¿Casualidad o destino? Eso deben preguntarse todavía hoy Nacho y Lucía. ¿Quién les iba a decir que ese día de finales de mayo de 2012 encontrarían al amor de su vida? Así es. De un día para otro, la popular ciudad de Benicàssim se convirtió en el escenario más romántico para estos dos jóvenes, que encontraron a su alma gemela sin tan siquiera imaginarlo.

Tras 4 años viviendo su idílico romance, queriéndose como el primer día Nacho y Lucía decidían sellar su amor formalizándolo ante el altar. ¡Darse el "sí, quiero" se convirtió en un paso más que dar juntos! Y así lo hicieron... Aunque más bien fue Nacho el primero en tomar las riendas.

La costa a sus pies

El día de la pedida fue inolvidable. Nacho lo tenía todo preparado: unas vistas de infarto, una pregunta y una joya como símbolo de ese compromiso. El mirador favorito de la pareja, en el Desierto de Las Palmas (Castellón), fue el escenario escogido por el novio para pedirle matrimonio al amor de su vida. Así, y con la costa bajo sus pies, Nacho se declaraba a Lucía y le entregaba un precioso solitario de pedida. ¡Pura magia! Por supuesto, la respuesta de la joven fue un rotundo "¡sí!".

Increíble boda invernal

Distintos a todos los demás, Nacho y Lucía decidieron darse el "sí, quiero" en una maravillosa boda invernal. Castellón de la Plana (Castellón), concretamente la Masía Les Casotes, fue el escenario escogido por la pareja para celebrar su inolvidable y romántica cita. De esta forma, y en un lugar lleno de historia, romanticismo, elegancia y naturaleza, el 10 de diciembre marcó un antes y un después en su bonita relación de amor.

En contraposición al frío escenario, la pareja quiso vestir su enlace con un sinfín de detalles que transmitieran calidez. El color granate, los detalles aterciopelados y una gran variedad de frutas de la estación –como calabazas o granadas–, fueron los protagonistas de cada rincón.

Radiantes de felicidad

Los novios lucieron absolutamente radiantes...

La novia se decidió por un vestido de Patricia Avendaño, sencillo pero precioso. Le acompaño un ramo confeccionado por Nanalondon, compuesto por peonías, rosas blancas y cardos. Por su parte, el novio escogió un traje clásico de Hugo Boss en tonos azulados.  

Un día íntimo y familiar

La boda de Nacho y Lucía se llevó a cabo tal y como los novios soñaban desde un principio: en intimidad y armonía. Familiares y amigos les acompañaron en todo momento, y eso es lo que más deseaba la pareja: ¡tener a todos sus allegados bien cerca! De ese gran amor y absoluta felicidad fue testigo el equipo profesional de Frank Palace. Gracias a un trabajo fotográfico exquisito, hoy en día la pareja cuenta con un recuerdo imborrable de su "sí, quiero".

No perdáis detalle de las imágenes más bonitas de ese día. ¡Únicas!