La revolución ha llegado a las tartas de bodas. Y es que hace tan solo unos años los novios apenas se preocupaban por la tarta que iban a servir después del banquete, como mucho decidían si la querían de nata o de chocolate. Pero ahora, gracias sobre todo a la influencia americana, las tartas han ganado el protagonismo que merecen.

Ya no se trata de que estén ricas, sino que además deben ser bonitas e ir a juego con el tema y la decoración de la boda. Y en cuanto a sabores, la gama se ha ampliado considerablemente, y ya no es raro ver tartas de boda de “red velvet” o incluso de carrot cake. Si todavía no habéis elegido cómo será vuestra tarta de boda toma buena nota, porque hoy te contamos cuales son las últimas tendencias:

Tartas ombré

Este tipo de tartas son perfectas para sorprender a vuestros invitados. Por fuera puede parecer una tarta más o menos normal, eso sí, bastante alta, pues por lo menos deberá tener 4 capas de bizcocho. La sorpresa vendrá cuando hagáis el corte de la tarta, pues el bizococho no solo será del color de vuestra boda (azul, rosa, verde, etc…) sino que además irá cambiando de intensidad: será de un tono más fuerte en la capa superior, y se irá aclarando capa tras capa hasta conseguir una sensación de degradado. El degradado de color también puede verse por fuera de la tarta, en el butter cream o fondant que la cubra.

Tartas ruffle

Son perfectas para bodas románticas o vintage. La tarta en sí puede ser del sabor y el color que más os guste, aquí lo importante es la técnica de decoración. Este tipo de tartas se decoran a base de ondas, ya sean verticales u horizontales. En el caso de las verticales, estas se realizan con merengue o butter cream, mientras que las horizontales suelen realizarse con fondant. Este tipo de tartas puede quedar muy bien si tu vestido de novia es de volantes, pues estará en sintonía con él.

Naked Cake

Esta tarta puede ser perfecta para bodas rústicas, celebradas en el campo o en el bosque. Podríamos definirlas como tartas desnudas, pues el bizcocho no se cubre con nada y queda a la vista. Suelen ser tartas de capas (layer cakes), el bizcocho puede ser de vainilla, de chocolate, de red velvet, con frutas, etc… Entre cada capa de bizcocho se pondrá una con el relleno preferido de los novios (buttercream de fresa, chocolate, vainilla, pistacho, etc…).

Tartas glitter

Este año las bodas se llenarán de brillo y purpurina, pues el glitter es la última tendencia que nos llega desde Estados Unidos. Así que si vas a tener una boda glitter, tu tarta no puede ser menos. Podéis apostar por una tarta blanca de buttercream y decorarla con detalles de fondant dorado o plateado, o incluso con purpurina comestible. Pero si queréis conseguir un resultado metálico, las tartas de fondant pueden ser la mejor opción. En este caso las decoraciones pueden ser aún más elaboradas.

Tartas de creps. Pero si las tartas no van con vosotros, y buscáis una opción diferente, deliciosa y original, las tartas de creps pueden ser una gran opción. En realidad se trata de algo muy sencillo, pues es una tarta echa a base de apilar diferentes creps. Entre crep y crep podéis poner capas de chocolate, mermelada, etc… Puede quedar muy bien en bodas informales, rústicas o de aire francés.