Planear una luna de miel perfecta es sencillo si tenéis en cuenta algunas cuestiones que os ayudarán a elegir el mejor destino y a no olvidar ningún detalle importante, que deberéis organizar en paralelo a los preparativos de vuestro enlace. Lo principal es no dejar nada para el final, ya que, con las últimas pruebas del vestido de novia, cerrar la lista de invitados para el banquete, elegir el peinado de boda, atender las preguntas de amigos y familiares y ultimar la compra de los detalles de boda, no vais a tener mucho tiempo de pensar en la planificación del viaje de novios. Si lo hacéis con tiempo no solo vais a poder viajar con total tranquilidad, sino que tendréis previsto hasta el último detalle. ¡Va a ser una luna de miel realmente única!

1. Antes de elegir el destino, pensad en qué actividades os gustaría realizar

Haced una lista de las tres actividades que más os apetece hacer durante vuestra luna de miel. Pueden ser artísticas, gastronómicas, de aventura, deportivas, de naturaleza, de relax… Una vez sepáis exactamente qué tipo de viaje queréis realizar, os será mucho más sencillo elegir un destino que se ajuste a vuestros deseos. Por ejemplo, si os apasiona el arte y la arquitectura, además de la gastronomía, podéis hacer un viaje a Roma y la Toscana. Si preferís los deportes acuáticos, la playa y el sol, buscad un destino turístico junto al mar. ¿Qué tal el Caribe?

2. Elaborad un presupuesto

Antes de buscar proveedores, debéis decidir cuánto os queréis gastar en vuestro viaje. Al igual que cuando elegisteis entre unas invitaciones de boda caseras y unas más sofisticadas, o entre distintos precios de trajes de novio, un mismo destino puede tener muchos precios diferentes, dependiendo de la categoría de los alojamientos en los que queráis estar o de la cantidad de actividades y excursiones que deseéis contratar. Una forma de conseguir fondos para vuestra luna de miel es incluir partes del viaje en la lista de bodas: el hotel, las excursiones, el billete de avión... De este modo, si algún invitado quiere colaborar en vuestro viaje, podrá hacerlo sin tener que asumir el coste total del viaje. Podéis explicarlo en los textos para las invitaciones de boda.

3. Viajad en temporada baja

Una de las muchas ventajas de casarse son los quince días de permiso que la mayoría de los novios pueden disfrutar después de la boda. Esto os permite elegir el momento de viajar sin tener que depender de calendarios vacacionales, de modo que podéis escoger hacer vuestra luna de miel en temporada baja, cuando los precios son más económicos y los lugares turísticos están menos masificados. Si queréis reservar vuestros días de permiso por matrimonio para una fecha diferente de vuestra boda, haced una breve escapada de fin de semana después de lanzar el ramo de novia con calas a las invitadas solteras, y dejad la luna de miel para más adelante. Eso sí, acordadlo antes con vuestras empresas, no vaya a ser que después tengáis algún problema o alguna sorpresa desagradable.

4. Decidid quién la organiza

Otro aspecto muy importante de la luna de miel es decidir con qué agencia de viajes vais a trabajar en la organización de esos merecidos días de descanso tras muchos meses de preparativos. Comparad precios y acordad cuál os parece que se ajusta más a vuestra economía y os ofrece un mayor número de opciones.

5. Planificad con tiempo

Aunque tengáis muchas cosas en las que pensar mientras organizáis el enlace, como en ideas de decoración para bodas, actividades divertidas y regalos para invitados de boda por ejemplo, no dejéis la luna de miel para el último momento. Si reserváis con antelación los precios serán más económicos y no tendréis problemas de disponibilidad.

6. Toda la documentación a punto

Si viajáis a países extranjeros es posible que tengáis que preparar toda la documentación, como pasaportes, visados o seguros, para lo cual precisaréis de la suficiente antelación. En algunos caso puede que tardéis varias semanas en tenerlo todo, así que poneros manos a la obra lo antes posible. Igualmente, elaborad una lista con todo lo que queráis llevaros en la maleta y, a medida que lo vayáis guardando, id tachándolo.

7. Detalles médicos cubiertos

Y si os habéis decantado por algún país exótico, informaros bien sobre si debéis vacunaros o no y, en caso afirmativo, no esperéis hasta el último momento, pues puede que necesitéis varias dosis. Asimismo, si tenéis seguro médico informaos de las coberturas en el extranjero o contratad uno especial durante el viaje a través de la agencia o por vuestra cuenta. 

8. Aspectos prácticos

No olvidéis tampoco informaros sobre los diferentes aspectos prácticos que os podrán hacer el día a día mucho más fácil. Es el caso, por ejemplo, del clima (es invierno, verano, época de lluvias...), de la moneda del país (¿Necesitaréis cambiar? ¿A cuánto está el cambio actual? ¿Cuánto debemos llevar en efectivo?), de los enchufes (¿Funcionarán los cargadores? ¿Necesitaréis un cargador) y de la diferencia horaria.

9. Todo a mano

Para el viaje, guardad toda la documentación de los vuelos, las estancias y las excursiones en una funda o carpeta que deberéis llevar con vososotros. No olvidéis tampoco elaborar un listado telefónico que os permitirá poder hacer frente a cualquier posible imprevisto: el de la agencia de viajes, el de las compañías aéreas, el de emergencias, el de los hoteles en los que os vayáis a alojar... Llevadlo siempre encima.

10. Disfrutad a tope

Una vez casados, tendréis ganas de alejaros de todo para estar juntos y disfrutar de nuevas vivencias que se conviertan en un recuerdo imborrable para toda la vida y consoliden vuestra relación de pareja. Probad cosas que no habéis hecho nunca ninguno de los dos, como practicar rafting o regalaros un baño de lodo terapéutico en un spa de lujo. Así podréis descubrir nuevas facetas de vosotros mismos y compartir sensaciones que nunca hayáis experimentado con anterioridad.

Si lo tenéis todo bien organizado podréis empezar vuestra aventura justo después de dejar el traje de novio en el armario y de despediros de vuestros invitados, realmente espectaculares con sus vestidos de fiesta, mientras salís en un coche decorado por vuestros amigos con un cartel que diga: ¡viva los novios!