*Publirreportaje

 

El 31 de agosto siempre será un día que recordar para Inés e Iñaki. Esa fue la fecha que escogieron para celebrar el pasado año una boda íntima en un entorno rural inigualable. Abadía Retuerta LeDomaine, una antigua abadía del siglo XII recientemente restaurada y declarada Bien de Interés Cultural, fue el escenario perfecto para vivir el gran día que siempre habían soñado.

El vestido elegido por la novia fue un modelo en otomán con escote en la espalda de Rosa Clará. No quería unos zapatos de novia blancos tradicionales, así que  finalmente se decantó por unas sandalias de Jimmy Choo en tono champagne con los que pudo disfrutar al máximo de su gran día y bailar hasta el final sin problemas. Como complementos llevó unos pendientes y un colgante de brillantes con los que le dio un toque radiante y elegante a su look.

El ramo de novia finalmente fue una mezcla de hortensia blanca, rosas ramificadas en tono champagne y astilbe rosa claro, aunque le hubiese gustado que fueran peonías blancas pero en esas fechas ya no se podían conseguir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La ceremonia se celebró en la misma iglesia de la Abadía a las 19:30 de la tarde para evitar el calor del mes de agosto. La música de la ceremonia y del cóctel estuvo a cargo de un cuarteto que interpretó temas como ‘Halo’ de Beyoncé o ‘Love of my live’ de Queen, junto a algunos clásicos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para el reportaje fotográfico eligieron a Momentabodas, con quienes disfrutaron muchísimo gracias a su trato cercano. Aprovechando los viñedos que rodean la abadía consiguieron unas fotos así de preciosas. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El cóctel tuvo lugar en el jardín, por lo que ofrecieron a todas las invitadas protectores de tacones para que pudieran andar sin problemas. El banquete y la fiesta se preparó en el claustro.

Las invitaciones, el organigrama de mesas, las minutas del banquete y un cuadro de firmas en el que los invitados dejaban su huella, fueron diseñados en la agencia de publicidad y eventos en la que trabaja la novia. Puesto que Iñaki es de Pamplona todo tuvo un pequeño guiño a la ciudad y a sus colores blanco y rojo propios de los Sanfermines. Como centros de mesa prepararon ellos mismos unos números y los forraron con musgo sobre base de paniculata. 

El detalle de los invitados fueron unos jabones y bálsamos naturales cuidadosamente empaquetados a cargo de  Olivia Soaps, la empresa que lleva una amiga de la novia. Eligieron un jabón para ellos y otro para ellas y el bálsamo para ambos de “Daikiri de fresa”. 

 

 

 

 

Finalmente llegó el momento del baile, para el que decidieron hacer otro homenaje a Pamplona bailaron el ‘Vals de Astrain’ o más popularmente conocido como ‘Riau Riau’, que fue perfecto para iniciar el ambiente de fiesta que siguió a continuación. El día anterior los novios prepararon una candy bar que simulaba ramos de flores con brochetas de gominolas y papel de seda. Para añadir todavía más diversión a la fiesta colocaron un photocall con todo tipo de accesorios divertidos.

Sin duda, fue el mejor día de sus vidas.