contaros un poquito sobre ese día tan especial. Deciros que sin duda es un día para disfrutarlo así que os animo a que dejéis fuera los nervios (sé que es difícil decirlo) e intentar disfrutarlo al máximo.
La mañana del sábado de mi boda pasó muy rápido, sé que me levanté a las 9.30 horas, desayuné tranquilamente y empecé a preparar cosas con mi madre. En general no estaba nerviosa, es más, estaba deseando que empezara ya para poder ver a todo el mundo.
Empezó a venir gente a casa de mis padres, que si la peluquera, mi hermano y su novia, mi amiga Nuria...empezaba a parecer real...
Cuando estábamos listas para salir, vino mi suegro junto con mi cuñada, a recogernos a mi padre y a mí, y salimos hacia la Iglesia.
Nada más salir del coche y ver a mi mejor amiga, empecé a ponerme muy nerviosa. Me ayudaron con la cola ella y mi cuñada y una vez respiré profundo, entré a la Iglesia del brazo de mi padre y al ritmo del Canon de Pachelbel.
Seguir leyendo »Fue muy emocionante ver a todos, sonriendo, diciéndonos cosas, emocionados, algunos incluso con la lagrimilla colgando. Y no fue hasta llegar al altar y ver a mi chico cuando estallé en lágrimas. Estaba tan guapo. Un tanto nervioso me dijo: ¡qué guapa estás! pero yo de los nervios no logré decirle nada, hasta un rato después.
Una vez salimos de la Iglesia, ya pudimos respirar tranquilos: 'Ahora sí, empezaba lo bueno'.
Fuimos un ratito a hacer fotos a una parte de campo que había cerca y después directos a la finca, ¡no queríamos perdernos nada! Allí nos recibían de nuevo todos los amigos y familiares. Y disfrutamos del cóctel con ellos, salvo un ratin que nos escapamos a sacar algunas fotos. Después la entrada al salón fue muy divertida. Les dimos una sorpresa a todos los invitados con un baile de Elvis Presley.
La cena transcurrió entre bailes. Todas las mesas tenían el nombre de una canción. El Dj cuando todos se habían sentado, les informó a todos que cuando sonara la canción que les había tocado, tenían que bailarla para los novios. Total, aquello fue un cachondeo padre. Acabó siendo una conga con todos los invitados revueltos. Borja y yo no paramos en toda la cena, a cada canción nos levantábamos para bailarla con la gente. ¡Fue super divertido!
Después llegó nuestro baile 'colgaos'. Muy romántico a la luz de las estrellas. Pero lo mejor, venía justo después! Nuestros amigos se habían currado un flashmob con la canción Marry you de Bruno Mars. Nos quedamos alucinados con ellos. ¡Sobre todo por los chicos que nos sorprendió su capacidad de coordinación! Fue genial, sin duda, se lo agradeceré siempre.
La noche iba llegando a su fin, y me daba mucha pena. Había pasado todo muy rápido, casi no me había dado cuenta. Pero lo que sabíamos era que lo habíamos disfrutado. Habíamos disfrutado de cada invitado, de cada mirada cómplice, de cada sonrisa, de cada beso. Sin duda, un día para recordarlo, el mejor de nuestras vidas.
Otras bodas en Madrid
Ver todas
Inspírate con estas bodas
Deja tu comentario