Finca Bauskain

Del mismo modo que el ramo de novia pondrá el broche de oro a ese precioso vestido, los pequeños detalles marcarán la diferencia en vuestro escenario nupcial. De hecho, las distintas ideas originales para bodas que han aparecido en los últimos años –y que han conquistado el corazón de los novios y de quienes reciben sus invitaciones de boda– se caracterizan por su gran personalidad. Y entre todas ellas, cómo no, se encuentra la decoración de las mesas del banquete. 

Una de las ideas de decoración para bodas que dará ese toque distintivo al escenario nupcial es, sin duda, la forma en la que nombraréis las mesas de vuestro banquete nupcial. Sí, nos referimos al seating plan y a sus correspondientes meseros. Y es que, mientras algunas parejas se decantan por hacerlo de la manera tradicional, con números, otras –amantes de lo íntimo y de lo diferente, y enamorados de lo último en vestidos de novia vintage y en trajes coloridos y fuera de lo común– optan por dar a sus mesas un nombre muy concreto. Pueden ser nombres de flores, de ciudades que han visitado, de sus personajes de dibujos animados preferidos...

¿Y vosotros? ¿Tenéis una idea clara sobre este tema? Si no es así y todavía os debatís entre numerar o nombrar las mesas de vuestra romántica jornada... ¡tomad nota! A continuación os mostramos los pros y los contras de ambas opciones para que descubráis cuál de ellas encaja mejor con vosotros. ¿Preparados?

Con números

Jardín de Madera

Pros

  • 1. Tradición no está reñida con originalidad. El hecho de que os decantéis por la forma tradicional, numerar vuestras mesas, no significará que no podáis hacerlo de forma creativa. Es como si os decidís por unas clásicas invitaciones de boda caseras. ¿Quién dice que no pueden contener vuestra esencia más personal y única? Para vuestros meseros, buscad diseños coloridos, temáticos, atrevidos o, incluso, handmade. Marcad la diferencia dándole forma y vida a cada uno de los números que presidan las mesas del banquete nupcial, ya sea por el color o la forma de su diseño o por su presentación. Conseguid un resultado de 10 a partir de la idea, en apariencia, más común.
  • 2. La opción más sencilla y comprensible. Sin duda, numerar las mesas del banquete será la opción más sencilla para vosotros, pero también para los invitados. Indicándoles el número de la mesa que les corresponde en el seating plan, vuestros seres queridos sabrán rápidamente donde deben sentarse. Nombrando vuestras mesas, por lo contrario, puede que los invitados se sientan algo confundidos. Si no queréis arriesgaros, ¡apostad siempre por la primera opción!
  • 3. Enlace clásico. Si os decidís por una boda tradicional, sin duda, numerar las mesas del banquete seguirá ese línea de estilo. Junto a un vestido de novia de corte princesa, un traje clásico y una decoración envuelta en blancos y tonos nude, los números en las mesas de vuestro banquete pondrán el broche de oro al escenario nupcial. 
  • 4. Ahorro de tiempo. Encontraréis un sinfín de empresas especializadas que os ofrecerán los números de vuestras mesas ya elaborados... ¡y de la forma más origina! En cartón, en botellitas de cristal, en telas, en marcos... La compra de estos números, sin duda, os ahorrará algo de tiempo que podréis invertir en otras cosas. 

Eva Marco

Contras

  • 1. Un clásico quizá demasiado clásico. Es así. Numerar las mesas del banquete tendrá muchas ventajas, pero lo cierto es que no deja de ser un clásico que quizá no os convenza del todo. Si apostáis por un "sí, quiero" fuera de lo común, encontraréis otras opciones que os llamarán más la atención

Con nombres

Lovely Rice

Pros

  • 1. ¿Novios creativos? Así como los números serán la mejor opción para una celebración clásica, poner nombre a las mesas de vuestro banquete será la elección más indicada si apostáis por un "sí, quiero" diferente. ¿Amantes de un outfit nupcial fuera de lo común, de los detalles originales para bodas más sorprendentes y de una decoración completamente personalizada? No lo dudéis, los títulos de vuestras canciones favoritas, las frases de los libros más clásicos o el nombre de las películas de esos domingos tan especiales pondrán el broche de oro a unas mesas de banquete llenas de personalidad.
  • 2. Boda personalizada. Más clásicos o menos clásicos, lo cierto es que cada vez son más los novios que se decantan por vestir de personalidad su "sí, quiero". Y, en este sentido, nombrar las mesas del banquete será la mejor opción. Se trata de un pequeño detalle que aportará un toque actual y diferente al gran día.

10 D'Abril

Contras

  • 1. Tiempo y dedicación. Como es lógico, si os decidís por poner un nombre diferente a todas las mesas del banquete será porque queréis que tengan algo especial y distintivo. Solo por ello, deberéis dedicarle un esfuerzo y dedicación que quizá podríais haber invertido en otras cosas.
  • 2. Más complicado para vuestros invitados. Así como los números reflejarán claridad, nombrar las mesas quizá dificulte la tarea a vuestros invitados a la hora de encontrar su correspondiente asiento. Si celebráis una gran boda, puede generarse algo de caos en la entrada al salón. Por ello, será mejor que penséis en nombres fáciles y cortos. Por otro lado, lo indicado será que los meseros estén escritos de forma clara, y en letras grandes y legibles a simple vista. 

Como veis, tanto poner nombres como números en vuestras mesas tiene sus respectivos pros y contras... y vosotros tenéis la última palabra. Y es que del mismo modo que no pararéis hasta encontrar ese vestido de novia ideal o ese traje de ensueño, en los pequeños detalles de vuestra boda deberéis ser igual de exigentes. Pues, ¿qué mejor que vestir vuestro escenario tal y como deseáis? Sea cual sea la decisión que toméis, debéis tener algo claro: vuestros familiares y amigos, impecables con sus vestidos de fiesta, se llevarán siempre la mejor de las impresiones. Porque, como siempre decimos, en los pequeños detalles reside la auténtica belleza.