Elena CH Photo & Vídeo

Elegir la tarta de la boda es algo que en los últimos años ha tomado casi tanta importancia como escoger vestidos de novia. Sonarán las mejores canciones para bodas cuando la tarta tome todo el protagonismo y ésta debe estar a la altura. Ahora las tartas se combinan con los colores temáticos de la boda, como los ramos de novia, y su presentación se entremezcla con las mejores ideas para candy bar.

En ninguna boda puede faltar una preciosa tarta. Pero los típicos pasteles de nata y chocolate han pasado a la historia. Actualmente una tarta de boda no es solo un postre. Muchas son auténticas obras de arte que representan a los novios. Por esta razón se necesita una planificación previa, ya que tendréis que pensar en muchos detalles: quién la diseñará, presupuesto disponible, tipo, forma, relleno, elementos decorativos…

Experimentos, los justos

“Los mayoría de parejas se dejan aconsejar”, nos cuentan Nuria y Mercedes Fernández Caballero, de Fresa y Chocolate, expertas en tartas de bodas. “No es lo mismo una tarta para 60 o 200 invitados, un pastel fondant o un Naked Cake. Se han de tener en cuenta muchas cosas. Así que antes de tomar una decisión es mejor pedir asesoramiento”.

Vuestros sabores preferidos

Elegir la tarta de bodas no es tarea fácil. Y un camino para no equivocarse es dejaros guiar por vuestros propios gustos. La tarta, además de bonita, tiene que ser apetitosa. Si tenéis debilidad por el chocolate o las fresas no dudéis en hacerlos protagonistas de la tarta.

No hay nada imposible. “Actualmente nos asegura Miriam Martín, de Platitos de Azúcar, y reconocida por sus tartas, los sabores más demandados son los suaves de toques cítricos, como las tartas con bizcocho con delicioso merengue de limón y relleno de lemon curd o bizcocho de vainilla y ganache de chocolate. Las posibilidades son ilimitadas”.

Andrés Valdivia

Que guste a la mayoría

Una tarta de bodas debiera ser del gusto de casi todos los invitados. Y quizá lo más sencillo es elegir sabores universales. Podéis ser innovadores en cuanto a forma y texturas, pero tened en cuenta el perfil de los asistentes.

¿Incluida en el catering?

Allí donde celebraréis el banquete os propondrán alguna tarta nupcial. Pero si no os convence la que ofrece el restaurante u os parece que no está a la altura de las circunstancias, siempre podéis encargarla en otra parte.

Personalizadas

Recordad que el pastel en muchas ocasiones se decide a partir de la decoración, ya que algunos novios cuentan Nuria y Mercedes, de Chocolate y Fresa, la personalizan con sus colores preferidos o con complementos que tiene que ver con sus hobbies o recuerdos. Si es así, haced un dibujo o esquema previo con el diseño aproximado de vuestra tarta para que el profesional tenga una idea concreta de lo que queréis.

Daria y Jose Fotografía

¿Verdadera o falsa?

Una tarta cualquiera puede quedar dañada cuando se corta y la presentación a los invitados puede ser un auténtico desastre. Tened en cuenta este detalle. Para evitar problemas, nos cuenta Miriam Martín, de Platitos de Azúcar, “se puede optar por una tarta falsa en la que solo el piso superior, el que van a partir los novios a cuchillo o a espada, es real, de pastelería. Para las raciones de los invitados nosotros mismos traemos del obrador los trocitos de pastel ya cortados y en el banquete solo se han de emplatar. Una solución vistosa y cómoda”.

Fondant, naked cake...

“Existen muchos tipos de tarta, pero actualmente las más demandas son las fondants, de dulce de azúcar o las Naked Cake, nos explican Nuria y Mercedes Fernández Caballero. Las tartas de fondant están muy de moda. Son espectaculares, porque permiten crear todo tipo de formas. La traducción de Naked Cake es pastel desnudo y es una tarta que no lleva cobertura tipo fondant, frosting, merengue, chocolate… el bizcocho está desnudo, aunque relleno de cremas y adornado con frutas o flores comestibles, una tendencia que busca el atractivo de lo natural y que suele pedirse en bodas al aire libre o buffets”.

Carlos Glez. Fotógrafo

Verano o invierno

La tarta tiene que adaptarse también a la estación o época del año. Si os casáis en verano evitad las coberturas que se estropean fácilmente y elegid tartas refrescantes y no muy pesadas. En otoño e invierno el pastel puede ser más sustancioso.

Y por último…una cata de prueba

Antes de decidirse por la tarta definitiva es preciso hacer una degustación con distintos sabores y texturas. Los mejores profesionales ofrecen esta opción. Y recordad que si a vosotros la tarta no os convence, difícilmente les gustará a los invitados.