Durante los preparativos nupciales tendrás que escoger las mejores ideas originales para bodas, decidir cuál de los muchas opciones en detalles de boda resulta más práctica para vuestros seres queridos, enviar las invitaciones de boda... Pero también necesitarás algunos momentos que te permitan cargar las pilas, relajarte y divertirte. Y entre todos ellos hay uno que muchas novias esperan con ilusión: la despedida de soltera. Será inolvidable y ese es sin duda su principal objetivo, pero hay algunas cosas que nunca está de más saber y que te queremos recordar.

¿Quién la organiza?

Por lo general, son las mejores amigas de la novia y las damas de honor (que suelen coincidir) las encargadas de organizar la despedida de soltera, así como las familiares de su círculo más cercano: hermanas, primas, cuñadas... Es decir, que más allá de preocuparse por escoger entre un vestido de fiesta largo o corto en función de la hora del día en la que os vayáis a dar el "sí, quiero", deberán tener claro que la organización de la despedida recae en ellas.

¿Con cuánta antelación hay que empezar?

Se recomienda hacerlo con bastante antelación, aunque todo depende del tipo de despedida que se quiera preparar. Y es que no será lo mismo organizar una cena de chicas que un día todas juntas o, incluso, que un fin de semana, ya que habrá que reservar desplazamientos, contratar alojamiento... Antes de decidirse por una opción u otra, y más allá de los gustos y deseos personales de cada una, es importante pensar cómo le gustaría a la novia que fuera su despedida de soltera. ¡Ella es la protagonista!

¿Cuándo hacerla?

Siempre que sea posible, lo ideal es hacerla uno o dos meses antes de la boda, porque la novia ya tendrá entonces cerradas las partidas importantes del enlace, como la de las ideas de decoración para la boda, y solo le faltará ultimar detalles. Aunque, de nuevo, habrá que tener en cuenta cómo será la despedida, pues no es lo mismo salir a cenar e ir de fiesta, que destinar un fin de semana a estar todas juntas. E importante también: si se trata de una escapada de varios días hay que asegurarse de que no sea un puente o alguna fecha señalada que podría hacer que algunas de las invitadas finalmente no pudieran asistir.

¿A quién invitar?

Lo ideal es que la propia novia diga a quién quiere tener a su lado en una celebración tan especial. Por lo general suelen ser las amigas íntimas, las compañeras top de trabajo y, lógicamente, las familiares más cercanas. Así que, si la despedida será sorpresa, no podrá faltar ninguna de ellas. Lo que sí es importante es asegurarse de que todas ellas han recibido su correspondiente invitación de boda 2020. ¿Por qué? Porque resultaría descortés y poco apropiado invitarlas a la despedida y no a la boda.

¿Cómo se organiza la comunicación?

Lo más fácil y cómodo es hacerlo a través de las redes sociales. Por ejemplo, creando un grupo de Whatsapp en el que, lógicamente, no estará la novia. De este modo habrá privacidad y se podrán enviar mensajes instantáneos con audios, fotos, vídeos o enlaces de propuestas. Es más cómodo que una cadena de correos electrónicos, por ejemplo. También se pueden hacer reuniones virtuales de forma puntual a través de los diferentes programas o plataformas existentes.

¿Cómo ponerse de acuerdo?

Una vez que definido el canal de comunicación, se trata de empezar a barajar ideas. Hay que pensar en la duración de la despedida: unas horas, un día o unos días; en si implica algún tipo de desplazamiento de la ciudad o municipio donde reside la mayoría... Para hacerlo más sencillo, lo ideal es que la hermana o la mejor amiga de la novia, por ejemplo, asuma las funciones de liderazgo. No se trata de imponer su criterio, sino de agilizar las gestiones. Y, en caso de duda, lo mejor es votar y que gane la mayoría.

¿Qué plan escoger?

Como decíamos al inicio, sea el que sea es básico que se ajuste a los gustos y a la personalidad de la mujer que, en breve, avanzará hacia el altar luciendo su vestido de novia 2021. Se puede organizar un plan tranquilo, como una beauty session en un spa; se puede ir a lo viajero, apostando por un fin de semana en una casa rural o haciendo una escapadita nacional o a algún país vecino; se puede preparar una experiencia intrépida que implique practicar algún deporte de aventura, tipo kayak o salto en paracaídas; se puede optar por o algo divertido como una fiesta loca, más habitual, o se puede decidir ir simplemente juntas a comer o a cenar y pasar unas horas en agradable compañía. Lo importante es pasar el mejor rato posible todas juntas, disfrutando de cada minuto, se haga lo que se haga.

¿Qué opciones hay?

En general, se puede ir por libre organizando un plan con diferentes requerimientos –estancias en albergues, apartamentos u hoteles; reservas en centros de actividades, restaurantes, espectáculos…– o bien contratar un pack de despedida en alguna agencia. Estos suelen incluir cenas en restaurantes temáticos, paseos en limusina, masajes, sesiones de belleza, gincanas, alojamiento...

¿Qué pasa con los detalles?

Al igual que en la boda las parejas cuidan hasta el último detalle y todo está cuidadosamente dispuesto, como las ideas para el candy bar, por ejemplo, en una despedida de soltera tampoco hay que dejar nada al azar. Así, hay que tener en cuenta factores muy diversos: la climatología para garantizar que los planes al aire libre serán posibles; el número total de chicas; los horarios; la temática principal; el dress code (todas iguales o diferentes); el atrezo (disfraces, letreros, pancartas, etc.), las sorpresas...

¿Cómo confirmar?

Una vez decidido el plan general es una buena idea detallarlo por escrito y compartirlo con todas las amigas y familiares de la novia para que no haya ninguna duda al respecto. Así, estarán claras todas las condiciones –los planes, las ubicaciones, los horarios, los modos de desplazamiento y los precios– y se evitarán posibles sorpresas. Quien confirme –vía redes sociales o las reuniones virtuales– no tendrá ninguna duda sobre todo lo previsto.

¿Quién paga la despedida?

Tradicionalmente, la despedida de soltera la pagan todas las asistentes quienes, además de su parte, cubren también todos los gastos de la novia, que es la única que ese día no debe pagar nada. En las agencias, además, suele ser necesario dejar una paga y señal, así que habrá que adelantar algo de dinero entre todas para confirmar la reserva.

¿Qué hay del regalo?

Aparte, es habitual que se haga un regalo a la novia. Se puede hacer entre todas para comprar algo más caro y que le haga especial ilusión, como una joya o esos fantásticos zapatos de novia originales que tanto le han gustado, o bien cada una le hace el suyo. En el último caso tendrá más regalos físicos, pero al hacerlo en conjunto se llevará un recuerdo imborrable de todas.

Y tras la despedida, llegará el gran día. El día en el que la novia brillará con su maravilloso outfit nupcial y en el que sus familiares y amigas más cercanas se lo pasarán de fábula, sobre todo cuando llegue el momento de la fiesta y puedan salir, por fin, a bailar todas las canciones de boda seleccionadas. Y, ¿quién sabe? Igual una de ellas es la afortunada que recibe el ramo de novia. ¡Todo es posible en la mágica jornada nupcial!