9 años atrás, ni Peter ni Wietske imaginaron lo mucho que cambiarían sus vidas al conocerse... pero así fue. Peter, que andaba muy ocupado pues se veía obligado a viajar varias veces por asuntos laborales, salió una noche de fiesta por Bolduque (Países Bajos) animado por sus amigos, que querían distraerlo de tanto volumen de trabajo. Fue esa fiesta la que propició el encuentro con Wietske, y rápido surgiría la chispa entre ambos.

De esa latente complicidad, el joven pronto se daría cuenta que esa chica debía estar a su lado... Así, y tras pedirle varias veces el número de teléfono, ¡al fin! Wietske –que debido a una mala experiencia con parejas anteriores no quería dar el paso– accedió a dárselo. Tras una primera cita, surgió lo inevitable: ¡ambos jóvenes se habían enamorado!

Una romántica puesta de sol en Sudáfrica

Aunque Peter nunca se había mostrado muy entusiasta al hablar de boda, lo cierto es que reservaba para Wietske la mejor de las sorpresas. Aprovechando un viaje que ambos hicieron a Sudáfrica con amigos, y durante una preciosa puesta de sol que todos estaban disfrutando desde unas montañas, ¡el joven dio el gran paso! Ayudado por sus amigos, todos decidieron abandonar el lugar y dejar a la pareja sola, para que disfrutara de la tranquilidad y de la belleza de ese escenario único. Así, Peter tenía preparada una romántica velada: una gran fogata, comida y bebida para dos... Wietske, por supuesto, no salió de su asombro. 

Tras disfrutar de la hermosa puesta de sol, Peter se arrodilló ante el amor de su vida, sincerándose y entregándole el simbólico anillo de pedida. ¡Un momento inolvidable!

Un boda en Andalucía, un sueño cumplido

Después de una larga búsqueda, Peter y Wietske pudieron hacer sus sueños realidad: celebrar su romántica cita en Andalucía. Así, Arcos de la Frontera (Cádiz) y, concretamente, el Cortijo Barranco, enamoró por completo a la pareja. Las hermosas vistas de ese escenario andaluz, sus girasoles, su patio cubierto y un sinfín de detalles vintage, conformaban la perfecta sinfonía de todo cuanto Peter y Wietske querían para su esperado enlace.

A la belleza del lugar se sumaron un sinfín de detalles elaborados por los propios novios, que decidieron vestir su escenario de un estilo rústico chic impecable y varios elementos handmade. También destacaron las luces rosadas y blancas, así como varias lámparas que Peter y Wietske decidieron incluir complementando el telón.

Romanticismo bohemio

La novia apostó por lucir un precioso vestido de esencia romántica boho, con hermosos detalles en su cintura y dejando su espalda al desnudo. Además, escogió unas sandalias rojas de tacón alto y un ramo de estilo rústico ¡único! Por su parte, Peter se decantó por un traje clásico en tono azul agua marina, pajarita colorada y zapatos efecto piel de serpiente.

Un sentimiento especial

Sin duda, el enlace de Peter y Wietske fue inolvidable... especial. Y el equipo de The Love Hunters tuvo el placer de ser testigo de ese gran momento, así como de guardar en el recuerdo cada detalle en un trabajo fotográfico exquisito. ¡No perdáis detalle!