Dejad de lado por un momento los preparativos del día más feliz de vuestra vida, como la elección de los detalles de boda para vuestros invitados, las citas con la estilista para decidir el peinado de boda o la elaboración de la playlist con las canciones para bodas que queréis que suenen en vuestro enlace y dedicad unos minutos a pensar en la luna de miel. Si no tenéis muy claro el destino de vuestro viaje de novios, no os olvidéis que Europa esconde una de las ciudades más románticas del mundo: Budapest. Capital de Hungría, es una ciudad "reciente", que nace de la unión de Buda y Pest, separadas por el río Danubio. Os descubrimos 10 magníficos planes para hacer en esta increíble ciudad que destaca por la belleza de sus monumentos. ¿Estáis listos para sucumbir a sus encantos? 

1. Navegar por el Danubio, un must inolvidable

¡No puede haber nada más romántico que recorrer el Danubio en uno de sus barcos! Así que no desaprovechéis la oportunidad durante vuestra luna de miel. Además, durante el trayecto descubriréis los puentes y los monumentos más emblemáticos de la ciudad y los podréis contemplar desde una perspectiva completamente diferente. Y si además realizáis el minicrucero por la tarde-noche, disfrutaréis de un bello atardecer, de una mágica puesta de sol y de las luces de Budapest desde el río. Una propuesta llena de encanto, ¿no os parece?

2. Subir a la torre de la Basílica de San Esteban

San Esteban es la iglesia más grande de Budapest y, de hecho, se considera la catedral de la ciudad. Además de descubrir su interior realmente asombroso, vale la pena que subáis hasta su cúpula (podéis hacerlo en ascensor o por sus cerca de 400 escalones). Allí os espera una increíble panorámica de 360 grados sobre la ciudad.

3. Disfrutar de Budapest desde el Bastión de los Pescadores

Si os habéis enamorado a primera vista de Budapest desde la Basílica de San Esteban, el Bastión de los Pescadores os permitirá disfrutar de unas vistas espectaculares desde el otro lado de la ciudad. Situado en la colina de Buda, merece la pena que visitéis el lugar antes del anochecer. ¿Por qué? Porque podréis contemplar una mágica puesta de sol y, al mismo tiempo, admirar la iluminación nocturna del Parlamento, San Esteban y... ¡todo Pest!

4. Descubrir el encanto de la colina Gellért

Se trata de un lugar de paseo muy popular en Budapest ya que, desde lo alto se puede contemplar el Danubio en todo su esplendor. Además, durante la subida encontraréis pequeños miradores que os permitirán ir haciendo boca de lo que os espera al llegar arriba. En la cima descubriréis la Estatua de la Libertad, construída en memoria de la liberación de Hungría por parte de la soviética durante la Segunda Guerra Mundial. 

5. Visitar Isla Margarita

En medio del Danubio se encuentra Isla Margarita, un enorme espacio verde que funciona como uno de los pulmones de la ciudad. Pero además de varios jardines y de las ruinas del Convento de Santa Margarita, alberga un pequeño zoo, una piscina con toboganes acuáticos y un depósito de agua que actualmente se utiliza como mirador. Podéis recorrer la isla a pie (aunque es bastante grande), en bicicleta o ccohe. De cualquier modo, vale la pena la visita.

6. Relajarse en un balneario

En la ciudad existen cinco balnearios. El de Széchenyi os ofrece el lujo de sumergiros en una de sus 18 piscinas (3 exteriores y 15 interiores), tomar una sauna, un baño turco o hacer un masaje en pareja. También es perfecto el Gellért, de estilo modernista, decorado con frescos, estatuas y mosaicos.

7. Cruzar tantos puentes como podáis

Budapest es famosísima por sus puentes sobre el Danubio, que conectan Buda con Pest. El más impresionante es el puente de las Cadenas, pero otros como el de Isabel, el de la Libertad o el de Margarita no se quedan atrás. No os los perdáis de noche. ¡Son magníficos!

8. Subirse en el tranvía de la línea 2

Considerado uno de los 10 mejores tranvías del mundo, realiza un recorrido por la ribera del Danubio por la parte de Pest. Otro de los transportes públicos que merece la pena descubrir es la antigua línea 1 (amarilla) del metro. Un viaje en el tiempo, que os transportará a la época del Imperio austro-húngaro, con sus vagones de madera.

9. Tomar algo en el Café Central o en el Muzeum

El Café Central y el Muzeum son dos locales muy bohemios de grandes salones palaciegos y repostería buenísima, en los que os podréis sentar a leer o a charlar. Y si sois golosos, probad las delicias del Gerbeaud. ¡Os encantarán!

10. ¿Más cosas?

No dejéis de visitar el Parlamento de Budapest, un impresionante edificio convertido en el icono de la ciudad; el Mercado Central, una maravilla del Art Nouveau, ni el castillo de Buda (subid con el funicular Budayári Sikló). Tampoco os olvidéis de cercaros a las montañas de Budapest, concretamente a Normafa, con el bus 20 o el 21. Una excursión preciosa por el bosque que os llevará al mirador de Isabel. Disfrutad también de las tiendas de Váci Utca y de la avenida Andrássy, donde podréis comprar rosas rojas en Philantia, una floristería centenaria; cenad en el restaurante Klassz y asistid a algún espectáculo en la Ópera Nacional de Hungría. ¡Un viaje y unas posibilidades llenas de encanto y romanticismo!

¿Deseando descubrir todos los secretos de Budapest? Mientras preparáis la lista de familiares y amigos a los que les queréis enviar las invitaciones de boda, podéis ir soñando en ese primer viaje de recién casados. Va a ser una experiencia única. Casi tanto lo será para vuestros seres queridos cuando descubran las magníficas ideas originales para bodas que habéis elegido pensando en ellos. ¡Disfrutad!