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La costura en progreso continuo... o el compromiso de renovar la tradición
El concepto de vestido de novia se ha desvanecido por completo como código previsible o cliché para la visión de un romanticismo fácil y reduccionista. ¿Cómo pueden los mismos tejidos contarnos historias diferentes? ¿Cómo conseguir un equilibrio creando tensiones en el plano escénico de un traje? ¿Es más fuerte la materia o el vacío? Éstas y otras cuestiones invaden la mente de Maria Lluïsa Rabell durante el proceso de creación. El deseo de asumir riesgos, romper lenguajes convencionales y llevar los trajes al límite expresivo imprime a su colección las notas absolutamente diferenciales de su abecedario de estilo.
Esta pasión por una creatividad siempre investigadora se resuelve ahora en tres líneas. Tres argumentos que parten de una misma sensibilidad pero con visiones, tejidos, motivos y ritmos diferentes.
"Rústico versus Sublime" es un canto a la inagotable capacidad narrativa de las materias sometidas a un tratamiento manual de choque en un entorno textil exquisito.
"Pliegues disidentes" ofrece una curiosa lección de elaboradísima espontaneidad que sólo el dominio técnico de la costura sabe calcular en sus futuros efectos.
"No me llames barroca" es una alternativa de estilo exuberante y conciso a la vez, entendido como espacio fronterizo donde converge el hedonismo, el lujo de la artesanía y la sensibilidad joven.
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