Daicar Estudio

Quizá os encontréis en una encrucijada barajando ideas originales de boda relativas a la ubicación deseada, sobre todo si al enviar las invitaciones de boda os dais cuenta de que muchos de los asistentes tendrán que desplazarse de población o, incluso, de país. ¿O todos los invitados viven en vuestra misma ciudad, donde tenéis previsto pasar por al altar y celebrarlo a continuación? En cualquiera de estos supuestos –y en muchos más–, los hoteles urbanos serán un excelente enclave y una fantástica elección, pues ofrecen servicios exclusivos y ponen a vuestra disposición numerosas facilidades para que no tengáis que preocuparos más que de vosotros mismos: las pruebas del vestido de novia, la elección del traje… ¡Desearéis no abandonar nunca el hotel!

1. Comodidad para todos

Independientemente del lugar de la ceremonia, muchos novios se desplazan a hoteles de su ciudad para prepararse para el día B, ya que las habitaciones despejadas son un sitio perfecto para la sesión de fotos previa al enlace. Allí se toman las primeras instantáneas del novio con su traje de Hugo Boss y su peinado impecable, y es donde los estilistas se desplazarán para elaborar la trenza para boda a la novia y maquillarla delicadamente, antes de que se enfunde su fantástico vestido de novia de corte imperio.

Además de vuestra comodidad en ese sentido, los invitados estarán encantados con la elección, ya que podrán beber alcohol sin preocuparse de la vuelta a casa. Y si algunos se han tenido que desplazar para la ocasión, dispondrán de un espacio propio donde cambiarse tranquilamente de ropa, dejar los chales de fiesta y descansar hasta el día siguiente.

David Morales

2. Ubicación excelente

Vuestros invitados también agradecerán que la boda se celebre en la ciudad, particularmente si deben viajar, por la conectividad de transportes directos a su disposición. Los hoteles urbanos suelen contar con una accesibilidad inmejorable, rematada por la disponibilidad de plazas de garaje para una mayor libertad de movimientos. Asimismo, puede que algunos invitados deseen quedarse a hacer turismo en la ciudad. En ese caso, podrán alargar su estancia en el mismo hotel y visitar todo aquello que deseen.

3. Exterior o interior

Si os preocupa el clima cambiante, los hoteles urbanos son una opción estupenda para desarrollar las ideas divertidas para la boda sin mirar hacia el cielo cada dos por tres. Buscad uno con exteriores preciosos: piscina, zona chill out, azotea... Allí podrá instalarse una banda de música en vivo y conseguiréis un ambiente delicioso. Y si el tiempo obliga a cubrirse, también dispondréis de salones con capacidad para todos los comensales, así como de discoteca para que mantengáis la calidad de la celebración planeada y podáis alargar la fiesta hasta que el cuerpo aguante.

El Creador de Recuerdos

4. Profesionales expertos

Es habitual que los grandes hoteles cuenten con un departamento exclusivo para bodas. Los wedding planners se ocuparán de hacer realidad todos vuestros deseos: las ideas para photocall, las flores, la disposición de las mesas... Entre los servicios que ofertan destaca la excelente calidad de los chefs urbanitas, que en su gastronomía mezclan recetas tradicionales con ese toque de innovación extraordinario.

5. ¡Todo en uno!

Asimismo, es posible encontrar hoteles urbanos que ofertan la ceremonia civil y la celebración de la boda. Esta opción supondrá el máximo de tranquilidad para vosotros y todos los asistentes, pues no será necesario realizar ningún tipo de desplazamiento y podréis disfrutar del día tan especial en la mejor de las compañías desde el primer momento.

Pedro Zamorano

6. Decoración adaptable a vosotros

Una ventaja innegable de los hoteles urbanos es que, entre su diversidad de estilos, podréis encontrar el que buscáis para la boda. Los hay más vanguardistas y modernos, ideales para los novios cosmopolitas; o con interiorismos señoriales para las parejas que prefieran la elegancia pura de una ambientación más tradicional. También podéis dar con una sala neutra sobre la que emplearse a fondo con las ideas de decoración para la boda, representando una temática en particular o personalizando los elementos de manera especial.

7. Ahorro en varias partidas

Además de reducir el coste del transporte, existen paquetes de bodas donde los hoteles suelen hacer precio de grupo a partir de cierto número de huéspedes. Es costumbre, además, que regalen a los novios la suite nupcial: una estancia maravillosa para la primera noche de casados.

Hotel Eurostars Fuerte de la Concepción

8. Vistas de ensueño

Las ciudades de interior ofrecen un espectáculo que integra los contornos naturales con las construcciones humanas más antiguas y más recientes. Mirar desde las alturas el conglomerado de materiales, rematado por puntas de iglesias y catedrales, es siempre un espectáculo. Las ciudades costeras, en cambio, harán que os deleitéis con las vistas sobre la inmensidad del mar. ¡Aunque también lo podéis tener todo al mismo tiempo! ¿Qué más se puede pedir?

W Barcelona

Si elegís un hotel urbano para el día B, ya podéis despreocuparos del resto. Pensad en otras cosas, como los detalles de boda que repartiréis entre los invitados tras cortar la tarta o las canciones de boda que sonarán en los momentos clave. ¡A disfrutar!