Orlando Rivera

La ceremonia es el momento estelar de vuestro gran día. Si habéis seguido la tradición, él no habrá visto tu vestido de novia antes y, cuando por fin llegues al altar del brazo de tu padre, se sorprenderá con cada detalle: el peinado de boda que resulta actual pero elegante, el ramo de novia en cascada rebosante de rosas blancas… Las emociones estarán a flor de piel y seguro que a más de un invitado se le saltarán las lágrimas. Sobre todo, durante la lectura de los textos bíblicos que habéis elegido para la ceremonia religiosa. A pesar de que el sacerdote de la iglesia donde os caséis os propondrá algunos, os ofrecemos una variada selección. ¡Esperamos que nuestras propuestas os resulten prácticas!

El amor es tan fuerte como la muerte (Cantar de los Cantares de Salomon)

¡La voz de mi Amado!

Mirad: ya viene, saltando por los montes, brincando por las colinas; mi Amado es una gacela, es como un cervatillo.

Mirad: se ha parado detrás de una tapia; atisba por las ventanas, observa por las rejas.

Mi Amado me habla así: "levántate Amada mía, hermosa mía, ven a mí. Paloma mía que anidas en los huecos de la peña, en las grietas del barranco, déjame con tu figura".

Mi amado es para mí y yo para él. Ponme como sello sobre tu corazón, como un sello en tu brazo. Porque el amor es fuerte como la muerte; el celo, obstinado como el infierno. Sus saetas son saetas de fuego. Las grandes aguas no pueden apagar el amor ni los ríos arrastrarlo.

Palabra de Dios.

Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios (primera carta del apóstol San Juan)

Queridos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.

Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor.

En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene; en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él.

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados.

Queridos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros.

A Dios nadie le ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.

Mirrors foto y vídeo

Más valen dos que uno solo (Libro de Eclesiastés)

Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo.

Si caen, el uno levanta al otro.

¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante!

Si dos se acuestan juntos, entrarán en calor;

uno solo ¿cómo va a calentarse?

Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir.

¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!

Si no tengo amor, de nada me sirve (carta del apóstol San Pablo a los Corintios)

Hermanos: Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino mejor.

Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.

Ya podría tener el don de predicación y conocer todos los secretos y todo el saber; podría tener una fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada.

Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.

Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites.

El amor no pasa nunca.

Fabrizio Campioni Photography

Vivan en el amor como Cristo nos amó (carta del apóstol San Pablo a los Efesios)

Hermanos: vivan en el amor, igual que Cristo nos ha amado y se ha entregado por nosotros.

Maridos, amen a sus mujeres como Cristo amó a su iglesia. Él se entregó a sí mismo por ella, para consagrarla, purificándola con el agua y la palabra, pues él quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada.

Así los maridos deben amar a sus mujeres, como cuerpos suyos que son. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha odiado su propio cuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo.

Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne.

Este es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la iglesia.

Palabra de Dios.

No separemos lo que Dios ha unido (Evangelio según San Marcos)

En aquel tiempo, dijo Jesús: desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su esposa, y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre.

Palabra del Señor.

Llamazaresfoto

El amor (Corintios)

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Que nada nos separe (Libro de Rut)

Rut respondió: 

“No insistas en que te abandone y me separe de ti, porque donde tú vayas, yo iré, donde habites, habitaré. 

Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios. 

Donde tú mueras moriré y allí seré enterrada. 

Que Yahveh me dé este mal y añada este otro todavía si no es tan solo la muerte lo que nos ha de separar.” 

Palabra de Dios. 

Mientras hacéis de vuestra vida una romántica canción de amor, ¿no queréis hacerlo especialmente el día de vuestra boda? Si es así, id pensando en las canciones para bodas que queréis que suenen durante la celebración. Y novia, si tienes previsto que el baile se alargue, ¿qué tal si prevés unos zapatos de novia de recambio para ir más cómoda?