Pensar en las mejores ideas originales para bodas, confeccionar una extensa playlist con todas las canciones de boda que no pueden faltar en una fecha tan importante o pensar en el peinado de novia más favorecedor puede resultar agotador. Por ello, quizá sea un buen momento para hacer un alto en la organización del enlace y regalar a vuestra pareja una obra única que hable de amor. Aprovechando que es el Día de la Mujer Trabajadora, hemos preparado una recopilación de grandes escritoras de todos los tiempos y de algunas de sus increíbles letras. Una recopilación que os permitirá apreciar las palabras de estas magníficas artistas que, en su día, escribieron de un amor tan fantástico como el vuestro. ¡Seguro que os encantará!

1. Emily Dickinson

De origen estadounidense, está en el podio de los grandes poetas, junto con Edgar Allan Po, Walt Whitman o Ralph Waldo Emmerson. Escribió 1800 poemas desde su reclusión en casa, en el seno de una familia de bien, pero prácticamente no se publicó ninguno durante su vida. Fue en 1886, a su muerte, cuando su hermana los encontró y se hizo evidente la extensa labor literaria que había desarrollado Emily. Este es su Poema 815.

El lujo de entender
el lujo sería
de mirarte una sola vez
y volverme un Epicuro
c
ualquiera de tus presencias sirve
de futuro alimento
apenas recuerdo haber muerto de hambre
tan bien surtida estaba
e
l lujo de meditar
el lujo era
darme el festín de tu semblante
otorga suntuosidad
en días habituales, cuya lejana mesa
como la certidumbre recuerda
está puesta con una sola migaja
la conciencia de ti.

2. Marguerite Duras: la eterna enamorada

Quizá has pensado en apostar por alguna de las muchas opciones en tocados de novia, unos modelos tan bonitos como el sombrero que llevaba siempre la protagonista del film El Amante. La novela homónima de Marguerite Duras es su obra más conocida, con más de tres millones de ejemplares vendidos, y se desarrolla en su Vietnam natal. Nacida en 1914, transcurrió allí gran parte de su vida. Marguerite vivió enamorada siempre, con una pasión por el objeto de su deseo y un amor que consumía su ser y la elevaba al menor roce.

La historia de mi vida no existe. Eso no existe. Nunca hay centro. Ni camino, ni línea donde se insinúa que alguien hubo, no es cierto, no hubo nadie… Para mí todo empezó así, por ese rostro evidente, extenuado, esas ojeras que se anticipaban al tiempo, a los hechos.

3. Virginia Woolf: pionera e icono

Quién no ha oído hablar de Virginia Woolf. ¿Te suena la película Las horas o su ensayo feminista Una habitación propia? Británica de finales del siglo XIX, fuerte representante del vanguardismo anglosajón, estuvo aquejada de frecuentes depresiones y de un trastorno bipolar, y escribió incesantemente para encontrar el equilibrio hasta su suicidio, con 59 años. El amor romántico era un tema inusual en sus obras publicadas, pero en las cartas a Vita encontramos fragmentos así:

Me gusta caminar
a grandes pasos
con sus largas piernas
que parecen hayas,
una Vita rutilante,
rosada abundosa
como un racimo,
con perlas
por todos lados.

Tu abundante pecho:
sí, como un gran velero
con las velas
despegadas, navegando.

Te he echado de menos.
Te echo de menos.
Te echaré de menos.

4. Jane Austen: abriendo caminos

Aunque puede parecer que Jane Austen es más romántica que los ramos de novia vintage, en novelas como Orgullo y Prejuicio, en realidad utilizaba este medio para enmarcar protagonistas femeninas liberadas, rebeldes y contestatarias, como Emma, Elisabeth, Fanny y Anne. Hay que pensar que en aquella época (entre finales del siglo XVIII cuando la escribió y principios del siglos XIX cuando la reeditó) no se permitía, en general, que las mujeres escribieran. Una voz imprescindible que ha liberado a generaciones enteras y nos ha hecho reír y llorar.

Somos pocos los que tenemos la valentía suficiente para enamorarnos del todo.

5. Rosalía de Castro

La gallega Rosalía de Castro, escritora del siglo XIX que se apoyaba en su tierra para describir paisajes emocionales nostálgicos y a menudo desoladores, es considerada, junto con Gustavo Adolfo Bécquer, la precursora de la poesía moderna nacional. ¿Te suena su obra Cantares gallegos? Este es el poema Orillas del salar.

A través del follaje perenne
Que oír deja rumores extraños,
Y entre un mar de ondulante verdura,
Amorosa mansión de los pájaros,
Desde mis ventanas veo
El templo que quise tanto.

