Cuando Ruth y Luis decidieron dar el paso tenían muy claro que querían encontrar un lugar donde poder celebrar la ceremonia y la recepción en el mismo lugar. Cuando visitaron el Parador de Alcalá de Henares tuvieron un flechazo y desde el primer momento sintieron que ese era su sitio.

 


Ruth con un vestido realizado a medida por una amiga de la familia estaba preciosa, igual que Luis que estaba muy elegante enfundado en su traje de Carolina Herrera. El momento de encontrarse en la ceremonia fue mágico y emocionante, no solo por el momento que ya de por sí lo es, sino también por el entorno donde se celebró, un jardín al aire libre muy íntimo y perfectamente estudiado para soportar el sofocante calor de Madrid.

 


Una vez pasados los nervios y finalizada la ceremonia se marcharon a realizar el reportaje fotográfico por todos los rincones del Parador bajo la cámara de ‘La boda de Lola’, mientras los invitados disfrutaban del aperitivo.

Los novios, amantes de la gastronomía tuvieron claro desde el primer momento que querían fusionar la cocina tradicional con un punto modernista que la cocina del Parador consiguió plasmar a la perfección. La puesta en escena tanto de la comida como de la barra libre fue sublime y todos pudieron disfrutar de un ambiente relajado y divertido gracias a la música que les acompañó durante toda la velada, pensada para todos los públicos.

 

 

Después de la cena y la fiesta los novios pudieron disfrutar de una espectacular estancia en la suite del Parador donde pudieron descansar y comentar todas las anécdotas de su boda. Sin duda una de las mejores sensaciones es despertarte el día después de la boda con esa sensación de felicidad, en un entorno precioso, y recordar todo lo vivido con los tuyos el día de tu boda.