Gabriel Navas Fotógrafo

Elegir una buena tarta nupcial es tan importante como escoger los detalles de boda adecuados o el estilo que más os guste para la caligrafía y soporte de las invitaciones de boda. Además, si algo tienen en común estos dos elementos del enlace con la tarta de bodas es que han involucrado tradicionalmente a los asistentes al enlace, haciéndoles participar también de la buena ventura que deparaba a los novios. Igual que lanzar el ramo de novia a las invitadas, que anticipa la próxima boda. Así pues, la tarta nupcial tiene una simbología preciosa. Y rica, ¡muy rica!

Muchos hijos y mucha suerte

Las civilizaciones antiguas, como la egipcia y la griega, creían que la tarta de bodas auguraba una tremenda fertilidad. Con tal fin, se ofrecían –como regalos de boda baratos– dulces de sésamo y miel a los invitados, y se reservaba una porción, junto con una manzana y un membrillo, para la novia.

Además, como adelanto de abundancia, prosperidad y buena fortuna, los romanos comenzaron la tradición de desmenuzar un sencillo pastel de harina de farro –el primer cereal de la historia– sobre la cabeza de la novia, después de que el novio comiera la mitad. Por su parte, los egipcios hacían lo propio con el faraón y el cónyuge: espachurraban las tortas de sorgo mezcladas con sal y agua sobre sus coronillas. Desde luego, las manchas y migas podrían arruinar vuestras ideas de decoración para bodas, pero divertido seguro que sería. ¡Al menos, para los asistentes!

El momento perfecto – Aljosa Petric

Blanca y de varios pisos

El color blanco se popularizó a principios del siglo XIX, relacionándolo con la virginidad y pureza de la novia. Además, antes se elaboraba el glaseado con azúcar refinado, que era muy difícil de encontrar, por lo que también era indicio de riqueza y un signo distintivo. Entonces, ¿por qué no optar por dulces en color blanco? Es una buena idea para el candy bar.

Thomas Rich, un aprendiz de pastelería del siglo XVIII, presentó la forma de tarta más extendida: torre de campanario. Rich quiso sorprender a su prometida con la forma de la cúpula de la iglesia londinense de     St. Bride’s que ella veía todos los días. ¡Muy romántico!

Dicha para los invitados

Los pisos de la tarta representan la amistad, puesto que en la Edad Media se aprovechaba para ensamblar los bizcochos regalados por los invitados y cuanto más altura se consiguiera, ¡mejor! Así que, si os apetece rescatar esta tradición, inlcluid un apunte en los textos de las invitaciones de boda para que vuestros amigos traigan el pastelito que añadirán a la tarta.

También en la antigüedad, los invitados solían compartir la buenaventura de los novios recogiendo los pedazos de la torta que se desmenuzaban sobre las cabezas. Además, se solían regalar las porciones sobrantes e incluso se decía que si las amigas de la novia colocaban un pedazo bajo la almohada soñarían con su futuro esposo.

Fandi

Lo primero que hacéis como casados

Antes era la novia quien debía partir la tarta y servírsela a la familia del novio, como una muestra del respeto y ofrecimiento a ellos. Sin embargo, en la actualidad partir la tarta es lo primero que hacen los novios como casados y, en muchas ocasiones, es una buena oportunidad para que la pareja descubra alguna idea divertida para boda.

En nuestro país, la primera tarta nupcial apareció en la boda del Rey Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg, los abuelos de Juan Carlos I, en 1906. ¡Medía casi dos metros! No hace falta que la vuestra sea tan grande, pero seguro que podéis adoptar otras ideas originales para bodas para vuestra tarta. ¡Y no os olvidéis de elegir entre las canciones de bodas el tema más indicado para el momento!