Ernesto Naranjo

Seguro que estáis muy ocupados organizando el enlace: enviando las invitaciones de boda, haciendo las pruebas de peluquería para definir cuál es el mejor peinado de boda, eligiendo qué outfit será el más afín al estilo entre los trajes de novio y los vestidos de novia... El tiempo escasea para examinar todas las posibles lecturas y decidir cuáles incluir en la ceremonia religiosa. Así pues, echad un vistazo a estas: os aseguramos que son de lo más románticas.

Antiguo Testamento

Entre los textos del Antiguo Testamento se encuentran los del Génesis –con la historia de la creación del mundo– y otros sobre genealogía bíblica. Entre ellos puede rescatarse una lectura muy bonita que, por sus abundantes referencias a la naturaleza, es ideal si sois amantes del medio ambiente y habéis usado ideas de decoración para bodas con tal inspiración.

Lectura del Cantar de los cantares 2, 8-10. 14. 16ª; 8,6-7ª 

La voz de mi Amado.
Mirad: ya viene, saltando por los montes, brincando por las colinas; mi Amado es una gacela, es como un cervatillo.
Mirad: se ha parado detrás de mi tapia; atisba por las ventanas, observa por las rejas.
Mi Amado me habla así:
"Levántate, Amada mía, hermosa mía, ven a mí.
Paloma mía que anidas
en los huecos de la peña,
en las grietas del barranco,
déjame con tu figura".

Mi amado es para mí y yo para él.
Ponme como sello sobre tu corazón, como un sello en tu brazo.
Porque el amor es fuerte como la muerte; el celo, obstinado como el infierno.
Sus saetas son saetas de fuego.
Las grandes aguas no pueden apagar el amor ni los ríos arrastrarlo. 

Alejandro Valle

Lecturas de Cartas Apostólicas 

Estas lecturas bíblicas se centran en el amor que sentís, describiéndolo y explicando su función. Además, algunos de estos anunciados son tan conmovedores que podéis usarlos como textos para invitaciones de boda, con caligrafía a mano en invitaciones de boda caseras, o bien estamparlos en los detalles originales para bodas que repartáis a los asistentes durante el banquete.

Lectura de la Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 12, 31-13, 8ª 

Hermanos:
Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino mejor.
Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.
Ya podría tener el don de predicación y conocer todos los secretos y todo el saber; podría tener una fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada.
Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.
Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites.
El amor no pasa nunca.

Lectura de la primera carta del Apóstol San Juan 4, 7-12

Queridos hermanos:
Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.
Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor.
En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados.
Queridos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros.
A Dios nadie lo ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud. 

Ernesto Naranjo

Lecturas del Evangelio 

Por su parte, estas lecturas se centran en la relación entre el amor divino y el amor humano. Si profesáis una fe más intensa, estas opciones resultan muy adecuadas.

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 5, 13-16

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte; tampoco se enciende una vela para meterla debajo de un celemín, sino para ponerla en el candelero, y que alumbre a todos los de casa.
Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.

Lectura del Santo Evangelio según San Juan 15, 9-12

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
Como el Padre me ha amado, así os he amado yo: permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.
Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. 

Aunque las lecturas bíblicas forman parte del acervo tradicional de la ceremonia religiosa, podéis incluir –como una idea original de boda– la lectura de un texto propio hecho desde el corazón. Recordad también que la música intercalada entre las lecturas les confiere un halo muy especial a las ceremonias. ¡Así que elegid bien las canciones de boda! Lo importante es que todo contribuya a que la ceremonia sea lo más íntima y cercana posible.