El templo que tanto quise...
Pues no sé decir ya si le quiero,
Que en el rudo vaivén que sin tregua
Se agitan mis pensamientos,
Dudo si el rencor adusto
Vive unido al amor en mi pecho.

6. Almudena Grandes: el erotismo sin género

Nuestra Almudena Grandes quería escribir desde siempre, pero su madre prefirió que hiciera una "carrera de chicas". Aun así, consiguió lo que quería con su primera novela, Las edades de Lulú, que ganó el premio La Sonrisa Vertical cuando apenas tenía 29 años, y que destruye muchos clichés sexuales con respecto al género. Su obra no pierde actualidad, especialmente ahora, cuando da igual que haya dos novios o dos novias luciendo maravillosos vestidos de novia de corte sirena en su gran cita ante el altar; ahora que la sexualidad y el sexo se desprende de los roles que los ataban. Desde entonces no ha dejado de escribir.

Él estaba ahí, con una bandeja llena de cosas, mirando cómo movía los labios, quizá incluso me había oído, pero no dijo nada, cruzó la habitación y se sentó delante de mí, con las piernas cruzadas como un indio. Pensé que iba a comerme, al fin y al cabo me lo debía, pero no lo hizo.

7. Rosario Castellanos

La mexicana Rosario Castellanos nació en 1925 y murió en 1974, y está considerada como una de las escritoras más importantes del siglo XX. Novela, cuento, poesía ensayo, artículos, teatro… no hay género que no haya cultivado. Sus padres y su hermano murieron cuando ella tenía siete años, y encontró una vía de sanación a través de la escritura. Enamoraos de nuevo con su poema Poesía no eres tú.

Porque si tú existieras
tendría que existir yo también.
Y eso es mentira.

Nada hay más que nosotros: la pareja,
los sexos conciliados en un hijo,
las dos cabezas juntas, pero no contemplándose
(para no convertir a nadie en un espejo)
sino mirando frente a sí, hacia el otro.

El otro: mediador, juez, equilibrio
entre opuestos, testigo,
nudo en el que se anuda lo que se había roto.

El otro, la mudez que pide voz
al que tiene la voz
y reclama el oído del que escucha.

El otro. Con el otro
la humanidad, el diálogo, la poesía, comienzan.

8. Gloria Fuertes: la ternura

Gloria Fuertes ha sido una de las poetisas más aclamadas tanto para adultos como para niños por su sencillez y lenguaje directo. Defendió siempre la igualdad entre hombres y mujeres, el respeto al medio ambiente y el pacifismo. De origen humilde, toda la ternura de su cuna se refleja en sus poemas. ¡No es mala idea ofrecer algunos de sus versos como detalles originales para bodas si tenéis invitados pequeños! Seguro que os encanta su poema Parejas.

Cada abeja con su pareja.
Cada pato con su pata.
Cada loco con su tema.
Cada tomo con su tapa.
Cada tipo con su tipa.
Cada pito con su flauta.
Cada foco con su foca.
Cada plato con su taza.
Cada río con su ría.
Cada gato con su gata.
Cada lluvia con su nube.
Cada nube con su agua.
Cada niño con su niña.
Cada piñón con su piña.
Cada noche con su alba.

9. Gabriela Mistral

Esta poetisa chilena fue la primera en recibir un Premio Nobel por su actividad literaria. Muy implicada con asuntos educacionales, se dedicó también a la diplomacia y a la pedagogía. Su sexualidad sigue siendo, extrañamente, un tema controvertido aún hoy, y entre sus obras podemos encontrar Desolación, Ternura, Tala y Lagar a la que pertenece el poema El amor que calla.

Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres, tan oscuro.

Tú lo quisieras vuelto en alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.

Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que el entrar en la muerte!

10. Wislawa Szymborska

De origen polaco, esta poetisa también se hizo con un Premio Nobel de Literatura hace algo más de una década, y falleció hace poco, en 2012. Implicada en política, sufrió estrecheces económicas que no consiguieron separarla de la labor literaria. Participó en la revista Vida literaria como crítica de escritores amateurs, y el libro Correo literario recoge algunas de estas opiniones que devolvía a los aplicantes… y no siempre era muy sutil. No os perdáis su poema Amor a primera vista.

Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad, pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún “lo siento”
o el sonido de “se ha equivocado” en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.

Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
ue la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.

Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.

Si os han gustado estas letras, utilizadlas en los textos de vuestras invitaciones de boda y llenad de sentimiento y amor el gran día desde el principio. También podéis usarlas como frase especial para entregar junto a los detalles de boda o bien en la cartelería nupcial. Inspiraos en la obra de estas escritoras célebres de todos los tiempos y convertid el sentimiento más universal en el eje central de vuestro "sí, quiero".