Os ha llevado tiempo, pero ya habéis escogido por fin los vestidos de fiesta que llevarán las damas de honor en vuestra boda, tenéis claro cuáles serán los detalles de boda para vuestros seres queridos y, una vez elegido el vestido de novia, estás inmersa en la búsqueda de los mejores complementos: zapatos, ropa interior, accesorios para el peinado... Del mismo modo que necesitaréis tiempo para preparar todas estas partidas, también deberéis invertirlo en la organización del viaje de novios. ¿Barajáis todavía diferentes opciones? Si sois espíritus libres, seguro que os encantará la posibilidad de viajar hasta San Francisco, en California. Cuna del movimiento hippie, caeréis rendidos ante sus encantos y su belleza cosmopolita. Acariciada por la brisa del Pacífico, es una ciudad mágica que esconde muchos secretos y en la que os esperan mil y una sorpresas. ¿Queréis saber mucho más de este increíble destino? No os perdáis algunas de las visitas imprescindibles.

Pasear en bici por el Golden Gate

Es uno de los símbolos de la ciudad y, sin duda, lo visitaréis en más de una ocasión. Pero no dejéis la ciudad sin antes dar un paseo en bicicleta por el Golden Gate. Es un recorrido de unos dos kilómetros por el puente colgante, maravilloso también por sus vistas a la bahía. Acordaos de que tenéis que circular por el lado izquierdo, que es el carril bici. ¡Es una experiencia única! Y para volver a San Francisco podéis coger un ferri, desde el que también disfrutaréis de panorámicas espectaculares.

Rumbo a Alamo Square

El parque Alamo Square está en lo alto de una colina con vistas a San Francisco y seguro que os resultará familiar después de verlo en innumerables series y películas. Es un lugar idílico para disfrutar juntos de un pícnic en pareja y para contemplar la hilera de casas victorianas, de diferentes colores, que crea un atractivo contraste visual con el skyline de la ciudad al fondo.

A bordo del tranvía a la luz de la luna

El Cable Car o tranvía de cable es otro de los iconos de San Francisco. Vale la pena subirse en uno de ellos al atardecer o a la luz de la luna y dejarse llevar por este transporte tan romántico y uno de los más prácticos para descubrir la ciudad al mismo tiempo. Y si tenéis un momento libre no os perdáis Lombard Street, la calle más famosa de la ciudad. Con 40 grados de inclinación, es espectacular ver bajar a los coches en zigzag, como si de una montaña rusa se tratara. ¿El mejor lugar para tomar fotos del lugar? Sin duda, la parte inferior de la calle.

Acercarse a la esquina de Haight y Ashbury

¿Qué descubriréis en una esquina? ¡Muchas cosas! Y es que ahí mismo nació el movimiento hippie en los años sesenta. Así, la meca del flower power os encantará con sus locales y edificios coloristas. El corazón de este barrio es Haight Street, donde encontraréis tiendas de ropa vintage, salones de tatuajes y piercing, bares alternativos... ¡A disfrutar!

Un día irrepetible en plena naturaleza

Pero no todo es asfalto en San Francisco. Al contrario, la ciudad cuenta con varios pulmones verdes que os encantarán por su belleza y singularidad. Entre ellos está el Japonese Tea Garden, un pequeño y cuidado jardín en el Golden Gate Park, en el que podréis degustar un sabroso té. Perderos también por el bosque secreto de secuoyas del jardín Botánico y no dudéis en visitar la Academia de Ciencias de California con sus mariposas volando en la cúpula de la selva tropical. Un espectáculo que merece la pena contemplar y que os encantará. ¡Seguro!

Y no os olvidéis de...

Visitar la isla de Alcatraz. Se trata de una antigua penitenciaría, en la que estuvieron presos algunos de los delincuentes más peligrosos. Escenario de numerosas películas, se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la bahía de San Francisco. De regreso a la ciudad, pasead por Fisherman’s Wharf, antiguo puerto y famoso por su marisco. Pasead, además, por los barrios chino e italiano, conoced de cerca los bares de la fiebre del oro y, por supuesto, haced una parada en el Caffe Trieste o en el mítico restaurante Coi.

Planes románticos

San Francisco también encierra muchas posibilidades para novios en su luna de miel. ¿Qué tal disfrutar de un delicioso cóctel nocturno en The View Lounge, en lo más alto del Marriott Marquis, contemplando las luces de la ciudad? También podéis dar un paseo por la bahía tras la puesta del sol, subir a Tamalpais para disfrutar de las vistas o alquilar una barquita en Stow Lake, en el Golden Gate Park.

Seguro que tras este viaje por San Francisco descubriréis el verdadero espíritu de California, un escenario perfecto para vivir instantes mágicos. Como mágicos serán los momentos que viviréis el día B al lado de quienes recibieron vuestras invitaciones de boda, tanto durante la celebración como en la fiesta final, bailando al son de las mejores canciones para bodas. ¡Se acercan unos días llenos de emociones!