Jesús Lara

Se han acabado las ceremonias-trámite en un juzgado sombrío y poco personal. Los fastos de color e imaginación pueden formar parte de una boda civil al igual que en una ceremonia religiosa, con la única diferencia que se realiza frente a una autoridad no religiosa, que puede ser un alcalde, regidor o funcionario, o un juez de paz, pero este trámite se puede realizar unos días antes y organizar una ceremonia con un desarrollo que incluya las partes de una boda: entrada de la novia, las lecturas de los invitados y de los artículos civiles, la aceptación del matrimonio, el intercambio de anillos, el beso… y además incluir un ritual para el final de la ceremonia.

Si se celebran en un juzgado o ayuntamiento, las bodas civiles suelen tener una duración entre 15 y 30 minutos, porque consta de dos partes: la lectura de los artículos del código civil y el consentimiento mutuo de los novios, pero si prefieres celebrar una boda parecida a una ceremonia religiosa en un salón o jardín con un oficiante o maestro de ceremonias podrás personalizarla y la duración será la que tú decidas.

Bodatrailer

El maestro de ceremonias se ha convertido en una figura clave de las bodas civiles, porque es quien hace de oficiante e introduce cada una de las partes de una boda civil. ¿Quién puede hacer ese papel? Lo ideal es buscar a un profesional que, tras reunirse con vosotros, se encargue de poner en a punto toda la ceremonia. Pero si prefieres que sea alguien que os conozca, un amigo o un familiar, que siempre es mucho más económico, aseguraros que los nervios no le traicionen y que no sufra bloqueos al hablar en público.